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“Pensé hasta en regresar”: Migrantes venezolanos se enfrentan a la angustia, saqueos y xenofobia

Jessica Dirinot | 2 diciembre, 2019

Caracas.- Foto: EpMundo / Más de cuatro millones de venezolanos se vieron en la necesidad de migrar a diferentes partes del mundo producto de la crisis económica, política y social que atraviesa Venezuela desde hace más de cinco años. Muchos, lograron dar un salto hasta Colombia; otros, hacia Chile, Ecuador, Argentina y Perú. Pero con lo que no contaban, era que poco tiempo después, el lugar donde buscaban la tranquilidad y mejor calidad de vida, se vería empañado por “más de lo mismo”: manifestaciones antigubernamentales.

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Christian Bravo, venezolano de 27 años de edad, y residente en la República de Chile desde hace más de tres años, aseguró para El Cooperante que lo que ocurre en ese país es una situación de protesta que tenía que desarrollarse desde hace tiempo, debido a los “altos costos de la vida” y las Administradoras de Fondos para los Pensionados (AFP), quienes -a su juicio- pagan bajos montos a los adultos mayores como parte de su vejez, lo que a su vez, no les alcanza para la adquisición de alimentos y medicinas.





“Está muy bien lo que están haciendo, en cierta parte. Llevan arrastrando esta situación por muchos años, pero tristemente no es la manera de manifestarse ante el Gobierno”, dijo, señalando que está en desacuerdo con el vandalismo y el salvajismo por parte de algunos protestantes.

No sabes lo triste que es ver cómo destrozan el medio de transporte, supermercados, microempresas. He visto cómo amigos perdieron su emprendimiento por sujetos que sólo pensaban en abastecerse entre sí. Siento mucha pena, ya que nosotros tenemos el taller y sería un golpe muy duro que se quieran meter y ver cómo se llevan nuestro esfuerzo”, manifestó.





La familia Bravo salió de Petare, Caracas, y viajó hasta el centro de Santiago de Chile, con la esperanza de avanzar y tener una mejor calidad de vida, razón por la que invirtieron los ahorros de la familia para la apertura de un taller mecánico en Recoleta. “Si alguien se mete en nuestro negocio, tristemente trataré de defender cómo pueda. A esa persona no le importará después si nosotros comemos. Y por mi familia créeme que me juego todo“, dijo, al cuestionarle sobre qué haría si su negocio fuese víctima de un saqueo.

Al preguntarle sobre su regreso a Venezuela si la situación de protesta se extendiera en Chile, este negó todas las posibilidades, debido a la estabilidad económica que tiene él y su familia, pese a los disturbios políticos en ese país.

“Cómo es posible vivir de nuevo todo lo que pensé que no viviría más”

Yoraitzi Hernández tiene 23 años de edad, y justo a su esposo y un bebé en su vientre, tomaron la decisión de viajar de Venezuela hasta Chile en busca de tranquilidad, una mejor calidad de vida y un buen futuro para su pequeño. Ahora, con 1 año y 7 meses de estadía en la capital de ese país, una vez más siente que se repite la historia.

“Como venezolana me sentí demasiado ansiosa y angustiada, pensaba que cómo era posible vivir de nuevo todo lo que pensé que no viviría más. La angustia de no saber qué va a pasar, hasta pensé en regresarme a Venezuela si las cosas se ponían más feas, pero bueno, poco a poco el país aquí sigue trabajando y espero que vuelva a la normalidad todo“, dijo.

Yoraitzi trabaja como taquillera en un cine en Santiago de Chile, mientras que su esposo, se desempeña en una distribuidora de plásticos. Pese a la angustia que sintieron desde que comenzaron las protestas violentas en las distintas regiones del país andino, ambos aseguran sentirse mucho más cómodos y estables en ese país, antes que en Venezuela.

“Dicen que hay que incendiar los negocios de los venezolanos”

Por su parte, Carlos David Carrasco es un venezolano radicado en Chile, licenciado en Comunicación Social y con grandes aspiraciones en materia política que puedan brindarle la mayor experiencia profesional posible para luego retornar a Venezuela y aplicar su aprendizaje en la reconstrucción de su país natal.

El joven de 28 años de edad considera que el ciudadano venezolano debe entender y respetar el contexto político y social de Chile, ya que los motivos por los que se han dado las manifestaciones violentas, no corresponden a los mismos por los que se dieron en Venezuela.

“Creo que lo  importante es que cuando eres extranjero, en un país que culturalmente no se parece al tuyo, necesitas entender muy bien el contexto para formar una opinión”, dijo para El Cooperante. 

Con respecto a la xenofobia, Carrasco aseguró en las semanas en las que se desarrollaron más hechos violentos, muchos “radicales” atribuyeron las acciones vandálicas a venezolanos y cubanos residenciados en Chile; sin embargo, la información no fue confirmada por las autoridades.

Mientras, otros tantos protestantes aseguran que “hay que incendiar los negocios de los venezolanos porque dicen que son de derecha. Hay negocios que se han visto afectados por saqueos y vandalismo. Afortunadamente, la gran mayoría de los casos han contado con apoyo de instituciones gubernamentales”, dijo, subrayando que a pesar de esta situación, sus proyecciones apuntan a continuar trabajando en ese país, para regresar a Venezuela a largo plazo.

Otra lucha, misma violencia

Luis Felipe Franco, también licenciado en Comunicación Social, vive en Colombia, Bogotá, principal ciudad que se vio afectada por las manifestaciones en ese país. Pese a los escenarios de violencia que se desarrollaron en varios sectores, el joven de 28 años de edad asegura que la nación andina goza de altos niveles de democracia, en comparación a Venezuela, razón por la que no regresaría a su país natal.

“Creo que Colombia más allá de todo tiene un sistema democrático muy fuerte donde las instituciones sí funcionan y eso en comparación a Venezuela, es muy grande. El detalle es que uno como venezolano ve la diferencia, yo vi cosas fuertes. Lo de Venezuela es desmedido. Es natural una comparación como venezolano, pero no chama, creo que todavía Colombia está muy lejos de ser una Venezuela de cómo llevar a cabo una protesta“, afirmó.

Luis aseguró en una entrevista para El Cooperante que la movilización del pasado 21 de noviembre se llevó a cabo de forma “pacífica y alegre”, sin embargo, fue después de las 4:00 pm que en los estratos más bajos se empezaron a desarrollar acciones violentas.

“La violencia empezó a partir de las cuatro de la tarde y en los sectores de estratos más bajos. No fue en toda Bogotá fueron ciertas localidades, principalmente de gente de los bajos recursos”, aclaró, al tiempo, reiteró que se siente bien en Colombia, pese a las manifestaciones que se han generado.

“Iría a otro país, pero no a Venezuela”

Opposition supporters take part in a rally against Venezuelan President Nicolas Maduro’s government in Caracas, Venezuela February 2, 2019. REUTERS/Carlos Barria

Fernando Dos Reis, periodista, 27 años de edad, llegó a Colombia hace año y medio, igual que otros venezolanos en busca de una mejor calidad de vida y para desenvolverse en su profesión. En la actualidad, asegura que, aunque ama su país natal, la situación política en el país vecino es mucho más “llevadera”.

“Creo que no son comparables con Venezuela, el nivel de respeto de las autoridades al derecho a manifestar no se compara. No se ha visto una represión desmedida, hay respeto a los derechos de asociación y los ciudadanos incluso han llegado hasta la casa del presidente. Colombia es una democracia con plenas garantías a los derechos humanos”, manifestó.

Al cuestionarle sobre quiénes han generado las olas violentas de protesta, este respondió que “se trata de grupos infiltrados e ideologizados que han generado violencia para desestabilizar el país y generar la sensación de que el Gobierno perdió el control del orden público. Es un plan diseñado para afectar la vida democrática, para mí viene del exterior y tiene el apoyo de la izquierda interna”. 

Para Dos Reis, existe la posibilidad de migrar a otro país, en caso de que se profundice la crisis política, sin embargo, entre sus opciones no está Venezuela. “Lo que pasa es que tengo mi trabajo estable aquí, pero sí se desatara una violencia mayor, que no lo creo, tomaría la decisión de ir a otro país. Por ahora, Venezuela no es una opción que contemple”, sentenció.

Chile, Colombia y Venezuela

A pesar de que en varios países de la región se ha desatado olas de violencia por parte de movimientos sociales y manifestantes, los venezolanos que radican en países como Colombia y Chile, coinciden en que el nivel de represión y la falta de acuerdos sociales, no son comparables con Venezuela.

Para muchos, aunque se hayan visto inmersos -nuevamente- en manifestaciones violentas, su estabilidad social y económica está por encima de la calidad de vida que tenían antes de tomar la decisión de migrar. Y aunque aseguran amar su país natal, de punta a punta, por ahora, no retornarían a un país liderado por Nicolás Maduro.

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