Como si nada: Caraqueños siguen yendo a “coronapartys” en la Cota 905 y se bañan en las playas de Vargas | El Cooperante
Conéctate con nosotros

Hola, ¿qué estás buscando?

Destacados

Como si nada: Caraqueños siguen yendo a “coronapartys” en la Cota 905 y se bañan en las playas de Vargas

Quienes violan el decreto de cuarentena creen que no se contagiarán por ir a la playa o a fiestas

Cortesía

Caracas / Foto Portada: Cortesía.- Según el último reporte de la Administración de Maduro, Venezuela suma 60 540 casos de COVID-19 y 485 decesos por el letal virus. Pese a esta realidad y las prohibiciones que establece el decreto presidencial de estado de alarma, caraqueños van a las playas del estado La Guaira y acuden a fiestas electrónicas en la Cota 905.

Lea también: Polihatillo y Cicpc rescataron a una mujer y un bebé secuestrados

Los primeros días de cuarentena radical nacional por COVID-19, era común ver en las calles a efectivos de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) y Policía Nacional Bolivariana (PNB) custodiando las calles de las principales avenidas y calles del país con megáfonos exigiendo el cumplimiento de las medidas ordenadas por el Ejecutivo.

El decreto publicado en la Gaceta Extraordinaria N° 6519, de fecha 13 de marzo, sería prorrogable por períodos de un mes según lo considerará Nicolás Maduro. Aún está vigente.

El documento establece el uso obligatorio de mascarillas que cubran boca y nariz para poder acceder a medios de transporte como trenes, Metro, Metrocable, Metrobús y autobuses. Además, prohíbe todo tipo de espectáculos públicos y ordena el cierre de instalaciones dedicadas a estos, como cafés, restaurantes, tascas, bares, tabernas, heladerías, teatros, cines, auditorios, salones de conferencia, salas de conciertos, salas de exhibición, salones de fiesta, casinos, parques infantiles, parques de atracciones, parques acuáticos, ferias, zoológicos, canchas y estadios. Queda prohibido el uso de las playas y balnearios públicos y privados.

Siguen «coronapartys» en la Cota 905

Cada semana, los cuerpos de seguridad de Maduro reportan decenas de personas detenidas tras ser sorprendidos en fiestas en medio de la cuarentena por COVID-19, en Caracas, Barquisimeto y Maracaibo.

El pasado 8 de agosto, Polichacao detuvo a 14 mujeres y 8 hombres en la avenida Luis Roche de Altamira por realizar una fiesta. Durante el procedimiento, los efectivos incautaron 42 botellas de licores y una corneta amplificada. El alcalde Gustavo Duque señaló que 4 de los detenidos resultaron positivo a la prueba rápida de COVID-19.

Posteriormente, el 24 de agosto, funcionarios de la policía de Maracaibo detuvieron al diseñador de modas  Douglas Tapia y a otras 21 personas por festejar en un local nocturno de la ciudad.

Lo mismo pasó en Barquisimeto y un operativo de rutina de las Fuerzas de Acciones Especiales (FAES) dejó un saldo de 32 personas detenidas por incumplir el decreto de cuarentena. Todos disfrutaban de una fiesta en la calle 7 de El Manzano, donde fueron incautadas 22 cajas de cerveza y una caja de ron. Los detenidos fueron puestos a la orden de la Fiscalía.

Pese a que los operativos de este tipo son recurrentes, parece que no llegan a la Cota 905, Caracas. El 22 de junio, el periodista de sucesos Delmiro De Barrio compartió un video en Twitter de una rumba que inició el viernes 19 de junio y criticó que ningún organismo de seguridad suspendió el evento como ha pasado en otros lugares de Caracas y otros estados del país.

Anuncio. Desplácese para continuar leyendo.

Anderson Carrero vive en Bellas Artes y por conocidos «rumbea» desde hace tiempo en las fiestas organizadas por Carlos Luis Revette, alias «El Coqui».

En conversación telefónica con El Cooperante, relató que el viernes 4 de septiembre asistió a una fiesta en La Cota 905 que duró 3 días.

«Esta fue una electrónica, empezó el viernes y el lunes en la mañana llegué a mi casa. Estuvo bien, había más o menos gente y todo tranquilo, cero interrupciones», aseguró.

Recalcó que de los que asistieron pocos llevaban tapabocas y que la entrada costó 50 dólares. Sobre el consumo de drogas y bebidas alcohólicas fue reservado.

«Yo no uso tapabocas porque no puedo bailar con eso, además, creo que eso no protege de nada. Hay gente que la usa e igual se contagian. Esas son excusas del gobierno para controlar a la gente. El que está enfermo no va a salir a rumbear. Había de todo (drogas, alcohol) como en todas las fiestas, tú me entiendes», agregó.

Asimismo, apuntó que nunca vieron ningún efectivo de seguridad dando rondas por la zona y que los organizadores sabían quienes estaban en la fiesta.

«Pagas una multa y debes consumir»

Steven García vive en San Martín y desde que inició la cuarentena en marzo no había ido a la playa. Sin embargo, tras cinco meses de «encierro», contactó a un amigo suyo que es funcionario público y prepararon todo para ir a La Guaira.

«Él tiene salvoconducto y si lo paran lo muestra y pasamos, fuimos con unas amigas a playa «Los Ángeles», pagamos cinco dólares que es la tarifa del día y pasamos el día allí. Hicimos parrilla, tomamos y nos bronceamos», declaró a El Cooperante.

Destacó que en la playa había poca gente y que cuando se dirigían al balneario vieron varias alcabalas en el camino. Además, dijo que en las playas de Catia La Mar y Macuto no vieron a nadie bañándose ese día.

Anuncio. Desplácese para continuar leyendo.

El decreto N° 043-2020 del gobierno regional de La Guaira establece que las personas que violen las medidas de la cuarentena deberán cancelar multas de hasta 10 millones de bolívares.

Según un reporte policial del 16 de agosto, 200 personas fueron retenidas por acudir a las playas Candilejas, Puerto Viejo y Las Salinas. Durante ese fin de semana, los propietarios del Yachting Club de Playa Grande fueron multados con Bs. 10.000.000 por incumplir el decreto.

Pese a las prohibiciones, Brian Marchan contó que ha podido disfrutar dos fines de semana seguido de la playa Punta Anare, ubicada en la avenida principal de Naiguatá, Anare.

Playa Punta de Anare, sábado 5 de septiembre. Foto: Cortesía

Según narró, él y un grupo de amigos decidieron bajar a La Guaira porque ya otros compañeros tenían varios fines de semana yendo y los funcionarios policiales no impiden el uso de esa playa.

«Tenemos salvoconducto y credenciales, bajamos porque ya no aguantamos el encierro y más con este clima de playa que sorprende a uno todos los días. Fuimos como 6 personas, yo me llevé a mis dos hijos y pasamos un día diferente. Es un poquito lejos pero vale la pena», expresó.

Marchan relató que bajaron en «caravana» en 4 carros, llevaron mesas, sillas y todo para consumir, ya que en esa playa no están vendiendo nada porque los locales de comida y venta de bebidas están cerradas.

«Llevamos el alcohol que íbamos a consumir, nuestra comida, panes, galletas para los niños, pepitos, cosas sencillas. Te puedo decir que la playa está hermosa y disfrutamos sanamente. Creo que todos necesitamos del esparcimiento en estos momentos y no nos vamos a contagiar porque entre todos nos conocemos», alegó.

Sobre la cantidad de personas que había bañándose el sábado 5 de septiembre, indicó que eran unas 30 y que ninguna hacía uso de tapabocas. Acotó que parecían ser habitantes de Anare y pescadores y que había poca gente de Caracas.

Al ser cuestionado sobre si cree que es seguro bajar a la playa en medio de una pandemia mundial, sentenció: «no he visto ningún estudio que diga que los casos se incrementan por estar en la playa y nos cuidamos de mantener el distanciamiento social».

Anuncio. Desplácese para continuar leyendo.

Artículos relacionados

Destacados

El parlamentario subrayó la relevancia que tiene para el país el informe de la Misión de Verificación de Hechos de la ONU

Nacionales

La miseria que ganan los trabajadores de la salud, el más afectado por la pandemia, es producto de la destrucción de la contratación colectiva...

Internacionales

El funcionario aseveró que quienes hacen politiquería con la muerte apoyan políticas tiránicas

Destacados

La Misión para la Determinación de los Hechos en Venezuela de la ONU publicó el 16 de septiembre un informe sobre las violaciones de...