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Maduro, el “gigante” de las torpezas

Christhian Colina

Christhian Colina.- Han pasado dos años de gestión del presidente Nicolás Maduro y no solo dejó pasmado a más de uno con su particular afirmación de que hablaba con un pajarito, sino que demostrando su pobre dominio del castellano logró convertirse en el “gigante” de las torpezas. Aunque los seguidores de Maduro sonríen con sus desatinos, la realidad es que el país sufre una grave crisis económica, política y social, y sus desaciertos no a todos causa gracia.

Fue el 19 de abril de 2013, luego de una controversial elección, cuando Maduro asumió oficialmente la presidencia de la República. Reiteradas han sido las inconsistencias gramaticales y hasta religiosas que ha cometido, errores que van desde balbucear que “Cristo multiplicó los penes y los panes” e insinuar que “los comerciantes especulan y roban como nosotros”.

Hugo Chávez en su última alocución al país el pasado 8 de diciembre de 2013, instó a sus seguidores a elegir a Maduro como Presidente de la República. Quien se autoproclamó hijo de Chávez, además de estar al frente de la diplomacia venezolana por algo más de seis años, fue  diputado y Presidente de la Asamblea Nacional. Sus primeros pasos en la política fueron mientras realizaba labores de sindicalista y conductor de una unidad de Metrobús.

Los desaciertos en el discurso presidencial han logrado obtener gran centimetraje en la prensa nacional e internacional, a tal punto que en la serie animada Isla Presidencial han hecho referencia a este tópico en al menos tres episodios, a lo que el mandatario venezolano respondió: “No soy tan bruto como me ponen ahí”

Edición de vídeo: María Milagros León 

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