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Lustay Franco: “Hay que retomar el conflicto en la calle con organización y cordura”

El Cooperante | 28 noviembre, 2018

Caracas.- Para Lustay Franco, dirigente estudiantil de la Universidad Central de Venezuela (UCV) y dirigente juvenil de Acción Democrática (AD), el Congreso Nacional de Juventudes (CNJ) en articulación con el sector político y social, debe retomar el conflicto para lograr un cambio en positivo para el país, el cual, no se dará mientras el Gobierno continúe aferrado al poder.

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En medio de  un escenario político marcado por los desacuerdos entre los partidos que anteriormente conformaban la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) y de un masivo exilio de talento joven sin precedentes en la historia de Venezuela, nació el CNJ, una nueva alternativa en la escena político-social del país que tiene como fin unificar a la juventud, indiferentemente de su tendencia partidista.

En entrevista ofrecida a El Cooperante, Franco indicó que una de las principales metas del CNJ es descentralizar la actividad política y social de Caracas, y sumar voces en el resto de las entidades que conforman el país.

¿Cómo lograr esa “descaraqueñización” del conflicto político?

Empoderando a la juventud. Generando activismo en los estados del interior del país. Reconectando con las bases, escuchando sus propuestas y organizándolas de acuerdo con las necesidades específicas en cada región. Esto de la mano de los dirigentes locales, partidistas y no partidistas.

Entonces, ¿es el CNJ es un reemplazo del movimiento estudiantil, o es una instancia superior que agrupa a todos los movimientos de estudiantes?

Ninguno de los dos, es una instancia de discusión y toma de decisión juvenil, donde entra todo lo variopinto que esto significa, los estudiantes, la juventud obrera, la juventud artista, las distintas ONG, los jóvenes partidistas, nuestra suma a la lucha es la articulación y el aporte de un proyecto país desde la perspectiva juvenil.

¿Cómo entra el CNJ en el Frente Amplio? 

Como un actor más, como los sindicatos y otros gremios juveniles. Somos un actor con voz y voto, en sintonía con lo que es el Frente Amplio, una organización que articula lo político y lo social que no se limita al tema partidista.

¿Qué propone el Congreso para incentivar a los jóvenes estudiantes que quieren migrar, por su situación económica, porque siente que no hay un futuro mejor en el país?

La dirigencia juvenil partidista ha entregado sus mejores años de vida en la lucha, y nos hemos quedado (en Venezuela) porque no nos van a convencer de que no vamos a recuperar el país. Mientras que muchos está afuera echándole pichón, otros estamos aquí haciendo lo mismo.

Hay que seguir con el activismo político, porque tenemos que construir un país mejor para que nuestros hermanos regresen. No podemos dejar al país pasar solo por todas estas calamidades.

En un escenario político y social como el que atraviesa Venezuela: oposición dividida, Gobierno aferrado al poder, y crisis económica sin precedentes, ¿la lucha de la juventud tiene futuro a corto plazo?

Somos una generación formada en la adversidad, en dictadura, en opresión y eso tiene un valor importante. Somos los que estamos en el país, somos visionarios y sabemos que si hay un sitio donde se necesita hacer política, es en Venezuela.

Claro que hay futuro para la lucha juvenil, aunque sea difícil hacer política y no tener un sustento asegurado por el simple hecho de que ser político no es un trabajo, sino una vocación, una forma de vida.

Hay cientos de jóvenes que hacen política en el país, y son anónimos. Es importante reconocer esa labor, hay que visibilizar. Hay que mostrar la cantidad de chamos buenos que hay en todo el país y que contribuyen. Trabajamos en visibilizar esos liderazgos que hay fuera de Caracas.

Tomando en cuenta que la oposición está completamente dividida actualmente, ¿cómo contribuye el Congreso a que esto cambie?

Hemos logrado unificar a la dirigencia estudiantil de jóvenes partidistas. Dirigencias que estaban dispersas por sus distintas ideologías políticas, se han unificado para reactivar el activismo político juvenil, el cual, repercute en las esferas de poder de los partidos.

¿Cómo ve Lustay a la oposición en términos generales? ¿Cuál es su evaluación como joven dirigente política y estudiantil sobre el actuar de la oposición, la cual, ha atravesado procesos de división desde 2014?

Creo que la oposición, en general, ha sido vanidosa, ha dejado de sumar y se ha detenido por cosas estúpidas. Cuando estábamos creando el Congreso, surgió algo que, por poco, nos frena de llevar a cabo esta iniciativa: el tema del convocante.

¿Quiénes lo convocaron? ¿Qué partidos están detrás de esa convocatoria y con qué intención? Fueron algunas de las inquietantes que surgieron en ese entonces, y que casi paralizan la creación del CNJ.

Entonces todos los dirigentes juveniles que estábamos presentes nos cuestionamos sobre esto. ¿Por qué íbamos a dejar de crear una organización que puede sumar a la reorganización nacional por el tema del convocante? ¿Cuán vanidosa puede ser la oposición por el simple hecho de que ni siquiera respeta una iniciativa?

En política no debería existir el veto, porque si lo hay entonces no puede darse una mesa de entendimiento. Como juventud estamos cansados de la autoflagelación en la dirigencia nacional. Que si somos feos, que si somos mochos, que aquella es más fea que yo, ¡no puede ser! ¡Basta!

Tenemos que entender que todos somos iguales ante la ley y que cuando vamos a votar, el voto de todos vale por igual. Cuando eso pase, entenderemos el verdadero valor de la democracia. Hay dejar de lado la estigmatización: que si este partido está quemado, que si el otro pasó de moda. Hay que entender que la política no es una cuestión de modas, sino de vocación.

No podemos caer en degradaciones sensacionalistas. Para este 2019 tiene que cambiar el trato en la dirigencia, tiene que haber entendimiento y la reunificación por la que clama Venezuela.

Debemos dejar la estigmatización, no solo dentro de la oposición, sino también hacia quienes antes estaban con el Gobierno y hoy no apoyan lo que pasa. En una verdadera democracia cabemos todos, incluso esos disidentes.

Respecto a las estigmatizaciones y flagelaciones dentro de la oposición, ¿qué opina Lustay de los sectores que llaman colaboracionista a su partido, AD? ¿Realmente es así?

AD siempre ha sido atacado y yo no puedo satanizar los pensamientos de otros. Si hay quienes dicen que eres feo, eres feo y ya, pero creo que sí hay que ser prudente en la confrontación de la Unidad.

Para mí es un error que etiqueten de colaboracionista a un partido que ha entregado su tiempo, su sudor y su vocación a esta lucha. Si fuésemos colaboracionistas no estuviéramos en Venezuela, ni estuviésemos siendo perseguidos por el Gobierno.

Es absurdo también llamar a un partido colaboracionista haciendo sesgo de la historia. AD ha sido opositora de este régimen desde el día uno. Podemos enumerar todas las veces que el Gobierno ha arremetido contra nosotros.

Cuando Chávez mandó a freír nuestras cabezas, cuando las casas del partido fueron allanadas y quemadas, o cuando los círculos bolivarianos atentaron contra la vida de nuestros compañeros. Quienes dicen que Acción Democrática es vendida, son quienes desconocen la historia.

Es torpe, ingrato y desagradable que compañeros opositores atribuyan el término de colaboracionista a AD, porque es un partido que siempre ha estado al frente de la lucha y con esa etiqueta no pierde el partido en sí, sino el país entero y la oposición.

Algunos de estos actores políticos que señalan a AD de colaboracionista con el Gobierno de Maduro, dicen que hay que volver a las calles, tal como sucedió en 2014 y en 2017. ¿Cuál es la apreciación de Lustay Franco al respecto? ¿Es eso es factible, al menos desde el punto de vista estudiantil?

En 2018 ha habido una metamorfosis de las protestas en las calles, pasando de las manifestaciones partidistas a las sociales. La gente reclama por la falta de agua, de transporte público, entre otras cosas.

Yo creo en esas protestas sociales que son visibilizadas en las calles, con cordura, con organización. El carisma estudiantil siempre va a apuntar a las manifestaciones en masa, a exigir sus derechos al Gobierno en turno, es algo que nos caracteriza, así que no podemos decir que no apostamos por la lucha de calle.

Siento que debe haber articulación entre la política, la juventud estudiantil y el sector social, para tener una triangulación efectiva de esas protestas. Hay que retomar el conflicto, porque el país no va a mejorar si el Gobierno continúa en el poder, es falso que va a haber un cambio en positivo si continúan aferrados allí.

Tampoco es cierto que la crisis va a termina apenas Maduro salga. Hay que acabar con lo que significa el madurismo en Venezuela: bachaquerismo; charlatanería; desaparición de poderes; desidia de entes públicos.

¿Cómo lograr esa salida y qué hacer después?

No podemos ser demócratas a medias. Los golpistas no son civiles, para empezar. Para que esto se concrete, tiene que haber expectativa en las bases. La gente debe estar informada, pero sobre todo, a la expectativa de lo que va a suceder.

El CNJ cree que, independientemente de cómo sea esa salida, el próximo Gobierno debe ser legitimado, debe pasar por un proceso electoral. Hay que tomar en cuenta que la comunidad internacional nos ha instado a mantener la vía democrática.

Cualquiera de nosotros (la oposición) es una mejor opción que los que está aferrados al poder, porque ellos no están gobernando.

En contexto

El lunes 26 de noviembre, representantes de la sociedad civil, dirigentes políticos y demás gremios y factores que conforman el Frente Amplio Venezuela Libre se congregaron este lunes en la Aula Magna de la Universidad Central de Venezuela para el Congreso Venezuela Libre.

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En este sentido, el Frente Amplio Venezuela Libre hizo público un manifiesto en el que detalla cuáles serán las bases en las que se sustentará para hacer frente a la fuerte crisis por la que atraviesa el país, luego de una serie de congresos que realizaron los diversos sectores que lo conforman en varios estados del país para intercambiar propuestas y coordinar acciones.

Con el Congreso Nacional, el Frente Amplio pretende marcar el inicio de una etapa de reunificación de todas las fuerzas democráticas que estén “dispuestas a enfrentar a la dictadura para superar la crisis humanitaria que azota a los venezolanos, permitir que todos vivamos en condiciones dignas del ser humano, conquistar la libertad y, en lo adelante, evitar que el populismo y el autoritarismo la pongan en riesgo”.

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