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Médico venezolano pidió una «tregua política» para combatir la pandemia

Gianfranco Ruggiero | 24 marzo, 2020

Caracas. Franz de Armas, un médico venezolano que asegura no tener militancia política, expuso motivos por los que considera que la lucha para intentar evitar la propagación de la Covid-19 en Venezuela pasa porque tanto el sector que representa Nicolás Maduro, como el presidente encargado, Juan Guaidó, se unan en una causa común.

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El especialista de la salud argumentó en un artículo de opinión publicado en el New York Times, que en el interior del país el 80% de los hogares se encuentran en inseguridad alimentaria, rápidamente y que el sistema de salud del país está deteriorado. Agregó que hay un alto porcentaje de la población que depende de la salud pública.





«Venezuela posee gran importancia en la actual coyuntura sanitaria. Su extensa y porosa frontera con Brasil y Colombia y su conexión con el Caribe la convierten en un potencial punto de distribución de la pandemia, aun a pesar del relativo aislamiento en el que ya se encuentra. El manejo de la expansión del coronavirus en el territorio podría determinar su rumbo en el resto de la región», afirmó el médico.

Asimismo acotó que si las proyecciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para hacer frente a la situación se aplican a Venezuela, se necesitarían 1400 camas en las unidades de cuidados intensivos (UCI). Sin embargo, advirtió que cuentan con menos de 100, sumando las instituciones públicas y privadas.

Además aseveró que muchas de ellas se encuentran mal dotadas y ocupadas por pacientes con otras patologías graves como traumas o infecciones. Adicionalmente informó que en los hospitales se carece de suministros básicos, haciendo énfasis en que el 53% de los centros no cuentan con mascarillas.





«Maduro y Guaidó deben establecer las bases para hacer una tregua temporal y darle autoridad plena a un grupo de profesionales de salud que puedan diseñar y dirigir un plan de manejo de la crisis. Ese grupo debe funcionar como una comisión sanitaria única con posibilidades de tomar decisiones y ejecutarlas. Los militares no deben ser la máxima autoridad en una emergencia de salud, por lo que las fuerzas armadas deberían estar subordinadas a este grupo de expertos de la salud», propuso.