article-thumb
   

Muere a los 91 años Feodor Ingvar Kamprad, fundador de Ikea

El Cooperante | 28 enero, 2018

Berlín, 28 de enero. EFE.- El fundador del gigante sueco del mueble Ikea, Feodor Ingvar Kamprad, ha muerto a los 91 años tras una vida dedicada a su exitosa empresa, que convirtió de la nada en mito, y a la que transmitió su obsesión por el diseño y la eficiencia.

Lea también: “Nos arrebataron la identidad”: La fuerte revelación de Shirley Varnagy sobre su apellido

La compañía informó que Kamprad falleció este sábado en su casa en Småland (sur de Suecia), de forma tranquila y rodeado de sus familiares y amigos tras una “corta enfermedad”. Kamprad, una de las 500 personas más ricas del mundo según la revista Forbes y públicamente comprometido con la mejora de la vida de la clase media, no fue tampoco ajeno a las críticas por sus estrategias para pagar menos impuestos y la opacidad de su conglomerado empresarial.

Según Forbes, Kamprad (y su familia) era la tercera persona más rica de Europa, con un patrimonio de 39.554 millones de euros en 2017, tan sólo por detrás del fundador de Inditex, el español Amancio Ortega, y el millonario francés Bernard Arnault, propietario del conglomerado de moda de lujo LVMH.

“Ingvar Kamprad fue un gran empresario del tipo típico en el sur de Suecia: trabajador, tozudo, muy efusivo y con un guiño travieso en sus ojos”, indicó la compañía en un comunicado. Con su empeño levantó de la nada la mayor cadena de muebles del mundo, una red que en la actualidad cuenta con 412 tiendas y 149.000 empleados en un total de 49 países y regiones. Este titán se precia de consumir el 1 % de toda la madera que se comercializa cada año en el mundo y de ser, con su catálogo, el autor de la publicación que más copias tira, desde hace algún tiempo más que la Biblia, con más de 200 millones de unidades al año.


 

Pese a ser una figura poco mediática, Kamprad era conocido en Suecia por su modo de vida espartano, por comprar en tiendas de segunda mano, coleccionar cupones de ahorro en el supermercado, volar en clase Turista y conducir un viejo Volvo. Sin embargo, esa búsqueda constante del ahorro, que trasladó a su negocio, le procuró también críticas en su país natal, de donde Kamprad emigró a Suiza en 1973 (y hasta 2014) para evitar las elevadas cargas fiscales propias de los países nórdicos.

 

Kamprad, nacido en 1926 en una familia de granjeros con antepasados alemanes, mostró desde pequeño una habilidad innata para los negocios -a los cinco años vendía cerillas- y en 1943, con apenas 17 años, abrió en su localidad natal, Älmhult, la primera tienda de Ikea, el embrión de lo que sería su imperio.

El primer gran establecimiento de la cadena no se inauguraría hasta 22 años más tarde, en Estocolmo, dando el pistoletazo de salida a una carrera expansiva con pocos precedentes. En su último ejercicio fiscal, del 1 de septiembre de 2016 al 31 de agosto de 2017, el grupo Ikea facturó 36.300 millones de euros y obtuvo un beneficio neto de 2.500 millones de euros, lo que supuso un 40 % menos en términos interanuales. Tras una vida dedicada a su empresa, Kamprad renunció en 2013 a su puesto en la dirección de Ikea, quedando tan sólo con el cargo de asesor. Casado en dos ocasiones y ya viudo, Kamprad deja tres hijos de su segundo matrimonio: Peter Arras Feodor, Hans Jonas Ingvar y Niclas Achim Mathias.

Comentarios

comentarios