Conéctate con nosotros

Hola, ¿qué estás buscando?

La Lupa

Mientras Maduro hablaba, el país en pleno le llevaba la contraria

Con el regreso de las focas a la Asamblea Nacional, el fantasma de Cantinflas se paseó por el hemiciclo cuando Nicolas Maduro aseguró que los venezolanos podrán depositar sus dólares en una tarjeta para pagar en bolívares. También dijo que este año, seguro segurito, va a aumentar la producción de petróleo con la misma certeza con la que le torció el brazo al dólar

Caracas.- Se derrumbó la avenida Vollmer de San Bernardino, los maestros compraron un kilo de azúcar con el bono que les depositó el gobierno como «estímulo» para el regreso a clases y sus cuerpos de seguridad  detenían a los miembros de la ONG Azul Positivo cuyo delito ha sido ayudar a los enfermos de VIH en Maracaibo. Todo eso y mucho más ocurría en la vida real mientras Nicolás Maduro  pintaba un país de lo más bonito aplaudido esta vez por focas viejas y nuevas, como Timoteo Zambrano o Bernabé Gutiérrez, desesperados por salir en la foto al lado de su presidente para agradecerle quién sabe cuáles (y cuánto$) favores recibidos.

Lea también: El capitalismo salvaje se instala en Venezuela de manos de los «nuevos» millonarios chavistas

Solo faltaron las risas grabadas de fondo  como en cualquier comedia americana, para categorizar  su puesta en escena como un tremendo  chiste tras otro. Bromas que tuvieron  varios picos de humor cuando, por ejemplo, aseguró que iba a aumentar la producción de barriles de petróleo a 1.5 MM este año (lo mismo que prometió en 2013 y 2019) , o cuando, sin que le parpadeara la vergüenza, aseguró que en Venezuela habían desaparecido los bolívares porque la oposición barriga verde se llevó los billetes a Colombia y, debido a eso, ahora los venezolanos tenían que pagar con dolares en cash. Algo tan cómico que ni Ultimas Noticias se atrevió a publicar porque la duda produce risa: ¿Y por qué ahora no se llevan los billetes de dólares en carretilla también?, se preguntaría quien haya osado a escuchar aquella cosa de cabo a rabo.

Aunque el anuncio de la existencia de una tarjeta donde los venezolanos podrán depositar sus dólares  para  cancelar sus gastos en bolívares se ganó las carcajadas nacionales y compitió con el mismísimo Cantinflas, cuyo espíritu rondó por todo el parlamento esa mañana. 

De allí en adelante las cifras de pobreza, empleo, construcción de viviendas, logros en el servicio de salud y amenazas mundiales en su contra no produjeron tanta risa sino asombro. Incluyendo aquella de que «Venezuela alcanzó dos medicinas, cuyas pruebas científicas comprueban su efectividad para anular el virus del COVID-19. El DR10 y las gotitas milagrosas, ambas medicinas ya han sido enviadas a la Organización Mundial de la Salud” o cuando llamó a un diálogo de reconciliación nacional con todos: “tenemos que acudir a las instancias que haya que acudir para regresarle al país lo que le han robado, la banda de Leopoldo López, de Juan Guaidó, de Julio Borges…» Pero en la misma oración se desmentía a sí mismo y  juraba que  “Vamos a rectificar, ya basta de hacerle daño al país. Vamos a reconstruir el país entre todos». Todo eso  cuando se anunciaba que los responsables de la organización Azul Positivo eran trasladados al Dgcim, por mencionar un solo caso de abuso de autoridad, y los presos políticos seguían presos, enfermos y sin justicia ninguna.

Pero sobre eso Maduro no dijo nada. Ni siquiera una mentira.

Artículos relacionados

Destacados

Autoridades estiman que cerca de 6.500 hondureños salieron el viernes con el objetivo de llegar a Estados Unidos

Destacados

La COVID-19 ha causado más de 209 000 muertes en Brasil

Destacados

Caracas / Foto Portada: Cortesía.- Este sábado, la Administración del presidente saliente Donald Trump ordenó la 13ra ejecución federal desde julio en Estados Unidos,...

Destacados

El aeropuerto y parte de la ciudad están sin servicio eléctrico entre los escombros