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Megaincremento salarial de Maduro fue “la estocada final” para el 40% de los comercios

El Cooperante | 15 septiembre, 2018

Caracas/Foto de portada: Reuters.- Cerca de un 40 por ciento de las tiendas de Venezuela no han podido abrir sus puertas y muchas de ellas podrían terminar cerrando definitivamente, heridas mortalmente por la decisión del Gobierno de Nicolás Maduro de incrementar de un solo golpe el salario mínimo en cerca de 3,500 por ciento.

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Muchas de estas compañías, que a duras penas habían resistido el gradual colapso de la economía, ven el incremento salarial junto al resto de medidas económicas anunciadas el mes pasado por el chavismo como la estocada final de una cadena de políticas que gradualmente venían asfixiando sus operaciones.

“Es una tormenta perfecta”, dijo María Carolina Uzcátegui, presidenta del Consejo Nacional del Comercio y los Servicios (Consecomercio). “Estas decisiones están llevando a muchos empresarios a decir: ‘¡No, ya yo no puedo más!’”, publicó El Nuevo Herald.

El problema es que las empresas venezolanas están siendo obligadas a vender muy por debajo de los precios de costos y de reposición, aún cuando el peso de la nómina salarial acaba de aumentar 60 veces, explicó Uzcátegui.


A eso se le suma que el Gobierno nacional le está impidiendo a los empresarios ajustar los precios para cubrir parte del incremento en los costos, considerando que no es necesario. Y de hacerlo, los gerentes o los dueños de las tiendas pueden terminar tras las rejas, comentó Uzcátegui.

“Tenemos inspecciones, y nos obligan a vender a precios del mes pasado, y eso descapitaliza totalmente a las empresas cuando se esta en una economía hiperinflacionaria, donde ni siquiera puedes vender al precio de ayer, porque si lo haces estás perdiendo”.

“Y el que protesta éstas medidas corre el riesgo de ir preso, sin derecho a reclamo, sin derecho a nada, simplemente porque el funcionario de turno que llegó a inspeccionar la tienda se le antojó arrestarte, lo hizo y ya está”, agregó. Según cálculos de la Asamblea Nacional, Venezuela registró una tasa inflación mensual de 200 por ciento en agosto, lo que significa que en 31 días, el bolívar perdió dos tercios de su valor.

El economista Orlando Ochoa dijo que el incremento salarial es imposible de sobrellevar para las comercios cuando se toma en cuenta que sus dueños ya tenían dificultades para tener acceso al mercado cambiario para importar y para conseguir mercancía de producción nacional para reponer sus inventarios.

“El sector público tiene el monopolio de las importaciones, el mercado cambiario es disfuncional, y hay una hiperinflación, de modo que si les aumentan los salarios por decreto (…), y el sector comercial e industrial no puede vender productos por estos problemas, pero además porque sufre fallas eléctricas, fallas de infraestructura y la perdida de personal calificado, que se está yendo, entonces es fácil de entender que muchos pueden preferir cerrar ante este escenario”, explicó Ochoa.

La decisión de cerrar es mucho más fácil de tomar para las empresas pequeñas y medianas, pero la decisión podría ser algo más difícil para las empresas de mayor tamaño, que podrían perder también las inversiones realizadas en instalaciones ante el riesgo de ser expropiadas, agregó Ochoa.

El problema se agrava ante el hecho de que el colapso económico que se está produciendo en Venezuela, además ha estado golpeando el consumo y por ende los niveles de venta, añadió Francisco Ibarra, director de la firma Econométrica.

“Si ya tienes una demanda que venía en caída en todos los sectores de Venezuela, y tienes un incremento de esta cantidad de salario, y luego no tienes manera de trasladar esos costos a los precios, ni tampoco tienes acceso a financiamiento de los bancos, y ya la compañía no estaba generando ganancias significativa, es obvio entonces que lo que se está haciendo es mandando a esa compañía a mejor vida”, dijo Ibarra.

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