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La Lupa

Por fin Nicolás Maduro se enteró de que en los hospitales no hay insumos

El alcalde "Pepe" Rangel Avalos descubrió algo que el país sabe hace añales: que los hospitales son un desastre tras 20 años de administración psuvista, donde falla la luz y el agua, no hay medicinas ni camas y buena parte del personal se ha ido del país a vivir mejor que aquí. Pero en plena campaña mentir funciona y ahora resulta que la culpa es de las "mafias" y no de los corruptos habituales como la Ministra Eugenia Sader que se raspó 663 millones de dólares

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Caracas.- Justo cuando el alcalde del Municipio Sucre resucita en un acto oficial en El Poliedro  para "denunciar" a gritos ante Nicolás Maduro que "Cuando una persona humilde va a un hospital público le piden un kit de operaciones que es una grosería presidente!", el  bendito azar revela que en  República Dominicana acaban de descubrir que el hijo de la ex Ministra de Salud, Eugenia Sader - quien se raspó  663,6 millones de dólares destinados a hospitales nunca construidos- posee en ese país varias empresas millonarias, dos de las cuales que contratan con  el gobierno dominicano tienen domicilio ficticio.

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Señalado en actos de corrupción en la edificación y equipamiento de hospitales en Venezuela, el hijo de Sader  ha registrado varias empresas  en ese país y "dos  de ellas están habilitadas para contratar con el Estado", publica la prensa dominicana. Cabe recordar que el hijo de la almiranta Sader era quien se encargaba de "equipar" los hospitales venezolanos mientras su mamá, hoy prófuga y disfrutando del dinero mal habido, fungía de Ministra de Salud.

Pero, según Rangel Avalos y Maduro, la carraplana en que se encuentran los hospitales en todo el país es producto de unas "mafias" que se encargan de pedir guantes, tapabocas, gorros, medicinas y hasta el bisturí a los pacientes. Y en un gesto de adulación extrema, Rangel Avalos se dirige a Maduro con una pregunta insólita: "Yo le digo, ¿Qué hacen los hospitales con lo que usted le manda Presidente?", dando por hecho que ese dinero es de Maduro, quien  lo  envía a los hospitales  por pura bondad,  pasando por encima del Ministro de Salud, Carlos Alvarado, otro más de los 8 ministros que han desfilado durante la administración actual  ninguno de los cuales ha logrado acabar con la mafia roba-insumos.

Toda la escena, que parecía ensayada, fue casi cómica. Porque Rangel se la puso bombita a Maduro, quien aprovechó para "darse por enterado" del asunto ( luego de 9 años en Miraflores y otros 12 en el poder), cuando aseguró que  "En estos días "Pepe" me escribió y me hizo esa denuncia y estoy decidido a acabar las mafias de los hospitales  y que se abra la atención humana gratuita y de calidad.  Vamos a una revolución  ahí.  !Gracias Pepe, que viva Pepe!".

Y mientras Rangel lucía dichoso , como si  nunca antes hubiera sido ovacionado, Maduro exigía "Quiero que me denuncien hospital por hospital,  con nombre y apellido, esta vaina tiene que cambiar. Y tiene que haber servicio de calidad para el pueblo!!!", lo mismo que pudieron haber dicho Juan Guaidó o Capriles.

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Como si la Federación Médica Venezolana no hubiese denunciado que  "la red hospitalaria integrada por 301 centros de salud en el país, muestra un cierre técnico de 80% debido a la falta de mantenimiento de sus instalaciones, falta de equipos, implementos de trabajo, vigilancia, electricidad y agua, entre otros", como afirmó Douglas León Natera hace poco.  O si  no supiesen   que existe la  Organización Médicos por la Salud, la cual  ha realizado encuestas en los hospitales, año tras año, y que basta con visitar su portal ( https://www.encuestanacionaldehospitales.com/copia-de-otras-encuestas) para descubrir que el mes pasado  en los hospitales había 70% de desabastecimiento en  los quirófanos, que en 36% de los hospitales no había material descartable,  que para el año 2019 "había un promedio de 4 quirófanos operativos por hospital y en  el 2022 tenemos un promedio de 2 ", mientras la merma de personal de salud crece año tras año porque "Ejercer profesionalmente en los hospitales venezolanos, especialmente para aquellos que tienen opciones en el sector privado, como lo son los especialistas y el personal de enfermería, es casi un acto de caridad, puesto que sus sueldos están muy lejos de ser apropiados y competitivos contra el sector privado."

Horrores que se vienen arrastrando desde Hugo Chávez, porque personalmente sufrí llevar un familiar al Clínico Universitario -había agotado su seguro privado y su caso era de urgencia-, y en aquel entonces había que llevar desde la comida, limpiar la zona y hacer de enfermero, al igual que las decenas de familiares que dormían en el suelo al lado del paciente como si estuviéramos en alguna ciudad de Ucrania bombardeada por Putin.

Lo cierto es que este show de Rangel y Maduro sirvió para arrancar la campaña electoral ("Convoco a todo el pueblo de Venezuela a inscribir su 1×10 del Buen Gobierno a través del Sistema Patria"), que recuerda demasiado al 1x 10 que han exigido a sus votantes en cada elección, vaya coincidencia. Pero resulta que ahora va a servir para pulir los hospitales, defender el medio ambiente, consolidar un nuevo sistema de justicia, defender la soberanía y cualquier pamplinada que funcione para seguir en Miraflores haciendo nada. Porque, como dijo Maduro  en el Poliedro  "La doctrina que rige esta nueva forma de gobierno son la R de Resistencia, R del Renacimiento nacional, y la R de Revolucionar y cambiarlo todo, como rumbo a una nueva época de transición al socialismo 2030". Es decir, que ni siquiera en el próximo período - de ganarlo-, Maduro pondrá en práctica  el dichoso socialismo, que nunca llega mientras otros asaltan el erario público de una manera u otra.  

Basta recordar que apenas abandonó la alcaldía de Sucre en su administración anterior, Rangel Avalos fue denunciado ante la justicia  porque en la empresa  Proyectos y Obras Maga figuraba el nombre de Oswaldo Chacón,  cuñado del alcalde. Y  que esa y otras empresas de la misma gente se llevaran no uno ni dos, sino 360 contratos por obras y servicios que asignó el propio Rangel Ávalos a dedo, como demostró el periodista Joseph Poliszuk. Irregularidades tan grandes, que   "la empresa del cuñado  tuvo que devolver el equivalente de 400.000 dólares y no conforme con eso, terminó multada por disposición del Juzgado Superior Segundo en lo Civil y Contencioso Administrativo de la Circunscripción Judicial de la Región Capital". Así como se descubrió  que en el despacho de la ex primera dama y diseñadora de trajes de baño, Gabriela Chacón, también funcionaba la empresa Obras y Proyectos Milenium 2000, que  ganó un contrato por más de 3,9 millardos de bolívares de los de antes, para terminar tres módulos del "Centro de Atención Integral para la Infancia y la Adolescencia de Mariches”, donde la alcaldía invirtió más de 10 millones de dólares y, que se sepa, nunca llegó a funcionar.

Pero la mafia está en los hospitales, robando mascarillas, gorros y batas desechables. ¡Qué feo!

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