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Obispos en la frontera: Gobiernos deber reafirman que somos un pueblo con dos apellidos

Christhian Colina

Christhian Colina.- El puente internacional Simón Bolívar vivió este viernes un significativo encuentro entre los obispos católicos de Cúcuta y San Cristóbal para hacer un llamado a la paz y a hallar soluciones pacíficas, tras la crisis generada por el cierre del paso fronterizo, el Estado excepción en seis municipios de Táchira y la deportación de un millar de colombianos.

En breve encuentro, el obispo de la diócesis de Cúcuta, Víctor Manuel Ochoa, le expresó a su homólogo, Mario del Valle Moronta, su preocupación por la situación de la frontera, haciendo especial énfasis en que “somos un único pueblo donde no debe existir envidia ni celos”. Asimismo, Moronta manifestó que la “iglesia está contribuyendo en todo lo que se pueda” para la solución de este problema que afecta a los dos países.

Por lo que pidió a las autoridades de los dos países a que “no busquen una solución, sino lo que siempre ha significado esta frontera, la reafirmación de un pueblo con dos apellidos” y exigió a ambos gobiernos que “las personas de mala voluntad que quieren crear situaciones irregulares sean llevados a la justicia”. Por último, el clérigo venezolano recordó a los colombianos y venezolanos los lazos de hermandad que hay entre las dos naciones, pues “todos somos hijos de Dios y de Bolívar”.

Por otra parte, Ochoa agregó que es hora de que los dos gobiernos “se reúnan aquí en este sitio, se sienten hablar y a encontrar una solución con gran respeto, con gran dignidad para ambos pueblos, pero buscando el beneficio de nuestros ciudadanos venezolanos y colombianos”.

El encuentro finalizó cuando ambos obispos cruzaron la frontera hacia Venezuela donde abordaron un bus y analizar en privado la situación fronteriza del estado Táchira con el Norte de Santander.

Con información de La Opinion de Colombia

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