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Maduro todavía no ha conjurado el peligro de un estallido social en Venezuela

Danny Leguízamo | 13 junio, 2018

Caracas.- La inflación que ya es hiperinflación, con proyección al cierre de 2018 de al menos 739.800%, según estimaciones del profesor Francisco Monaldi, basándose en una tasa fija de 110,1%, resultado de mayo anunciado este lunes por la Comisión Permanente de Finanzas de la Asamblea Nacional. La pobreza extrema que ya rebasó al 60% de los hogares venezolanos. La escasez de agua, alimentos y medicinas. La crisis del transporte público, que ya condena a muchos ciudadanos a transportarse a sus puestos de trabajo utilizando métodos nunca vistos en el país. El crecimiento exponencial del precio del dólar paralelo. Una Oposición que unida, es evidente mayoría, pero que no logra articular estrategias comunes para enfrentar al régimen comunista, ya convertido en una dictadura. La Fuerza Armada al servicio del Gobierno. Y la calle. La calle que refleja el hambre, pero no el descontento como usualmente ocurre en países con crisis de esta índole.

La pregunta era tema de conversación entre altos dirigentes de la MUD desde hace ya tiempo. En una de aquellas charlas de sobremesa, un jefe político le comentaba a otro: “Yo de verdad no entiendo cómo es que todavía no se ha producido un estallido social en Venezuela, con todo y la crisis que está ocurriendo”. Eso fue en 2017. Ahora, ya es una pregunta en voz alta. Tanto, que incluso la Asamblea Nacional debatirá este martes en sesión plenaria el asunto. Y advierten la crisis podría conducir a un estallido social. Este tipo de situaciones nunca se sabe hacia dónde conduce. Puede conducir a mejor. O a peor. Pero es una opción latente.

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Nicolás Maduro habrá podido conjurar todos los peligros de los factores de poder que sostienen al régimen. Se siente cómodo.  La estrategia es demasiado evidente: mientras se mantenga a la gente pasando hambre, la única preocupación será la subsistencia. Lo mismo pensó seguramente el dictador comunista de Rumanía, Nicolae Ceaușescu, cuyo régimen no perduró como él y su mujer previeron.


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