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Papa Francisco: Los divorciados no están excomulgados de la iglesia

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Nora Canino.- Durante la primera audiencia general este miércoles, el papa Francisco aseguró que la iglesia no tiene las puertas cerradas a nadie, con la finalidad de no excluir y de intentar abrirla a las nuevas formas de familia, refiriéndose a los divorciados que han vuelto a tener pareja, personas que no están excomulgadas, como algunos piensan y que forman parte de la iglesia.

Por su parte, el papa estima contradictoria y que levantaría críticas dentro de la propia Iglesia, porque la doctrina sostiene que quienes se divorcian contradicen el sacramento del matrimonio y por tanto, quedan excomulgados, sin embargo ha abogado por manifestar la disponibilidad hacia ellos.

Indicó que tal situación contradice el sacramento cristiano, pero apeló que la Iglesia actúa como una madre que busca el bien y lo haga sin excluir a nadie.

“Es necesaria una fraterna y atenta acogida en el amor y en la verdad, hacia estas personas que en efecto no están excomulgadas, como algunos piensan: ellas forman parte siempre de la Iglesia”.

Asimismo ha defendido el riesgo de dejar fuera de la Iglesia a los divorciados, porque eso sería  desatender a los hijos pequeños, que quedarían fuera de una educación cristiana, por lo que se ha preguntado: “¿Cómo podemos pedirles a estos padres educar a los hijos en la vida cristiana si están alejados de la vida de la comunidad?. La Iglesia es la casa paterna en la que hay espacio para todos y de la que también los divorciados pueden formar parte”.

Se trata del primer Papa que afirma que los divorciados no quedan apartados de la comunión, una idea que Francisco había sugerido en otras ocasiones. De hecho, en el mes de junio llegó a admitir que a veces la separación de un matrimonio puede ser moralmente necesaria, cuando se hace para proteger al cónyuge más débil o a los hijos más pequeños. Entonces rechazó denominar este tipo de situaciones familiares como irregulares y pidió que la Iglesia se plantee ayudar y acompañar a estas familias.

Al igual que sobre los divorciados, Francisco ha manifestado en otras ocasiones signos de apertura hacia las mujeres y los homosexuales. De las mujeres ha expresado que es necesario ampliar los espacios para una presencia femenina más incisiva en la Iglesia, mientras que sobre los homosexuales se preguntó ¿quién soy yo para juzgarlos?.

Por eso defiende que la Iglesia no debe cometer una injerencia espiritual en la vida personal, porque Dios en la creación nos ha hecho libres. La labor de la Iglesia debería pasar, según el papa, por acompañar a todas las personas sin juzgar ni excluir.

Con información del diario El País de España

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