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Pelotero cubano rompió contrato de 320 mil dólares en Grandes Ligas para volver a su país

El Cooperante | 7 octubre, 2018

Caracas.- Roberto Hernández Navarro puede decir que nadó en dirección contraria a la corriente. Con decenas de peloteros cubanos llegando a Estados Unidos con el afán de entrar a las Grandes Ligas, este joven de 17 años rompió un contrato de 320 mil dólares con los Indios de Cleveland para regresar a la isla.

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El éxito de Hernández en el béisbol comenzó cuando integró como lanzador el equipo Cuba en la división juvenil de los Juegos Panamericanos. Tenía 15 años en ese momento e hizo parte del éxito del equipo Cuba que ganó la serie frente a Estados Unidos.

Tras la victoria, Hernández y su padre decidieron viajar a República Dominicana con el fin de que el joven entrenase para entrar en las Grandes Ligas. En una reciente entrevista concedida a un diario local, el joven pelotero contó que estuvo un año y tres meses entrenando en Bonao, un municipio ubicado en el centro de Dominicana.

“Ahí me vieron los scouts, me daban seguimiento, me hicieron varias pruebas de velocidad, me tomaron videos, y me hicieron entrevistas, vieron mis condiciones y resultados y me firmaron con los Indios de Cleveland. El contrato fue de 320 mil dólares y las perspectivas eran desarrollarme para llevarme a las Grandes Ligas en el menor tiempo posible”, explicó Hernández.


“No es secreto que el béisbol norteamericano es el mejor pagado del mundo y que con mis condiciones podía tener un buen contrato, pero para mí lo más importante es mi familia, estar en mi casa, por eso decidí regresar a mi país y no alejarme más de él”, dijo el joven a la prensa cubana.

No estar con su familia, acaba de tener un bebé que ya tiene dos meses, la ausencia de los amigos y las actividades cotidianas que realizaba en Cuba lo motivaron a regresar. “No es fácil llegar a una habitación en la noche y no tener con quién hablar de los éxitos, de los fracasos, estar comunicándonos por correo o con lo que pueda”, añadió.

El equipo de los Indios de Cleveland le permitió quedarse con el bono de 320 mil dólares y le pidió que cuidara su brazo. Hernández cuenta que regresar a Cuba le permitió sentirse “libre de nuevo”. “Regresé a mi casa, me quité los zapatos y salí descalzo a saludar a todo el mundo, estaba hasta con los ojos aguados porque fue algo increíble. Desde que puse un pie en el aeropuerto ha sido todo alegría. Conocer a mi bebé fue una sensación única en la vida”, dijo el joven pitcher.

“Cuando me vi con todo eso en la mano, dije: nunca tuve nada y tengo todo eso en tan solo un momento. Pero me di cuenta de que eso [el dinero] no iba a solucionar nada”. agregó.

Con información de el Nuevo Herald.

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