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“Nadie nos escucha”: El desgarrador retrato de la catástrofe humanitaria en Venezuela

Keysarith Carruyo | 27 abril, 2019

Caracas/Foto: Álvaro Ybarra Zavala.- El diario español ABC, en su portada de este sábado, mostró -de manera cruda- la terrible crisis que padece Venezuela. Las imágenes, captadas por reporteros del mencionado periódico, fueron tomadas en Maracaibo, estado Zulia.

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“Llegar a Maracaibo es entrar en una especie de zona de guerra. Los habitantes deambulan como fantasmas entre las ruinas de calles desoladas (…) Los escombros, fruto de los saqueos a comercios durante los últimos apagones, dominan el decadente paisaje urbano”, con este texto comienza el reportaje.

En él, muestra las precarias condiciones en las que viven los marabinos. “Llevamos más de un año sin agua. ¡Yo debería estar en mi escuela y no voy porque debo ayudar a mi mamá en esto!”, gritó con rabia Michelle, una adolescente con la ropa empapada y el rostro demacrado, mientras intenta conseguir agua potable de una tubería subterránea.

“Nadie nos escucha ni nos toma en cuenta”

ABC, retrató también la historia de Keliver Chourio, de 26 años, quien padece una grave desnutrición y paralizada por una meningitis que a los once meses dejó secuelas irreversibles en su sistema nervioso.

 

Al lado su madre, Juana, que cree que le habría podido dar una vida mejor si la revolución bolivariana le hubiese dado oportunidades, como prometía. “No se imagina cuántas cartas he mandado a la gobernación y a Miraflores. Incluso viajé en enero a Caracas solicitando una silla de ruedas, medicinas y alguna bolsa de comida mensual, pero nadie nos escucha ni nos toma en consideración. Y tanto que apoyamos a Chávez…”, suspira.

Foto: ABC/Álvaro Ybarra Zavala

“Paso las noches en vela viendo llorar a la niña”

Sarangeli Castilla nació prematura, con tan solo 1,5 kilos, y su peso permanece estancado. Tiene dos meses, pero padece ya una desnutrición crónica.

Su madre, Katherine Castilla, comenta que solo le da pecho, porque le es imposible comprar las fórmulas especiales. “La situación es muy dura, yo soy una madre soltera y solo cuento con la ayuda de mi padre, que está jubilado. No tenemos cómo llevar a mi hijo a un médico o un especialista. Paso todas las noches en vela, viéndolo llorar sin saber qué es lo que le duele”, asegura Katherine.

Foto: ABC/Álvaro Ybarra Zavala

 

“Le doy lo poco que puedo, yuca y arroz, y le hago pañales de tela”, dijo la mamá de Miguel Blanco, un joven de tez blanca de 28 años que yace con las piernas encogidas sobre una cama en una casa humilde del barrio Altos del Milagro, en la parroquia Coquivacoa de Maracaibo.

Su cuerpo está famélico, carece de masa muscular y su piel se encuentra casi pegada a los huesos. El rostro revela una desnutrición severa y una hidrocefalia congénita. Su madre, sin ayuda, le dedica incasablemente sus días.

 

 

 

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