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Minería ilegal azota a Canaima y Gobierno desmiente denuncias de pemones

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Ana Rodríguez Brazón.-  Hace 20 años la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) declaró Canaima patrimonio mundial de la humanidad, sin embargo, las actividades lucrativas e ilegales como la minería, han destrozado desde hace cinco años la falda de los tepuyes, las formaciones más antiguas del mundo y han hecho que el rojo del río Carrao haya desaparecido.

Desde el lunes, indígenas iniciaron una protesta en contra de esta actividad ilegal que está acabando con el ecosistema y que el Gobierno asegura no existe. La pista de aterrizaje en la zona occidental del Parque Nacional Canaima fue trancada por los manifestantes, quienes permitieron el acceso este miércoles para recibir una representación gubernamental.

El año pasado el ministro de la defensa, Vladimir Padrino López, desde el lugar informó que habían sido destruidos los campamentos ilegales que realizaban la actividad. El vicepresidente, Jorge Arreaza dijo en ese momento “no puede haber explotación minera en Canaima ni en otro parque”.

Minería ilegal en Canaima
Minería ilegal en Canaima

A pesar del precedente, Padrino López negó que haya actividad minera pese a la protesta y fotos que circulan por la red social Twitter.  La locutora y viajera, Valentina Quintero, cuestionó la posición del ministro  y aseguró que “hasta las guacamayas” veían lo que ocurría en Canaima.

 En tres meses

A través de Twitter se conoció que la comisión gubernamental propuso la eliminación de la actividad en tres meses. Sin embargo es mucho tiempo y la extracción de minerales, además de la utilización del mercurio dejaría daños irreparables.
Otra preocupación de los habitantes, es que ya no son solo los foráneos quienes se dedican a la actividad, sino que hasta maestros han cambiado su profesión por esta más lucrativa. Al parecer al negocio se unen colombianos, peruanos, brasileños y guayaneses por lo que la población exige una actuación de inmediato, pues por las pistas de aterrizaje de Campo Real y de Peipa, entra el combustible y las máquinas hidráulicas para los yacimientos.

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