article-thumb
   

¿Por qué los objetivos de Maduro son Banesco y Juan Carlos Escotet?

Danny Leguízamo | 4 mayo, 2018

Caracas, 4 de mayo.- La primera amenaza contra Banesco y Juan Carlos Escotet, la más evidente, provino de Diosdado Cabello. Fue el 10 de enero de este año: “Nosotros vamos a comprar Banesco. Banesco nos lo puso a la venta barato, de verdad barato, le agradecemos mucho a Escotet. Sale como a $3.5 millones (…) él quería comprar un porcentaje que tiene el Estado a un precio, nosotros le hicimos una contraoferta que él aceptó de comprarle todas las acciones que tiene al mismo precio que las que él quería comprarnos a nosotros. Eso no es trampa, ¿verdad?”, preguntó, con el característico tono de ironía que imprime a sus intervenciones, en su programa Con El Mazo Dando.

Lea también: Juan Carlos Escotet, el banquero que construyó su imperio a pulso y que Diosdado envidia

Cuando el Gobierno fija la mira en un objetivo, por regla general, lo consigue: “No estamos jugando, nosotros vamos a comprar Banesco”, volvió a insistir Cabello. De hecho, prácticamente a la fuerza, Nicolás Maduro se sostiene en el poder. Y entonces se desataron los rumores. El peor error que se ha cometido desde 1999, es subestimar al Gobierno. Lo reconocen en la oposición. Había razones de peso para ello, porque a pesar de que Cabello ha perdido poder de manera formidable en la nueva cúpula, sigue conservando algunas cuotas. Se esfuerza en demostrarle a Nicolás Maduro, públicamente, su lealtad. La unidad interna. Es lo único que necesita preservar Cabello, porque entiende que Maduro, de alguna manera, y por el momento, representa su propia supervivencia política.

Entonces, rápidamente, Escotet respondió a las insinuaciones de Cabello: “Como ya lo dije en 2014, los hijos no se venden, eso lo saben hasta mis nietos. Banesco no está en venta. Hoy más que nunca, mi apuesta es por Venezuela”, dijo Escotet en Twitter.

Pero al parecer, la jugada de “compra a la fuerza” no ha salido del todo bien. De allí que el Gobierno cambiara de métodos. O al menos aplicara la segunda fase de sus planes cuando los primeros no funcionan: involucrar a los adversarios en corruptelas. Ahí está la excusa. Escotet es culpable. Banesco es culpable. Lo dijeron Nicolás Maduro y Tareck El Aissami el pasado 18 de abril: iniciarán una averiguación administrativa en contra de Banesco, aduciendo que “el 90% de las cuentas usadas y bloqueadas por prestarse para el contrabando del bolívar pertenecen a esta institución bancaria”.


Le puede interesar: ¡Cacería roja! El Aissami: “Iniciamos una investigación administrativa contra Banesco”

Este ensañamiento lo confirmó una fuente al Cooperante, quien relató lo que ocurrió el pasado miércoles en el Palacio de Miraflores. Hubo una reunión. Y sobre la marcha de esa reunión, se produjo la situación de Oscar Doval García, presidente de Banesco, en la sede de la Dirección de Contrainteligencia Militar (Dgcim). Y estas fuentes hablan sobre el proyecto inmediato de Nicolás Maduro. O al menos de las decisiones que tomará con relación al caso Banesco. Está dispuesto el presidente a llegar hasta las últimas consecuencias, afirman con seguridad.

Que nadie se llame a engaños. Ya han puesto la mira en Juan Carlos Escotet. Y más que a Escotet, a Banesco, porque es bien sabido, el chavismo en el poder solamente ha servido para destruir todo lo que toca, y para apropiarse bajo cualquier método de todo aquello que les interese. Banesco les interesa. La razón es simple: quieren adueñarse de todo el sistema financiero nacional. Eso ya lo anticiparon en la Asamblea Nacional Constituyente. También en el plan de Gobierno que asomó el PCV en su acto de apoyo a Maduro como candidato a la reelección. A algunos, el árbol no los deja mirar el bosque. Si alguna disputa existe entre Cabello, Escotet y Maduro, lo más importante es que el régimen sigue avanzando en su idea de ocupar absolutamente todo.

Sobre la estatización de Banesco y posiblemente Provincial que ayer anticipamos en El Cooperante, basados en fuentes de la banca privada venezolana, señalan que sigue siendo una medida con probabilidades “elevadas” de ocurrencia, y que de no concretarse, hay “otros caminos” que aunque tienen nombres diferentes, “de todas maneras conducen a Roma”. Y la fuente cierra con una frase pavorosa: “Asfixiarán a Juan Carlos Escotet hasta las últimas consecuencias”.

Comentarios

comentarios