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#OpiniónEC: “La salida constitucional del gobierno, una cuestión de consensos”, por Alejandro Conejero

Christhian Colina

Alejandro Conejero.- En las últimas semanas mucho se ha hablado con respecto a una posible salida anticipada del presidente Nicolás Maduro Moros. Algunos anuncian empezar la campaña para activar el Referéndum Revocatorio, otros claman por una Enmienda Constitucional y proclamar el abandono del cargo; otros la renuncia y otros la constituyente.

Lo primero que hay que decir es que todos estos son mecanismos e instrumentos constitucionales perfectamente válidos. En los siguientes párrafos, no se busca fundar opinión sino más bien, realizar un análisis de los distintos instrumentos políticos planteados por la oposición, tomando como variables la viabilidad política y la efectividad política de cada uno de ellos. En tanto que lo primero que debe hacerse entonces en definir viabilidad política y efectividad política.

La viabilidad o factibilidad política, es la variable que responde a la sumatoria de los procesos políticos que debe atravesar una acción para llevarse acabo; entiéndase entonces, que la viabilidad política de, por ejemplo, un proyecto de Ley por Iniciativa Popular, deberá tomar en cuenta los procesos de redacción del proyecto, recolección de firmas establecida en la Ley del Poder Popular, la aprobación de las mismas por la secretaria de la Asamblea Nacional, el paso en primera discusión, la verificación técnica de la comisión competente de la Asamblea Nacional y la aprobación definitiva del proyecto de Ley.

En cuanto a efectividad política se refiere, es la consecuencia que genera una acción en función del objetivo esperado; es decir, si luego de haber realizados todos los procesos políticos de una acción en particular, los resultados obtenidos son los esperados por el actor.

En el escenario que se ha planteado en la opinión pública, figuran tres instrumentos constitucionales para lograr salir del régimen del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), estos mecanismos son: El Referéndum Revocatorio, La Enmienda Constitucional para reducir el período y eliminar la reelección indefinida, y convocar una Asamblea Nacional Constituyente.

En cuánto a la viabilidad política se refiere, la Enmienda Constitucional parece ser la mejor opción. Los procesos políticos establecidos en la Ley figuran solo como una aprobación de la Asamblea Nacional, que controla en estos momentos la Mesa de la Unidad Democrática, el llamado a un referéndum consultivo o aprobatorio, y la convocatoria a elecciones presidenciales este año. Dicen alguno abogados que este mecanismo no es viable, pues la ley no es retroactiva, a aquellos hay que decirles que la Constitución no es la Ley, sino, el marco que rige las leyes, y por tanto este principio de no retroactividad no estaría a lugar; además que Chávez aprovechó la enmienda del 2009, aprobada en pleno período presidencial, para reelegirse una vez más. Claro, aquí el gran conflicto político será el Tribunal Supremo de Justicia.

El referéndum revocatorio figura segundo en términos de viabilidad política, pues tiene dos requerimientos sumamente complicados, el primero es recoger casi cuatro millones de firmas en tres días. Pero, como si aquello fuera sencillo, el referéndum tendría que ratificar la salida de Maduro con más de ocho millones de votos contra el mandatario. Tendría como principales obstáculos, el Consejo Nacional Electoral, quien devolvería las firmas incansablemente, y el tiempo, que corre poco a poco y de transcurrir este año, quien tomaría las riendas del gobierno de ser revocado Maduro sería el Vicepresidente Aristóbulo Istúriz.

Por último tenemos la Asamblea Nacional Constituyente, que resulta evidente es la opción con menor viabilidad política, con procesos sumamente engorrosos y difíciles de llevar acabo; pero tiene un punto a su favor, y es que en cuanto a efectividad, esta podría representar el final completo de la película chavista en Venezuela; un cambio profundo del sistema político nacional, involucrando a todos los factores políticos sería una aplanadora para el régimen de Maduro.

Lo cierto es que los tres instrumentos propuestos tienen sus bemoles, todos son factibles en mayor o menor medida, y todos son efectivos en mayor o menor medida. Si mi decisión fuera, la Enmienda de una buena vez, y luego, con un país estable económica y políticamente, una Asamblea Nacional Constituyente para refundar una República Democrática. Sin embargo, lo más importante el día de hoy, no es el mecanismo, ni el instrumento, sino el consenso unitario. La Mesa de la Unidad Democrática debe ponerse de acuerdo, y al unísono, proclamar la ruta de la salida constitucional del gobierno.

@ConejeroC

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