Connect with us

La Lupa

"Me gusta el secuestro limpio", así funciona la red hamponil y traficante que azota a Caracas 

Publicado

/

Caracas, 18 de octubre.-El secuestro es el delito que más aumentado en Venezuela en la última década, con un incremento de 300% desde 2009.

Uno de los criminales que azota y secuestra a residentes del este de Caracas confesó a La Razón que vive de este delito por sus inmensas  ganancia.  En el barrio de Antímano, en Caracas, nadie sube a la parte superior del cerro, a menos que tengas “algún negocio turbio” que cerrar. Allí vive Manuel, uno de los tres secuestradores que alquila un “bunker” de ladrillo y hierro donde hace sus negocios. “Secuestro tres o cuatro personas por día, para mí esto es un trabajo”, dijo.

"En una de las salas suenan gemidos. Tienen a dos personas secuestradas", revela el periodista del medio mexicano. “Damos vueltas por Altamira y las Mercedes, en las tascas –bares-, buscando gente 'prendadita'-elegantes-, con buenas marcas como la del “caballito” o coches caros”, declaró el criminal.

“A mí me gusta el secuestro limpio, no soy un sádico. Sólo golpeo si no pagan”, reconoció.  “Trabajaba en la construcción, pero no alcanzaba. Así que hice mi primera inversión vendiendo marihuana, pero lo que más deja ahora es el secuestro. Puedo ganar 30,000 dólares en cinco días, es lo que suele durar un “pajarito". 

Heroína en Petare

 En el barrio  Petare hay una zona que la denominan “la jungla”. Uno de los mayores “picaderos” de la capital donde la gente se inyecta heroína y fuma piedra. Allí sufren las consecuencias.

Advertisement

“Antes no era así pero ya es imposible soportar ‘el mono’, no hay medicamentos, lo cual supone dolores, taquicardias, vómitos… No podemos dejarlo”, contó uno de los enfermos que acude a este lugar para consumir. Y es que  no hay metadona y los centros de rehabilitación han cerrado en su inmensa mayoría, ante la falta de insumos.

Lea el reportaje completo en el siguiente link 



Tendencias