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“Es un crisis gigantesca”: Estaciones de bombeo de agua de Caracas están dañadas

El Cooperante | 6 mayo, 2018

Caracas, 6 de mayo.- Ya la falta de agua en muchas zonas de la Gran Caracas raya en el drama. Chacao, El Hatillo, partes altas de Colinas de Bello Monte y de Santa Mónica tienen hasta cuatro semanas sin el vital líquido y ya se publicó que en Miraflores, el pasado 26 de abril, vecinos protestaron por tener días sin el servicio.

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Se trata, según advierten especialistas, de una calamidad pública inédita y exhortan a aplicar los correctivos necesarios de forma inmediata para que los ciudadanos puedan tener el suministro, según reporta El Nacional.

 

Expertos advierten que, de no tomarse los correctivos con la urgencia del caso, Caracas podría recibir cada vez menos agua hasta el punto de no recibir más. Indican que a la capital deben entrar 18 mil litros cúbicos cada segundo, que es iguala  dos camiones cisternas con capacidad de 9 mil litros cada uno, para que los habitantes de la ciudad tengan suministro en sus hogares. Sin embargo, se reporta la entrada de 14 mil.


“Hay una crisis gigantesca porque están dejando de entrar a la ciudad 4.000 litros cúbicos por segundo, a través del Sistema Tuy II y otros 2.000 litros por segundo por el Tuy I. Para una ciudad, tener de 4.000 a 6.000 litros menos es una catástrofe”, afirma el ingeniero Norberto Bausson, ex vicepresidente de Operaciones de Hidrocapital.

 

“En estos momentos, en el Tuy II, de cinco estaciones de bombeo solo funcionan dos líneas; es decir, un tercio. El Tuy I opera a la mitad de su capacidad y está en muy malas condiciones: de cuatro estaciones de bombeo solo funcionan dos grupos. El Tuy III funciona con tres unidades y está normal”, agrega.

A esta situación se le suma la deficiente alimentación de energía eléctrica. Por ejemplo, para hacer llegar agua del embalse de Camatagua, el más lejano (150 kilómetros de distancia) e importante, hasta Caracas implica emplear 450 megavatios de electricidad para que los equipos de bombeo tengan la potencia necesaria. Cualquier interrupción del servicio de electricidad, como ha ocurrido en los últimos meses, hace colapsar el sistema, detalla el ingeniero hidrometeorólogo Valdemar Andrade, ex jefe en Edelca.

“Todo el proceso de llenado y de vaciado de esas tuberías tiene que seguir un protocolo y cuando se interrumpe la energía eléctrica las tuberías, se revientan. Lo que ocurrió en el Alimentador Sur, en La Toma de El Hatillo, fue producto de una falla similar. Al generar presión en esas tuberías revientan en las partes más bajas”, agrega.

Otro gran problema al acceso de agua potable, señalan los expertos consultados, es el estado en que se encuentran los 5 millones y medio de metros de tuberías que integran el gran sistema de distribución en Caracas. “Todos son mayores de edad. Hay 86 grandes embalses en Venezuela, pero hasta la década de los 90 se construyeron acueductos. El tubo matriz que se rompió en el sector La Toma es de los años 80, su vida útil está cerca de terminarse. Han transcurrido más de 20 años sin construir redes ni estaciones de bombeo ni embalses y paralelamente crece la población”.

“Con la entrada de agua del río Cuira, en teoría, se resolvería el problema en Caracas, pero en la práctica no es posible; hay que cambiar todas las tuberías. Si en este momento se pretende traer agua del Tuy IV, con solo dos de las seis líneas del Tuy II no se puede obtener ni de Camatagua, Taguaza ni Lagartijo. ¿Con qué se va a distribuir si dentro de Caracas las 60 estaciones de bombeo están vueltas un desastre?”, argumenta Bausson.

De 400 cuadrillas de mantenimiento del sistema que hubo durante su gestión, hoy no llegan a 20 y eso se refleja en el servicio interrumpido. Zonas como la parte alta de Palos Grandes, Los Naranjos, parte alta de El Hatillo, parte alta de Santa Mónica, de Colinas de Bello Monte, llevan semanas sin el suministro. “Esto es una situación de calamidad pública. Esto no había ocurrido nunca”, denuncia.

Para Bausson y Andrade sugieren que se cobre el precio real del servicio, tomando en cuenta el precio que otros países de la región cobran por el mismo: un dolár por cada metro cúbico, y no los precios que actualmente cobra Hidrocapital, en el caso de Caracas, que en muchos casos va de 10 o 100 bolívares.

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