MCM a los militares: “Ha llegado la hora de que te pronuncies en favor de la democracia”

El Cooperante

Pedro Eduardo Leal. – En una carta pública, enviada la tarde de este martes, a los soldados de la Fuerza Armada Nacional, la exdiputada María Corina Machado enumeró a los miembros de las fuerzas castrenses las razones por las que sostiene que el Gobierno que dirige Nicolás Maduro, para permanecer en el poder, se ha propuesto la destrucción de la FAN. 

Asegurando que “una mayoría abrumadora emitirá el 6 de diciembre un juicio inequívoco en favor de la democracia y la libertad, y un veredicto adverso sobre el régimen actual”, la máxima representante de Vente Venezuela alerta a los uniformados que quienes ejercen funciones de Estado pretenden  convertirlos en cómplices de abusos y trampas para impedir que la soberanía popular se exprese libremente.

“Pretende hacerte a ti, y a la FAN,  cómplices de estos abusos;  comenzando por desvirtuar al Plan República, despojándolo de su finalidad cívica y convirtiéndolo en una operación de carácter militar”, se lee en la misiva.

Antes de finalizar, la dirigente política los insta a pronunciarse en favor de la democracia y de la institucionalidad del país. “Yo confío en ti y en la reserva moral que existe en los cuarteles, guarniciones, comandos y destacamentos. Los venezolanos confiamos en que tú y tus compañeros de armas cumplirán, cívica y profesionalmente con su deber”, añade.

Mensaje para ti, ciudadano militar y para tu familia,  soldado venezolano:

Me dirijo a ti con el derecho que nos da nuestra condición de ciudadanos y el conocimiento que nace de mi sostenido, directo y amplio contacto, con nuestros compatriotas en ciudades, pueblos y aldeas de la Venezuela que aspira a ser la patria acogedora y ennoblecedora que habremos conquistado con nuestra sangre, esfuerzo, firmeza y determinación. Tú, soldado, has sido y eres un ciudadano respetuoso de la legalidad y parte esencial de ese anhelo de grandeza y bienestar.

Tus conciudadanos sabemos que cada día te levantas dispuesto a cumplir tu misión de servir a la Patria, salvaguardando nuestras fronteras y preservando la plena vigencia de la Soberanía Nacional y de la Soberanía Popular, bajo el amparo de una Constitución lealmente observada y  celosamente respetada. Sabemos que, en el cumplimiento de tu deber, has tenido que separarte de tu familia y correr muchos riesgos. Igualmente, que con la legitimidad de la misión que has asumido aspiras al reconocimiento social y al disfrute del bienestar al que tenemos derecho todos los demás ciudadanos, tus compatriotas.

Tú conoces bien la magnitud del descalabro económico y moral que vivimos quienes no usufructuamos el Poder,  y que se agrava cada día. La familia militar, tu propia familia, enfrenta, como todas las familias venezolanas, la angustia diaria y la humillación de la subsistencia. Todos nos preguntamos ¿cómo, con su sueldo y beneficios profesionales, puede un militar honesto garantizar la alimentación, la salud y la educación de sus hijos?

Tú conoces bien la grave situación de la capacidad operativa de la Fuerza en la que prestas servicio. A pesar de los publicitados gastos militares, sabes que el apresto operacional de los cuatro componentes de las fuerzas en las que sirves se encuentra en niveles injustificables.  Te preguntarás: ¿Puedo yo,  hoy, con esta dotación y entrenamiento resguardar la integridad territorial y la soberanía de la República? ¿Hemos mantenido el monopolio de las armas, como lo manda la Constitución? ¿Puedo combatir eficazmente a los enemigos de la nación: narcotraficantes, guerrilleros, paramilitares, bandas armadas y demás grupos irregulares, sin exponerme a enfrentarlos cuando están mejor armados y dotados que yo; o a una sanción porque ellos están políticamente protegidos?

Tú conoces bien cómo el mayor daño hecho a la FAN ha sido y es en el plano moral y ético: la perversión del mérito como requisito para el ascenso, la partidización e ideologización en la formación militar, la utilización de los efectivos en el activismo político, la perpetración  de prácticas corruptas y la denunciada vinculación de altos oficiales con actividades delictivas graves.

Por todo esto, puedes cuestionarte hoy sobre si nuestra Fuerza Armada está cumpliendo con su responsabilidad constitucional ante la sociedad venezolana. La dolorosa respuesta a esta demanda explica el deterioro en el prestigio social de tu Institución, ese que sientes cada vez que sales de tu cuartel. Y no podrás eludir la realidad: para permanecer en el poder, el régimen se ha propuesto la destrucción de la FAN, y ha avanzado peligrosamente en ese propósito.

El pueblo venezolano hoy se rebela cívicamente ante la pretensión de completar y perpetuar la instauración de un régimen totalitario y criminal. Una mayoría abrumadora emitirá el 6 de diciembre un juicio inequívoco en favor de la democracia y la libertad, y un veredicto adverso sobre el régimen actual.  El régimen lo sabe y está ejecutando todo tipo de abusos y trampas para impedir que la Soberanía Popular se exprese libremente. Pretende hacerte a ti, y a la FAN,  cómplices de estos abusos;  comenzando por desvirtuar al Plan República, despojándolo de su finalidad cívica y convirtiéndolo en una operación de carácter militar.

Quienes servimos políticamente a la República, sabemos que los ciudadanos que prestan servicio militar son necesarios para la superación del drama nacional, y también para la urgente reconstrucción de la Patria que hemos jurado defender, desde el profesionalismo, el mérito y el apego a la democracia  y la libertad como valores supremos.

Por todo lo dicho, ha llegado la hora de que te pronuncies en favor de la democracia y de la institucionalidad en nuestro país; asegurando a cada compatriota que cumplirás en este momento crucial con tu deber profesional y tu sagrado juramento ante la bandera.

Yo confío en ti y en la reserva moral que existe en los cuarteles, guarniciones, comandos y destacamentos. Los venezolanos confiamos en que tú y tus compañeros de armas cumplirán, cívica y profesionalmente con su deber; y que con ello se iniciará el restablecimiento del prestigio de tu Institución.

 Tengo la confianza en que, un día, no muy lejano, cuando camines por las calles de nuestra amada Venezuela, vistiendo el uniforme de tu componente, sentirás el merecido respeto y la sincera admiración de todos nosotros, tus conciudadanos.

María Corina Machado

 

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