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Los modus operandi que transportistas de comida deben sortear para evitar saqueos

El Cooperante | 30 julio, 2018

Caracas.- César tenía prisa por llegar a Carúpano, estado Sucre. Su nieto estaba hospitalizado y quería acompañarlo. Cuando pisó Cumaná la tensión se apoderó de él. Sabía que en la vía podía encontrarse en medio de los numerosos saqueos a transportistas de comida que se han dado en los últimos meses.

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Y así fue, a la altura de La Peña, donde además los funcionarios que custodiaban una caravana de vehículos de carga lanzaron tiros al aire para dispersar a la multitud que amenazaba con apoderarse del contenido de los camiones.





Aunque la caravana no fue parte de las estadísticas, César fue testigo de uno de los modus operandi usados para saquear los alimentos que trasladan los camiones y, en ocasiones, también para robar al conductor del vehículo. De acuerdo con un inspector del Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas (Cicpc) dedicado a trabajar estas denuncias, se han detectado tres tipos de estrategias.

Publicó Efecto Cocuyo que una de ellas funciona gracias a la participación de funcionarios policiales y militares, pues los uniformados hacen una alcabala para detener los vehículos de carga de alimentos. Una vez que el vehículo frena y se detiene, un grupo de personas asalta la mercancía.


“A veces no son policías reales, sino que se uniforman para simular. Paran a los conductores, les piden los papeles y cuando van a ver, están robados”, expuso el inspector, con más de 10 años en el Cicpc.

Otro de los modus operandi es que causar daños a la unidad de transporte para obligarlo a parar o colocar obstáculos en la vía, con el fin de que el conductor pierda el control y choque o se vuelque el camión. Allí, los asaltantes se presentan y se llevan la mercancía.

En ambas estrategias puede o no figurar un arma. El uso de ella acarrea que el detenido sea procesado por robo; es decir, puede recibir una mayor pena.

El último modus operandi, a diferencia de los dos primeros, puede ser considerado como un hurto famélico; lo cual no conllevaría una pena de cárcel.

“Hay grupos delictivos que impulsan a una comunidad a protestar por la falta de alimentos. Una vez que pasa una gandola, le trancan el paso con sus pancartas de denuncia. Allí el grupo armado aprovecha y los vecinos también. Cuando los detienen todos alegan que lo hicieron por hambre y el fiscal desestima el caso”, indicó el Cicpc.

El hurto famélico es una figura que se desprende del estudio de la doctrina penal y se conoce como una “causa de justificación”. Según el abogado penalista Joel García, no está contemplada en leyes venezolanas, pero en ellas sí se identifica el estado de necesidad, que exime de responsabilidad penal si el delito se cometió por la necesidad de salvar su vida o la de otra persona de un peligro grave e inminente, al cual no haya dado voluntariamente causa, y que no pueda evitar de modo.

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