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Parricidio: Maduro desmontó a última hora a Hugo Chávez para tratar de sostenerse en el poder

Danny Leguízamo | 7 mayo, 2019

Caracas.- Callado. Sin pompa. Más bien con disimulo: ese ha sido el modus operandi de Nicolás Maduro en las últimas semanas cuando se ve obligado a adoptar medidas que no le favorecen -como el infeliz ajuste del salario mínimo-, o cuando toca pasar por encima de la vetusta e inútil estructura que dejó el fallecido Hugo Chávez. Es el control de cambio lo que marcó la Era Chávez. Si quitamos el control nos tumban, aseguraba Aristóbulo Istúriz. Pero las cosas cambiaron. Y todo apunta a que el control ha sido desmontado. A la fuerza por las circunstancias, pero desmontado al fin. ¿Desmonta Maduro a Chávez para sostenerse en el poder? ¿Es un parricida?

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El control de cambio es Hugo Chávez. De hecho, todos los controles llevan la insignia de Hugo Chávez. Del chavismo. Con los controles arrancó la crisis y con los controles se desbordó. Pero el control de cambio es emblemático. Un símbolo. Si lo quitamos nos tumban, es la frase con la que Aristóbulo Istúriz reconoció que la medida era política y no económica. Con esa medida política se fugaron del país más de 300 millardos de dólares, según denunció el propio exministro Héctor Navarro. Las mafias se los llevaron, dijo en la Comisión de Contraloría de la Asamblea Nacional.

Y las mafias eran representadas por empresas de maletín y por funcionarios del Gobierno. Empresas que con dos empleados en el Registro Nacional de Contratistas, recibían decenas e incluso cientos de millones de dólares de la Comisión de Administración de Divisas (Cadivi), símbolo de la más abyecta corrupción que se haya visto en la historia de Venezuela.

Maduro prometió “acabar” con el “cadivismo” y con el dólar paralelo. Lo primero, terminó sustituyéndolo por otros sistemas igual de fracasados y que fomentaron la corrupción. La lista es larga. Lo segundo, todavía sigue siendo una asignatura pendiente:

-Porque con las mesas de cambio no será suficiente para terminar con el dólar paralelo.

-Y porque ya es demasiado tarde para salvar al país de la hecatombe. La hiperinflaciòn es un hecho, la dolarización de facto también es un hecho y la gallina de los huevos de oro que producía dólares, hace rato que falleció.

De manera tal que el dólar paralelo seguirá siendo una realidad. Un hecho de mercado. Y la otra realidad, es que a última hora, Maduro ha intentado desmontar a Hugo Chávez para sostenerse en el poder. No porque crean realmente en el libre mercado, sino porque las circunstancias los obligan. De otro modo, no hubieran reconocido implícitamente la tasa paralela al devaluar de manera sostenida el bolívar.

Entonces no había tal guerra económica. Se acabó el mito. Y el control de cambio de Hugo Chávez, “el legado”, también se acabó. Es un parricidio.

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