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“Narcoavión” interceptado en España revela red de sobornos a militares venezolanos

Christhian Colina

Christhian Colina.- Un jet privado Bombardier interceptado en el Aeropuerto Gran Canaria el 12 de agosto de 2012 y en el que fueron incautados 1.588 kilogramos de cocaína en una presunta actividad del “Cartel de los Soles”, habrían revelado un red de sobornos a funcionarios civiles y militares que habrían participado en la salida de la aeronave desde el Aeropuerto Internacional Arturo Michelena, con destino a Benin en África.

Para colocar la droga en el avión, un colombiano de nombre Jan Bilbao invirtió en sobornos más de tres millones de bolívares. Leonardo José Cabaña, gerente de una empresa aeronáutica, confesó a la Policía venezolana que el colombiano le encargó tramitar “el ingreso de la aeronave y contactar” con el personal del aeropuerto, incluidos policías y militares, señala el diario español ABC.

De acuerdo al testimonio que aparece en las actas policiales del caso, Cabaña reconoció haber entregado un soborno de 190.000 bolívares al “comisario del Sebin José Isaías García para que obviara las medidas de seguridad del aeropuerto”. Mientras que el encargado de la torre de control se llevó otros 200.000 bolívares, un sargento de la Guardia Nacional cobró un millón de bolívares por encargarse de la seguridad del embarque, “especialmente los militares del Destacamento 24 de la Guardia Nacional Bolivariana, que es por donde iban a ingresar las sustancias ilícitas”.

Otro militar recibió 600.000 bolívares, un compañero suyo que estaba de guardia en la garita, 150.000 para que dejara pasar los dos Toyota que llevaban la droga, medio millón de bolívares más fueron para otro sargento que tenía que “obviar las medidas de seguridad del Aeroclub” para el embarque de la cocaína. Leonardo José Cabaña reconoció haber cobrado otro millón de bolívares por tramitar todos los sobornos.

De acuerdo a declaraciones del entonces Ministro de Interior y Justicia, Tareck El Aissami, todos los implicados en el caso fueron detenidos y presentados ante el tribunal 10° de control de Valencia. “Gracias a las gestiones de las autoridades venezolanas el avión pudo ser interceptado en Canarias”, señaló El Aissami, obviando que fue la tripulación la que entregó la aeronave. En España también se vendió como un éxito policial. En ese momento nadie creía a los tripulantes, pese a que fueron ellos quienes entregaron el avión cargado de cocaína.

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