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La Lupa

Ni renuncia ni lo renuncian: Rómulo Betancourt resiste en la película de Carlos Oteyza

“Rómulo Resiste es una épica nunca antes contada, la de la génesis del sistema democrático sustentado en el acuerdo unitario y en el compromiso de Rómulo Betancourt para dar un paso certero hacia la Venezuela democrática, luego de enfrentar a sus dos mayores enemigos: el autoritarismo militar y la propuesta marxista, que buscan imponer un modelo diferente. La narración de los hechos históricos se entrelaza con las vivencias del director, Carlos De Oteyza, durante su infancia, en una Caracas amable, pujante y en transformación”

Caracas / Foto Portada: Archivo.- Este martes se cumplen 40 años de la partida física de Rómulo Betancourt, el líder estudiantil que llegó a la política venezolana para transformarla, al ser uno de los principales opositores al gomecismo y fundar Acción Democrática. Betancourt se convirtió en una figura trascendental del siglo XX y su obra es imperecedera. En pleno siglo XXI, Venezuela vuelve a reclamar todo aquello que bajo la conducción de Betancourt se llevó a cabo exitosamente: elecciones libres, separación de poderes, alternancia en el poder y economía de mercado con acento en lo social.

Lea también: A 59 años de "El Porteñazo": Betancourt combatió la rabiosa sublevación comunista con astucia

Don Rómulo Betancourt, mejor conocido como "el padre de la democracia" nació en la ciudad mirandina de Guatire, el 22 de febrero de 1908 y fallece un día como hoy de 1981 en la ciudad de Nueva York, Estados Unidos (EE .UU.).

Pese a que la conmemoración de su partida física es recordada con nostalgia debido a lo insigne de su figura, es preciso el momento para recordar quién fue Betancourt. No solo fue un presidente, un dirigente político y un luchador demócrata incansable, porque Betancourt marcó un antes y un después en la historia de Venezuela.

Betancourt fue uno de los precursores de la primera manifestación popular en contra de la férrea dictadura de Juan Vicente Gómez. Aquella lucha contra el gomecismo le costó el destierro hasta la muerte del tirano. Luego, vendría una lucha imparable por instaurar la democracia en el devastado país. En 1941 fundó el Acción Democrática que pronto se convirtió en el primer partido político del país. Posteriormente, fue expulsado durante los gobiernos de Eleazar López Contreras y por los gobiernos militares que tomaron el poder desde 1949 hasta 1958.

Cuando el gobierno de Isaías Medina Angarita se negó -en 1945- a legalizar las elecciones populares para presidente, Betancourt se sumó al golpe de estado político-militar del 18 de octubre, para instaurar un gobierno de transición que garantizara la constitución de diversos decretos, ley de emergencia y de elecciones libres en los venideros años para el presidente de la nación. Estos hechos, le merecieron su designación como presidente provisional de la Junta Revolucionaria de Gobierno, que estaba integrada por civiles y militares. Las principales metas del gobierno transitorio eran: instaurar el sufragio libre, directo, universal y secreto, otorgar plena garantía a los partidos políticos, combatir la corrupción administrativa y aliviar el costo de la vida. Su primer período de gobierno terminó el 15 de febrero de 1948, tras la elección de Rómulo Gallegos.

El tercer exilio de Betancourt duró casi diez años. Un golpe contra Gallegos originó casi una década de gobiernos militares de corte dictatorial, cuando el 7 de diciembre de 1948, Carlos Delgado Chalbaud ilegalizó Acción Democrática y ordenó la expulsión de sus líderes, entre ellos Betancourt.

Con la caída del dictador Marcos Pérez Jiménez, causada por el estallido del 23 de enero de 1958, Betancourt regresa a Venezuela y ese mismo año, en noviembre, anuncia su candidatura a la presidencia de la República con el apoyo de Acción Democrática. Resulta electo el 7 de diciembre con más del 49 % de los votos.

Este segundo gobierno de Betancourt estuvo marcado por una apertura a la estabilización de la democracia venezolana, la promulgación de una nueva Constitución, la reforma agraria, el desarrollo de la industria petrolera en Venezuela con su adhesión a la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), la fuerte inversión en el sector educativo y el cese de relaciones con gobiernos ilegítimos o dictatoriales del mundo, conocido como la doctrina Betancourt.

Betancourt se enfrentó a ataques internos y externos de guerrillas, huelgas laborales, intentonas golpistas e intentos de asesinato financiados por dictadores latinoamericanos. El fin de su período presidencial en 1964 fue el inicio de una era de gobiernos democráticos, por lo que es recordado por algunos historiadores venezolanos como el "padre de la democracia venezolana".

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La muerte física…solo física

El día que Rómulo Betancourt falleció, su legado se convirtió en historia, es lo que pasa con los hombres que sobreviven a la muerte por lo trascendental de sus obras, suscribe Carlos Canache Mata  en el Collage número 66 (y último) sobre Rómulo Betancourt (La muerte física: exequias -2-).

La fatídica noticia fue noticia en decenas de países. Titulares lo reseñaron como la muerte del “líder de América y arquitecto de la moderna Venezuela democrática”. En Estados Unidos se decretó duelo tras conocerse de su fallecimiento.

Según Canache Mata, Luis Herrera Campins emitió un Decreto en el que en su artículo 1° “se declara duelo público durante tres días y duelo oficial durante ocho días en todo el territorio nacional, por la muerte de Don Rómulo Betancourt, a partir de la fecha del arribo de sus restos mortales a Venezuela”. En uno de los considerandos del Decreto, se expresa que “fue sobresaliente figura en la instauración y consolidación del sistema democrático venezolano”.

La desaparición física de Betancourt fue reseñada ampliamente por la prensa mundial: en EE .UU. la prensa local lo proclama como “líder de América y arquitecto de la moderna Venezuela democrática”.

The Washington Post señala la relación amistosa que mantuvo con el presidente John F. Kennedy, quien había dicho que Betancourt era un “modelo de liderazgo latinoamericano” y que “Estados Unidos deseaba estar identificado con líderes como él”.

The New York Times exalta sus luchas por la democracia en su país y en el continente, y, al referirse a su honestidad en el manejo de los dineros públicos, cita una de sus frases: “La única riqueza que yo tengo es mi honor”.

The Wall Street Journal informa en primera página la muerte, a los 73 años de edad, de quien fue dos veces presidente de Venezuela. Noticias del Mundo, un diario que circula en español en Nueva York, titula en primera página la noticia con la frase “América de duelo, murió Rómulo Betancourt”.

Lo mismo pasó en Francia, Italia, Brasil y en toda Latinoamérica. Incluso, en las Naciones Unidas, el Presidente de El Salvador, José Napoleón Duarte, apartándose de su discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, dijo que “Latinoamérica está de duelo ante la muerte de Rómulo Betancourt”. Los cancilleres, especialmente los representantes de los países latinoamericanos, pusieron de relieve el papel que tuvo el expresidente en la causa de la democracia continental, precisó Canache Mata.

La despedida

Betancourt fue velado durante dos días en una funeraria céntrica de Nueva York por la que desfilaron connacionales y personalidades políticas y diplomáticas, mientras en el Consulado de Venezuela la bandera nacional ondeaba a media asta en señal de duelo, describe el doctor Canache Mata.

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Fue el 30 de septiembre a las 7:00 a.m. cuando salió el carro con el ataúd de Betancourt para ser trasladado al Aeropuerto Internacional John F. Kennedy de la ciudad norteamericana, donde se le rindieron honores militares. El acto contó con la presencia de la embajadora de EE .UU. ante las Naciones Unidas, Jean Kirkpatrick.

"A la pista llegó la comitiva que había viajado expresamente desde Caracas para acompañar al expresidente fallecido en el regreso a su país, integrada por más de 120 personas, entre ellas, representantes del gobierno venezolano, dirigentes que representábamos a Acción Democrática, dirigentes de Copei, parlamentarios del Congreso Nacional, representantes de las Fuerzas Armadas y la mayoría de los oficiales en situación de retiro que pertenecieron a la Casa Militar durante el ejercicio presidencial de Rómulo Betancourt", recordó Canache Mata.

La banda marcial de la Armada norteamericana interpretó los himnos de EE .UU. y por supuesto, el de Venezuela, y finalmente la Marcha Fúnebre de Johan Strauss. Tras estos honores, el avión con los restos de Betancourt y decenas de "compatriotas acompañantes" partió al aeropuerto de Maiquetía, donde aterrizó ese mismo día 30 de septiembre, a las 2:30 p.m.

"En la rampa, aguardaban, en diferentes tarimas, las altas autoridades civiles, militares y eclesiásticas, presididas por el jefe del Estado, doctor Luis Herrera Campins. El féretro, fue colocado en una cureña y cubierto por el Pabellón Nacional, mientras se escuchaban una salva de 19 cañonazos y las notas del Himno de Venezuela. Una carroza condujo el féretro a Caracas hasta la sede de Acción Democrática en El Paraíso".

Desde la casa de Acción Democrática, el féretro fue trasladado al Salón Elíptico del Palacio Federal Legislativo, donde, a sus puertas, es esperado por el presidente de la República, presidente y vicepresidente del Congreso Nacional, presidente de la Corte Suprema de Justicia, presidente del Consejo Supremo Electoral, presidente del Consejo de la Judicatura y ministros del Despacho. El ataúd fue colocado sobre el catafalco, y el presidente Herrera Campins procede a hacer la primera guardia junto con el presidente y vicepresidente del Congreso Nacional y del presidente de la Corte Suprema de Justicia.

Detalló el autor que, finalizadas las guardias de los representantes de los poderes nacionales, el cadáver fue expuesto al público hasta las 6:00 a.m. del 2 de octubre. A las 10:20 a.m. de ese día, hubo la presentación del pésame oficial del Cuerpo Diplomático al señor presidente y familiares. Seguidamente, pronunciaron discursos el presidente del Congreso, el presidente de Acción Democrática y el presidente de la República.

"El pueblo, en impresionante devoción multitudinaria, acompañó hasta el Cementerio del Este el féretro donde iba su conductor, ya en silencio, con los labios sellados por la muerte. El Secretario General de Acción Democrática, Jaime Lusinchi, en su oración fúnebre de despedida, dijo allí, en un costado de su tumba, palabras para recordar:

Es obligado decir en este instante que Rómulo enseñó a nuestro pueblo y aprendió de él. Su carácter se templó en la lucha y su personalidad se fue moldeando al calor de cada desafío. Así, en la agónica búsqueda de una convivencia democrática, definió la línea central de su actuación política, cuya característica eje estuvo signada por su capacidad para adoptar las mejores decisiones en los momentos más cruciales. Y todas éstas llevaron la impronta de su entereza y de su fuerte personalidad para colocar siempre los intereses de la patria por encima de las incidencias momentáneas, temporales o coyunturales. Así se forjó el gran estratega y el admirable táctico. Es obligatorio decir que Rómulo fue un venezolano integral, que vivió como hombre su vida plenamente, con autenticidad, porque fue consecuente con lo que predicó. Rómulo, un hombre que no se dejó envenenar por la concupiscencia del poder, tuvo la grandeza de abrir paso a las nuevas generaciones de conductores políticos y por sobre las rencillas minúsculas e intrascendentes dedicó sus esfuerzos y volcó el peso de su experiencia a la medular tarea de afianzar las instituciones democráticas.

Rómulo Resiste

Debido a sus ideas de transformación democrática, Betancourt fue atacado constantemente por la izquierda, comunistas y la extrema derecha. Fue víctima de atentados, alzamientos militares e intentos de magnicidio. Pero Betancourt nunca se quebró.

Rómulo tuvo que enfrentar tres intentonas golpistas significativas, como lo fueron el Porteñazo, el Carupanazo y el Barcelonazo, todos movimientos propiciados por la izquierda radical en distintos núcleos de la marina, impulsados por el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) y el Partido Comunista de Venezuela (PCV).

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La madrugada del 2 de junio de 1962, un grupo de oficiales encabezados por el capitán de Navío Manuel Ponte Rodríguez, el capitán de Fragata Pedro Medina Silva y el capitán de corbeta Víctor Hugo Morales tomaron la Base Naval N.º 1 en Puerto Cabello. Los combates se prolongaron por tres días y dejaron centenares de víctimas fatales y de heridos; pero la inteligencia y energía del presidente Rómulo Betancourt quedaron para la historia, ya que, al combatir a los insurrectos, terminó con las asonadas militares que ponían en peligro la estabilidad del sistema democrático en Venezuela y restableció la unidad y la disciplina dentro de la Fuerza Armada.

Los años que antecedieron al Porteñazo, son muestra de la amenaza que acechaba a Betancourt, quien había denunciado en reiteradas oportunidades que su gobierno era asediado por la “doble acción de pinzas” de la conspiración de derecha y la conspiración de la extrema izquierda.

Pero Betancourt no se quebró y afirmó que la “misma firmeza que se ha tenido contra los conspiradores que actúan con el propósito de restablecer una dictadura igual a la desaparecida el 23 de enero, la está aplicando el Gobierno contra los conspiradores que reciben instrucciones, armas y dinero, como aquí se ha dicho, de la Unión Soviética, a través de la estafeta de tránsito de La Habana”.

En el año 1964, meses después de haber sido sucedido en la Presidencia de la República por Raúl Leoni, Carlos Canache Mata cuenta que visitó a Rómulo Betancourt en Nápoles, Italia, donde residió un tiempo antes de trasladarse a Berna. En el curso de la conversación entonces sostenida con él, le preguntó cuáles habían sido las sublevaciones militares más graves ocurridas en el ejercicio de los dos gobiernos que presidió.

Respondió que durante la Junta Revolucionaria de Gobierno (1945-1948) había sido la sublevación militar del 11 de diciembre de 1946, y en el período de la presidencia constitucional (1959-1964) había sido la que estalló el 2 de junio de 1962, la del llamado “Porteñazo”.

“Yo soy un presidente que ni renuncia, ni lo renuncian”, dijo Rómulo en un discurso en 1963 después de haber superado el atentado de 1960 y las rebeliones de 1962.

En conmemoración a los 40 años de la partida física de Betancourt, este 10 de octubre se celebrará un evento online donde se proyectará la película "Rómulo Resiste 1959-1964".

El acceso tiene un costo de 10 dólares y lo recaudado será en beneficio del Movimiento Fe y Alegría.

Las entradas pueden adquirirse a través de Ticketplate y hay dos funciones: 3:30 p.m. y 7:30 p.m.

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“Rómulo Resiste es una épica nunca antes contada, la de la génesis del sistema democrático sustentado en el acuerdo unitario y en el compromiso de Rómulo Betancourt para dar un paso certero hacia la Venezuela democrática, luego de enfrentar a sus dos mayores enemigos: el autoritarismo militar y la propuesta marxista, que buscan imponer un modelo diferente. La narración de los hechos históricos se entrelaza con las vivencias del director, Carlos De Oteyza, durante su infancia, en una Caracas amable, pujante y en transformación”, describe la sinopsis.



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