article-thumb
   

“Queremos votar pero no lo haremos mientras no haya condiciones”

Henry Ramos Allup

Caracas, 29 de abril.-  La CRBV estableció el voto como un derecho y suprimió el imperativo de la Constitución de 1961 que lo establecía como un deber. Siendo entonces un derecho, que como todo derecho puede ser o no ejercido, no puede haber sanción alguna en caso de que no se ejerza. Lo primero que debemos denunciar es que el régimen de Maduro a través del árbitro electoral, que en vez de actuar imparcialmente procede como instrumento del gobierno, sanciona a las organizaciones políticas con el extremo de la ilegalización porque hagan uso del derecho de no presentar candidatos propios ni respaldar candidato alguno en determinado proceso. Cualquier partido o persona puede presentar o no candidatos, llamar a votar o a abstenerse, argumentar a favor o en contra de esas propuestas, pero en ninguno de tales supuestos puede ser objeto de sanciones. Al menos no en un sistema donde el derecho sea tema respetable.

Ante la convocatoria a elecciones presidenciales para el próximo 20 de mayo, algunas organizaciones y precandidatos, antes y después de la convocatoria, manifestaron disposición a participar “a todo evento” (frasecita que da cuerda a todo tipo de comentarios) y llegar hasta el final, aun cuando el proceso fue convocado en abierta violación de las normas en cuanto a condiciones y lapsos. Otras organizaciones y precandidatos hemos manifestado, no sólo que el candidato único de la oposición debe escogerse en elecciones primarias de participación abierta, como lo suscribieron todas las organizaciones políticas de oposición en el documento que suscribimos y anunciamos ante el país el 17 de julio de 2017, sino también que la inscripción y respaldo de ese candidato libremente escogido en primarias, debía luchar por mejores condiciones electorales para poder participar e incluso comprometerse a su retiro si esa mejora no se lograra o si empeoraran las condiciones ya desfavorables. La mayoría de los opositores insistimos en honrar ese compromiso. Otros le pasaron por encima.





Algunos opinantes han criticado a los partidos que, coincidiendo en esta posición con el denominado Frente Amplio Venezuela Libre (FAVL), no participaremos en este proceso electoral presidencial. Han dicho que hemos concurrido a elecciones anteriores “en las mismas condiciones” que se presentan para las elecciones del próximo 20M y que el cambio de actitud obedece más al chantaje de factores internos y externos al que nos hemos dejado arrastrar por pura cobardía, que a una decisión producto del análisis y de la convicción. No voy responder el argumento colateral del chantaje que distraiga el tema principal de si hay o no condiciones de participación o si se debe o no participar “a todo evento”. A tales comentaristas recuerdo, primero, que su misma trayectoria política no ha sido lineal sino zigzagueante y no por razones de impudicia sino por el cambio de las condiciones objetivas en que tuvieron que actuar y si esas condiciones cambiaron también debieron cambiar sus posiciones políticas. En segundo lugar, les recordamos que la comunidad internacional, por una mayoría tan abrumadora que impide notar las minúsculas excepciones, ha denunciado esas elecciones en términos idénticos a los que muchos hemos expresado aquí en nuestro país. En tercer lugar, que participamos en las elecciones parlamentarias del 6DIC2015 porque las condiciones eran normales; que esas condiciones empeoraron gravemente para las elecciones de gobernadores del 15OCT2017 y así se mantuvieron en las de alcaldes del 10DIC2017 (y por ello nos abstuvimos) y son las mismas imperantes para las presidenciales del 20MAY2018.

En cuarto lugar, que en el FAVL hemos dicho que luchamos por mejores condiciones electorales que ahora no existen y que si las logramos estamos dispuestos a participar, a despecho de los que aquí o en la holganza y ociosidad de la distancia dicen que primero tenemos que sacar al gobierno (sin decir cómo) para después concurrir a cualquier proceso electoral y que, en consecuencia, es inútil u ocioso luchar por mejorar las condiciones. Y eso lo dicen voceros y voceras que han participado en anteriores procesos durante este gobierno, con condiciones y garantías, claro está, que incluso hicieron posible sus propias elecciones como gobernadores, alcaldes y diputados.

Nosotros no nos hemos proclamado abstencionistas mientras este gobierno esté ahí, porque nuestra propia participación electoral en eventos anteriores lo desmentiría. Lo que hemos dicho y sostenemos es que queremos votar pero que no lo haremos ni vamos a participar mientras no haya condiciones ni garantías para hacerlo.


Texto originalmente publicado en El Nuevo País

 

Comentarios

comentarios