article-thumb
   

Maduro se aferra a la contracción monetaria para intentar abatir la hiperinflación

Danny Leguízamo | 14 octubre, 2019

Caracas.- El resultado de los agregados monetarios al cierre de agosto, la política de encaje legal, la política cambiaria y la política salarial del Gobierno de Nicolás Maduro se enfilan hacia una misma dirección: a la contracción absoluta para evitar que la hiperinflación siga creciendo. El Fondo Monetario Internacional ha recortado sus previsiones para Venezuela en cuanto a la variación de precios. Firmas independientes como Ecoanalítica prevén la caída del índice de precios en 2019 y 2020 frente a lo ocurrido en 2018.

Le puede interesar: Estas son las proyecciones del comportamiento del dólar paralelo en 2019 y 2020, según Ecoanalítica

Todo apunta a una disminución de la variación de precios tanto en 2019 como en 2020. El diputado a la Asamblea Nacional, Alfonso Marquina (PJ) aseguró este miércoles que el índice de inflación de septiembre se desaceleró con respecto al de agosto, ubicándose en 23,5%. La variación acumulada alcanzó 3.326%, mientras que la variación anualizada trepó hasta 50.103%. La razón del retroceso estriba en el agotamiento de los bolívares que la estatal Pdvsa inyectó en agosto para el pago a sus contratistas y proveedores.





Una agresiva política monetaria contractiva es la receta de Nicolás Maduro para intentar abatir la hiperinflación. De allí que al cierre del mes de septiembre, la variación acumulada nominal de la liquidez monetaria alcanzó 626,4%, pasando de 961,6 millardos de bolívares hasta 15,3 billones de bolívares. Sin embargo, en lo que va de año, el comportamiento del agregado monetario es negativo, pues su contracción se ubicó en 81,1%, al tiempo que la inflación retrocedió al cierre de septiembre tras agotarse los bolívares inyectados por Pdvsa en agosto.

El Gobierno ha frenado el multiplicador del dinero bancario, al incrementar el encaje legal ordinario (57%) y el encaje legal sobre reservas marginales (100%), anulando de facto la intermediación financiera. La medida terminó asfixiando a los banqueros, pues la idea del Ejecutivo frenaba de tajo la concesión de créditos a particulares y empresarios. En otros términos: anulaba la razón de ser de la banca.

Lo anterior provocó que la tasa overnight saltara progresivamente desde los 13,16 puntos en promedio al cierre de enero, hasta un máximo histórico de 127,55% al cierre de agosto, aunque en septiembre se desaceleró ligeramente al ubicarse en 127%.





Pero también ha evitado el alza del salario mínimo, percibido mayormente por trabajadores del sector público. Y es que en mayo de este año, cuando se esperaba un fuerte incremento del salario, Maduro optó por un alza discreta hasta 40 000 bolívares, cifra equivalente al día de hoy a medio cartón de huevos.

La despenalización cambiaria y la puesta en marcha de las mesas de cambio operadas por bancos públicos y privados, ha provocado una abierta dolarización de las transacciones comerciales, que ha alcanzado incluso a vendedores ambulantes.

El tipo de cambio oficial -que se supone es flotante- se ha mantenido a la par del dólar negro, marcador generalmente aceptado para la mayor parte de las transacciones que se realizan en el país.

El más reciente informe de Ecoanalítica presentado ante la Cámara Suiza de Comercio e Industria, prevé una disminución de la inflación en 2019 y 2020. De acuerdo con las proyecciones de esta firma, en 2019 la variación anualizada alcanzará 68 mil puntos, mientras que en 2020 el cierre será de 3 mil 739 puntos, cifras lejanas a los 2,1 millones de cierre de 2018.

Comentarios

comentarios