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Mal futuro: Tensiones en la OPEP y la crisis económica china recrudecen caída del petróleo

Christhian Colina

EFE.- Las crecientes tensiones en el seno de la OPEP, que dificultan un recorte de la producción a corto plazo, y las turbulencias de la economía china, que han disparado los temores sobre el futuro de la demanda, han recrudecido una sangría en los precios del petróleo a la que los analistas aún no ven fin.

El choque diplomático entre Arabia Saudí e Irán, principales poderes suní y chií en Oriente Medio, respectivamente, y dos de los mayores productores de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), desencadenó esta semana un nuevo desplome de los precios, que se aceleró con el caos en las bolsas chinas, cuyas negociaciones se suspendieron en dos ocasiones.

La conjunción de esos dos factores ha arrojado el petróleo a niveles no vistos desde mediados de 2004, con una caída de cerca del 11% entre el lunes y el viernes, que agudiza el desplome de cerca del 70% que se acumula desde hace año y medio.

La ejecución de un clérigo chií en Arabia Saudí, que ha encendido de nuevo el conflicto en Oriente Medio, coincide con los planes de Teherán para volver a exportar crudo cuando se levanten las sanciones por su programa nuclear, en los próximos meses. Gran parte del millón de barriles diarios que se espera que Irán acabe añadiendo a la oferta global estarán dirigidos a Asia, un mercado dominado hasta hace poco por Arabia Saudí, pero en el que productores como Irak, Rusia y, ahora previsiblemente Irán, comienzan a ganarle terreno.

Al contrario, algunos analistas creen que Riad podría incluso utilizar la oferta de petróleo como un arma más contra Teherán y volver a ampliar su bombeo para que los bajos precios resten atractivo a los campos de petróleo iraníes para las petroleras extranjeras.

“Ninguna de las partes va a querer ceder”, recalcó Michael Hewson, analista jefe de la firma CMC Markets, para quien “en este momento no hay apetito alguno para recortar la producción” y que anticipa que los precios podrían seguir cayendo a corto plazo hasta niveles cercanos a los 25 dólares el barril.

El pulso que hasta ahora ha mantenido la OPEP, liderada por Arabia Saudí y con la oposición de sus miembros más modestos, como Venezuela, Ecuador, Nigeria, ha servido para poner en dificultades a la naciente industria del esquisto estadounidense, que amenazaba con hacer sombra a los cárteles tradicionales del petróleo.

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