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Puntos de venta y transferencias “salvan” limosnas en las iglesias ante escasez de efectivo

El Cooperante | 14 agosto, 2018

Caracas/Foto de portada: AFP.- “No sepa tu izquierda lo que hace tu derecha”, reza la Biblia, pero dar limosna en secreto resulta difícil en Venezuela. La escasez de efectivo obliga a las iglesias a aceptar pagos con tarjeta de débito o crédito, de cualquier modo insuficiente.

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Antes de darles la bendición, el padre Alirio Suárez les recuerda a los fieles que, ante la falta de moneda, pueden hacer sus donaciones por el “punto de venta”, como se conocen popularmente los datáfonos. Relegando el mandato cristiano de discreción, varios entran a la sacristía para pasar sus tarjetas, debiendo revelar nombre, número de cédula y monto del diezmo, publicó la agencia de noticias AFP.

“El poco efectivo que consigo es para el pasaje”, dice Gladys Ángel, tras deslizar el plástico. “El punto no nos salva, pero sí nos ayuda a paliar la situación. La gente es generosa por el punto, se nota la diferencia“, comenta el padre Suárez en su parroquia de El Paraíso, en Caracas.

Desde el próximo lunes circularán nuevas denominaciones con cinco ceros menos. Paños tibios ante la gravedad de la crisis, según expertos. El domingo, cuando hay siete misas y concurren más feligreses, la iglesia de San Alfonso recolecta unos cuatro millones de bolívares en efectivo, poco menos de un dólar.


Foto: AFP

Con eso “no te compras un kilo de carne”, afirma Suárez, de 53 años. Los aportes con tarjeta triplican la cifra. El datáfono lo presta una fundación los fines de semana. “Si no fuera por el punto, estaríamos pasándola muy mal”, admite Suárez, justificando que para muchos es imposible aportar con un salario mínimo de solo 1,5 dólares.

Papelitos por billetes

La generosidad también salió del fuero íntimo en la iglesia Preciosísima Sangre, en un sector acomodado de la capital. Su párroco, José Manuel León, optó por las transferencias bancarias para compensar lo que no llega a la bolsa. En lugar de billetes, “la mayoría de la feligresía” deposita el comprobante de la operación, donde escriben “donativo o colecta”.

“El papel moneda es reemplazado por el papelito de la transferencia. Es como están subsanando el problema”, cuenta a la AFP León, de 52 años, quien también liquida así matrimonios y bautizos. “La misma gente dice: ‘ponga el punto en la entrada y cuando pasemos pagamos y echamos el papelito’. En las crisis hay que ingeniárselas”, observa.

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