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La Lupa

Protestas y corrupción amenazan la "auto revolución" China

Con una nueva arremetida del Covid y estudiantes y obreros protestando en las calles, el Partido Comunista Chino se quita la máscara y arremete contra el soborno y los corruptos argumentando que "debemos enfrentar resueltamente la corrupción que entrecruza cuestiones políticas y económicas, así como evitar que los cuadros dirigentes se conviertan en portavoces y agentes de los grupos de interés y de los grupos de poder"

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Caracas.- El informe del reciente XX Congreso Nacional del Partido Comunista de China no pudo ser más claro: "La corrupción es el cáncer más grande que pone en peligro la vitalidad y la eficacia de combate del partido, y la anticorrupción es la auto-revolución más completa". Utilizando ese nuevo concepto de "auto revolución", los chinos  reconocen que luego de tantos años en el poder,  la corrupción ha minado sus filas  y les ha impedido "hacer avanzar la gran revolución social".

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Según advierte Zhao Yu,  editor del diario oficialista  Theory.com,  las prácticas corruptas  no solo han dañado seriamente "la naturaleza avanzada y la pureza del partido", sino que también interfiere seriamente con la implementación de la línea, los principios y las políticas del partido. "Debemos ser firmes y persistentes en la construcción de un gobierno limpio y honesto y luchar contra la corrupción por mucho tiempo para continuar promoviendo el nuevo gran proyecto de construcción del partido en la nueva era y  contribuir al avance de la revolución social".

Y es que la  corrupción no solo ha deteriorado la  política dentro del partido, sino que también ha  dañado gravemente el ambiente social.

Como reseña la investigadora  Amanda Kerrigan. quien tiene un doctorado en Estudios de China de la Escuela de Estudios Internacionales Avanzados de la Universidad Johns Hopkins y fue becaria Fulbright en China de 2015 a 2016, "las recientes protestas en China  en medio de los bloqueos continuos por el COVID, nos recuerdan que los sistemas autoritarios, como las democracias, deben responder a su gente de una forma u otra. La protesta es una característica de la vida china moderna, una herramienta a la que recurren los ciudadanos en disputas laborales, disputas por tierras y disputas con hospitales. La mayoría de estos, sin embargo, ocurren a nivel local por causas individuales, lo que hace que esta última semana de protestas en todo el país sea notable y evoca comparaciones con el movimiento prodemocrático de la Plaza de Tian'anmen de 1989".

Para Kerrigan, algunas demandas hasta han sido publicadas en  los medios de comunicación chino y las protestas exigen  desde poner fin a las restricciones del COVID hasta pedir que Xi Jinping renuncie.  Pero si las protestas llegaran a amenazar al liderazgo chino podrían provocar una respuesta más dura, como suele suceder. Por ahora, muchos de los manifestantes  parecen ser jóvenes y urbanos,  las protestas se han producido en centros urbanos y universidades. Pero cabe recordar que a diferencia de 1989 cuando se produjeron las protestas en Tiananmen, la población de China ahora es más urbana que rural.

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" Los trabajadores de las fábricas de China también han protestado por los cierres de COVID en los últimos meses. Sería un desarrollo significativo si esas dos clases socioeconómicas unieran sus fuerzas en una protesta coordinada contra el gobierno".

¿Qué tan dispuestos están los líderes del Partido Comunista Chino  a responder a las demandas de los manifestantes?, se pregunta la investigadora. " La capacidad de responder a las demandas de los ciudadanos y al cambio social ha sido una cualidad importante del tipo de “autoritarismo adaptativo” de China posterior a 1989. Hasta ahora, ha habido algunas flexibilizaciones en las restricciones de cero COVID tanto antes como después de las protestas actuales, pero los cambios de política pueden resultar difíciles de digerir para el PCCh, ya que el número de casos de COVID sigue aumentando".

Como respuesta, el PCCH insiste en que deben luchar contra la corrupción y castigar el mal con una actitud de tolerancia cero y en consecuencia exige " que los cuadros dirigentes no  se conviertan en portavoces y agentes de los grupos de interés y de los grupos de poder... Es necesario profundizar en la rectificación de la corrupción en áreas de concentración de poder, insistir en investigar el soborno  y sancionar nuevos tipos de corrupción y corrupción encubierta",  Y amenazan con  promover una legislación nacional anticorrupción para fortalecer lo que llaman una cultura limpia. 



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