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“Está atrincherado”: Lula da Silva se niega a entregarse y cumplir condena de 12 años

El Cooperante | 6 abril, 2018

Caracas, 6 de abril/Foto: EFE El expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva desafío este viernes una orden de un juez de ir a prisión para comenzar a cumplir una condena de 12 años por corrupción, y una fuente adelantó a Reuters que sus abogados estaban negociando su entrega con la Policía Federal.

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Otra fuente, vinculada al Partido de los Trabajadores, había informado que el líder izquierdista de 72 años no se entregaría, pese a una orden del juez Sergio Moro que le dio hasta las 5:00 de la tarde para ir a prisión. De acuerdo con varios reportes, Lula permanecía “atrincherado”, rodeado de colaboradores y aliados en la sede del sindicato de trabajadores siderúrgicos en Sao Bernardo do Campo, en el área metropolitana de Sao Paulo donde comenzó su carrera política, según informó la agencia de noticias.





La Policía Federal en Sao Paulo se negó a decir si intentarían detener por la fuerza al exmandatario, una medida que podría desencadenar intensos enfrentamientos con sus seguidores. Un portavoz del sindicato dijo que Lula estaba considerando sus opciones con los abogados.

Su equipo legal, que perdió un recurso de amparo de último minuto ante un alto tribunal, argumentó que no había agotado las apelaciones de procedimiento e insistió en que el caso busca sacar a Lula de la carrera presidencial que encabeza.


Los recursos intentados por su defensa fueron rechazados en concordancia con la decisión del Supremo Tribunal de Justicia (STJ), que el jueves en la madrugada le negó un pedido para que se le permitiera seguir en libertad mientras agotaba todas las instancias de apelación de la condena recibida.

Cientos de partidarios vestidos de rojo llenaron las adyacencias al edificio sindical desde la noche del jueves y muchos permanecían allí en la tarde del viernes. Gritaban y daban desafiantes discursos calificando al caso como una “caza de brujas”. Una pancarta mostraba la cara sonriente de Lula en una máquina de votación electrónica.

“Estamos aquí para demostrar que los trabajadores resistiremos este ataque contra la democracia”, dijo Jorge Nazareno, un líder sindical que contó que se reunió brevemente con Lula el viernes por la mañana.

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