#OpiniónEC “Se acerca el final de la película”, por Alejandro Conejero

El Cooperante
Alejandro Conejero. – Poco a poco la crisis económica, social y humanitaria de Venezuela, consume la estabilidad política de la administración de Maduro. Tras cambios y cambios en el gabinete, tras campañas de ofensas y culpables, la popularidad del actual presidente de la República sigue palo abajo. La Mesa de la Unidad Democrática (MUD), desde la trinchera de la Asamblea Nacional, ha maniobrado con excelente precisión todas las puestas en escena del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV). Lo cierto es que la tolda roja no logra salir del jaque para pasar a la ofensiva, el tablero se destrancó y el juego se está inclinando hacia la balanza democrática. La negligencia en cada una de las jugadas del gobierno nacional solo ha causado rechazo en el imaginario colectivo venezolano, e incluso, a raíz de la reacción ante este rechazo, grupos que solían estar muy desprestigiados en el país, como cámaras empresariales, sindicales y partidos políticos, han vuelto a cobrar legitimidad dentro de a colectividad.
Parece que luego de poner los tres en base, la MUD prepara a su bateador designado para dejar en el terreno al chavismo. En el comité político de la Unidad ya se ha discutido cual deberá ser ese mecanismo para ponerle fin al gobierno nacional actual, y parece ser que este mecanismo será una Enmienda Constitucional que reduzca el período presidencial a 4 años, acabe con la reelección indefinida y obligue a Nicolás Maduro a presentarse en elecciones en este año.
Algunos juristas, como Hermann Escarrá, alegan que por la no retroactividad de la Ley, esta Enmienda no entraría en vigencia para este mandato presidencial, sino para el siguiente, electo en 2019. Ante esto, debemos recordar varios cosas. La primera es que la Constitución no es la Ley, sino el marco que rige la Ley, por tanto está por encima de ella, y podría implicar que esta sea retroactiva, sin embargo, y respetando aquél principio, también debemos recordar que, basado en la jurisprudencia que ha desarrollado el mismo Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), controlado por el chavismo, en primer lugar, la Enmienda Constitucional aprobada en el 2009 entró en vigencia de forma inmediata; y más importante aún, se ha establecido que el poder originario, que es la soberanía popular, es quien rige verdaderamente la constitución y los principios republicanos, por tanto , si el pueblo venezolano, en una consulta para aprobar esta Enmienda, decide que debe aplicarse de inmediato, no existe tangente alguna para que el TSJ se cuelgue y sentencie en contra de la soberanía popular.
Sin embargo, primero debe decirse que más allá de los términos jurídicos, esto es una pugna política, y los poderes fácticos jugarán un papel crucial en el desenlace de los hechos; y más importante aún, esta película no termina con la salida del gobierno del PSUV y de Nicolás Maduro, debemos terminar de cerrar la puerta populista, militarista y antidemocrática que aperturó el PSUV; hay que ponerle fin a los vacíos constitucionales hecho a la medida de los tiranos, y sepultar para siempre cualquier proyecto totalitario que quiera gestarse en nuestra nación. Debemos entonces, generar un gran consenso nacional, reforzar nuestras instituciones y blindar el sistema democrático, con una constituyente representada por todos los factores democráticos de la nación, con tiempo, con dedicación, con academia y sobre todo, en democracia.
 

Comentarios

comentarios