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Maternidad Concepción Palacios impulsa método mamá-canguro ante la falta de incubadoras

El Cooperante | 4 octubre, 2018

Caracas/Foto: Reuters .- La crisis sigue afectando a todos los sectores del país. El hospital materno infantil más grande de Venezuela está alentando a cuidar los bebés prematuros en estado no crítico con contacto de piel a piel y leche materna en vez de incubadoras.

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La agencia de noticias Reuters realizó un recorrido por la Maternidad Concepción Palacios y constató la situación. Zuleyma Garcia sostiene a su hija recién nacida, Ashley, contra su pecho desnudo dentro de una envoltura de tela, esto luego que los doctores mostraron tutoriales a enfermeras, madres e incluso personal administrativo para enseñarles cómo sostener a los recién nacidos contra sus pechos desnudos dentro de una faja de tela, una práctica conocida como “mamá canguro” por la forma en que esos marsupiales llevan a sus crías.

Aplicado en países desarrollados como Estados Unidos, Noruega y Finlandia, el método ha sido vinculado a la reducción de la mortalidad infantil y a mejores resultados de desarrollo para bebés prematuros o con bajo peso- Pero en Venezuela, a esos beneficios se suma el hecho de que la técnica “libera” incubadoras para ser usadas por prematuros en estado crítico, un factor clave en un país donde escasean desde agua hasta las enfermeras.

Lide Díaz, pediatra neonatóloga y coordinadora del programa Mamá Canguro en la maternidad Concepción Palacios, donde se atienden unos 1000 partos al mes, dice que los recién nacidos que están en estado crítico son enviados a incubadoras para controlar cualquier complicación médica.


Pero una vez que el bebé supera la crisis, “lo sacamos de la incubadora (…) y ponerlo aquí. Él va a evolucionar más”, agregó Díaz, de 60 años, señalándose el pecho. El sistema consiste en cargar al bebé prematuro pegado a la piel del pecho de la madre, con las piernas como una rana, que se alimente de leche materna y cuando alcance las 40 semanas, o cuando hubiera estado listo para nacer naturalmente, asista a una consulta externa al menos durante un año, señaló Díaz.

La experiencia fue gratificante, yo entendía que era importante que sintiera mi calor”, dijo Milagros Márquez, cuyo hijo Sebastián nació en abril de 2017 a las 33 semanas y pesaba menos de 2,5 kilogramos. Ahora, Sebastián tiene 17 meses, pesa unos saludables 12 kilos y aún duerme en el pecho de su madre, dijo Márquez.

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