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“Precauciones”: La clave de los uruguayos Gurri y Barán para jugar en Venezuela

El Cooperante | 25 enero, 2018

Caracas, 25 de enero. EFE.- Para los futbolistas uruguayos Diego Gurri y Nicolás Barán, nuevas piezas del Deportivo La Guaira de la primera división de Venezuela, las “precauciones” son claves para vivir y jugar en el país petrolero, aquejado por una severa crisis económica y altos niveles de inseguridad ciudadana.

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 “Hay que tener precauciones: manejándose bien, sabiéndose mover, no hay problemas”, dijo Barán a Efe luego de su presentación a la prensa venezolana en Caracas. El zaguero de 27 años llegó a Venezuela tras una propuesta del actual entrenador del equipo naranja, el exjugador Pedro Depablos, quien le convenció de que en el país estaría “bien”.

“Las noticias que llegan a Uruguay son las complicaciones de Venezuela, los problemas, la inseguridad, pero conocía al profesor (Depablos). Me hablaron de que aquí yo iba a estar tranquilo y por ahora todo espectacular”, añadió. El Observatorio Venezolano de la Violencia (OVV) señaló en diciembre que el país cerró el 2017 con 26.616 asesinatos.

La ONG vinculó entonces las altas cifras de violencia con el deterioro de la calidad de vida y del Estado de Derecho en Venezuela. A esta realidad se suma la crisis de desabastecimiento de alimentos básicos y medicinas, que el Gobierno achaca a una “guerra económica” adelantada por la oposición y sus rivales ideológicos.

Barán conversó con su familia y su novia antes de dar el sí definitivo al club litoralense, que aspira consolidar una zaga inexpugnable con la contratación del charrúa, quien militó en el Boston River de su país. Los argumentos para venir a Venezuela tuvieron tanto peso que el jugador se decantó por aceptar la oferta de La Guaira, un “equipo competitivo” y con plantilla “para salir campeón”, según sus palabras.


Su compatriota Diego Gurri tuvo las mismas dudas acerca de jugar en Venezuela. Sin embargo, después de días de pensarlo y consultarlo con sus familiares, dio el sí haciendo una “apuesta a futuro” y aspirando a incrementar su nivel deportivo en la Liga Futve del país caribeño. “El entrenador me aseguró que iba a estar bien, y por ahora todo bien”, agregó.

Con todo, explicó a Efe que sale “poco del hotel” y que aún no conoce con exactitud la realidad venezolana, porque vive “en una burbuja”. El montevideano de 24 años, un atacante al que le gusta recostarse por la banda derecha, es un conocido para las aficiones del Boston River y Tigres, de Argentina.

Llegó a Venezuela junto a Barán, con quien coincidió en Boston River, a principios de enero, e inmediatamente viajó al andino estado Mérida, donde el equipo naranja hizo su pretemporada. Antes de hablar con Efe, Gurri degustaba una arepa con carne guisada y un café, demostrando que se ha “acomodado” a la gastronomía del “lindo” país en el que por ahora reside.

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“Los primeros días me costó un poco eso (la cultura gastronómica), pero bueno, con el correr de los días no quedaba otra y había que acostumbrarse a la comida de acá. La verdad muy bien, muy rica”, dijo. Entretanto, Barán señaló que ambos viajaron con una previsión de yerba mate, la tradicional bebida que consumen uruguayos y argentinos. “El mate obviamente lo trajimos y lo tenemos acá con nuestra previsión de yerba”, señaló entre risas el zaguero.

Ambos tendrán la oportunidad de demostrar sus aptitudes dentro de la cancha este domingo, cuando La Guaira reciba al Zamora en Puerto La Cruz, donde el equipo que dirige Depablos hará de local mientras se completan las obras de reparación del estadio Olímpico de Caracas. La Guaira quedó fuera de la liguilla el pasado Torneo Clausura, cuando cayó en los cuartos de final ante el Mineros de Guayana. Pero los dirigentes del equipo naranja aseguran que este es su año.

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