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La Lupa

Lula da Silva atornilló al candidato de la oposición

Lo apresaron por cuatro años para que no compitiera en las elecciones y regresó triunfante al poder, como si nada. Este político de raza, que ha sido víctima de una dictadura militar y de vericuetos legales para anularlo políticamente, pudo haber sido vital para que los venezolanos tengan ahora la posibilidad de votar por Edmundo González Urrutia

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Caracas/Foto: AFP. "La Sala Electoral del TSJ está reunida para deslegitimar la tarjeta de la MUD"..."En enero, Ratti solicitó su anulación"..."El CNE no va a permitir que UNETE Y MVP se adhieran a la candidatura y la tarjeta de la MUD va a ser eliminada, el escenario está cantado"... así llovían las especulaciones ese día interminable donde la indignación y las dudas le carcomían el equilibrio emocional a cualquiera.

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Teorías que florecían por minuto mientras desde el Consejo Nacional Electoral (CNE) parecían burlarse de quienes iban mañana, tarde y noche a solicitar la medida de adhesión de los partidos UNT y MVP a la candidatura de Edmundo González Urrutia sin éxito ninguno, mientras- como lanzando una trompetilla en sus caras-, los representantes del CNE si tenían tiempo de  admitir una petición similar, pero a los partidos "alacranes" que apoyaban la candidatura de Luis Eduardo "El Burro" Martínez. 

Pero unas pocas palabras del presidente de Brasil, Lula da Silva -amigo y aliado de Nicolás Maduro-, comenzaron a cambiar la percepción sobre el futuro electoral inmediato e hicieron regresar el ánimo a muchos: “Algo extraordinario está sucediendo en Venezuela”, dijo Lula durante una Conferencia de prensa en Brasil a cuenta de nada. "Toda la oposición se unió, la oposición lanza un candidato único... Espero que Venezuela vuelva a la normalidad, para que Estados Unidos pueda levantar las sanciones y Venezuela reciba nuevamente a las personas que se van del país debido a la situación económica”, también agregó el mandatario con una sonrisa de satisfacción inmensa.

Acostumbrado a competir electoralmente por años y, sobre todo, haber sufrido la persecución del poder en la nuca, Lula da Silva fue quien organizó huelgas de trabajadores contra la dictadura militar brasileña, se lanzó como candidato a la presidencia tres veces y las tres veces fue derrotado, pero no abandonó nunca la ruta democrática. Fue un presidente exitoso en el ámbito económico, pero ya fuera del poder, cuando fue salpicado por el escándalo de Petrobras y condenado a nueve años de cárcel por "corrupción pasiva", acató la sentencia y estuvo preso casi dos  años. Aunque luego aseguró que su juicio y detención se debió a que querían impedir que fuese candidato en 2018, cuando ganó Jair Bolsonaro. Pero se volvió a lanzar en 2022 y ganó, un ejemplo que podría exhibir en cualquier discusión con sus pares, Maduro incluido.

Quizás las medidas judiciales dictadas en Venezuela contra líderes con opción de triunfo, como ocurrió con Henrique Capriles, María Corina Machado y más recientemente Corina Yoris, le recordaron su propia historia y, antes de que se repitiera la trastada contra Edmundo González Urrutia, prefirió ser desleal al gobierno de Venezuela y, como viejo zorro de la política que es, lanzó su declaración de apoyo desde Brasil al nuevo candidato y lo atornilló.

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Si fueron o no sus palabras las que agilizaron los trámites en el CNE y paralizaron cualquier iniciativa del TSJ para ilegalizar a la MUD, será difícil determinarlo. Lo que sí es cierto es que se produjeron en medio de la incertidumbre y casi simultáneamente con la visita  del Fiscal de la Corte Penal Internacional, Karim Khan a Venezuela, que resultó en el regreso de los representantes de los Derechos Humanos de la ONU a Caracas (luego de dos meses de haber sido expulsados por el gobierno) y cuando aún suena la propuesta discutida  por Lula y Gustavo Petro, sobre la posibilidad de realizar un plebiscito en Venezuela para llegar a un pacto democrático entre gobierno y oposición, "que garantice la vida y los derechos políticos del candidato perdedor de la elección presidencial del 28 de julio", como si ambos vislumbraran algún tipo de tormenta.



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