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Venezuela, el país que exporta sarampión, malaria y difteria a naciones vecinas

Luis De Jesús | 8 marzo, 2018

Caracas, 8 de marzo.- Fue el pasado 27 de enero cuando la Asamblea Nacional (AN) declaró una crisis humanitaria de salud en Venezuela en vista a los graves problemas sanitarios y la severa escasez de medicamentos e insumos médicos por la que atraviesa el país.

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Más de dos años han pasado y la crítica situación de la salud del venezolano continúa siendo indiferente para el Gobierno de Nicolás Maduro, quien ha hecho caso omiso a las advertencias y exigencias del Parlamento, del sector y de las organizaciones e instituciones nacionales e internacionales en cuanto a los riesgos a los que a diario se enfrentan los venezolanos.

En los últimos años en el país por la “debilidad e ineficiencia” del sistema de salud y las medidas aplicadas por el Estado venezolano ha ocurrido un repunte de enfermedades que habían sido eliminadas, según dijo en una entrevista ofrecida a El Cooperante el exministro para la Salud e integrante de la Red Defendamos la Epidemiología, Felix Oletta.

Tres enfermedades son las que generan mayor preocupación y encienden las alarmas en el gremio: la difteria, la malaria y el sarampión. En el caso de la difteria, enfermedad que se presentó de forma activa fue en 1992 y reapareció nuevamente en el mes de abril del 2016, se han acumulado un aproximado de mil casos en el país, con una mortalidad que ronda entre el 15 y 20 por ciento. En el 2016 se presentaron extraoficialmente 324 casos; en 2017, unos 609 casos; y en lo que va de 2018 se ha tenido conocimiento de 36 casos en el país.


Esto, según cifras provisionales ofrecidas por la Organización Panamericana de la Salud, ya que el Gobierno nacional no ha dado a conocer los boletines pertinentes. “El índice de muertes, que es altísimo, es el doble que el de Haití. La enfermedad no debería existir porque es totalmente controlable con vacuna”, dijo Oletta y aseguró que estos casos no existirían si la población venezolana se hubiese vacunado de manera adecuada.

Para el exministro, la difteria es “como si no existiera” para el Gobierno. “La fuente de información básica está censurada, está eliminada, la página está caída. Los boletines epidemiológicos se publicaron de forma continua desde 1938 hasta el año 2007, cuando comenzaron las restricciones de información epidemiológica, así que no hay información”, acotó.

Foto: Diario Las Américas.

“Como la epidemia va más rápido que las medidas que toma el Ministerio para la Salud, un problema que inició en el estado Bolívar está ahora en todas las entidades federales, menos en el estado Falcón, que no ha reportado casos”, manifestó el doctor. El sarampión es otra enfermedad sumamente contagiosa no controlada. Por cada persona que tiene sarampión puede haber 20 casos adicionales. El problema comenzó en julio del 2017 y hasta los momentos de han acumulado cerca de mil casos; la enfermedad sigue activa en al menos nueve estados del país.

En el Área Metropolitana de Caracas la presencia de los casos de sarampión se ha notado en no menos de cinco parroquias, entre las que se encuentra Sucre, El Junquito, 23 de Enero, Altagracia y Baruta. “Tenemos una situación muy complicada con esta enfermedad y hay una población expuesta a riesgo que no se vacunó y los porcentajes de vacunación son muy bajos”, señaló Oletta a esta redacción.

Indicó que al menos cinco vacunas no se están aplicando, además de las fallas en los suministros de las otras, por lo que aseveró que es el propio ministro para la Salud, Luis López, quien “debería estar preocupado” por realizar una auditoría a la gestión “para ver los nudos críticos” y una revisión para determinar las múltiples fallas “inaceptables” que existen dentro del programa de salud.

La malaria, alertó el experto, está ocurriendo notablemente en las zonas del Arco Minero, sobre todo en el municipio Sifontes del estado Bolívar. Según indicó, ha habido un “ascenso brutal” en el número de casos presentes especialmente en las personas “atraídas por la fiebre del oro”. Estimó Oletta que alrededor de unos 30 mil y 40 mil casos de esta enfermedad son exportados desde la entidad al resto del país.

Hasta hace poco no se había cerrado la contabilización de casos correspondientes al año 2017. El exministro apuntó que entre las semanas 46 y 48 del año pasado se estimó más de 400 mil casos primarios; cifra a los que también se le suman las recaídas, las generadas por otro parásito, los casos no diagnosticados y los importados de otros países. Es decir, estaríamos hablando de unos 800 mil casos probables.

Venezuela, exportador de enfermedades

La crisis por estas epidemias que padece el país es un problema de “gran envergadura” y significa la preocupación internacional, manifestó el doctor, porque se están exportando casos como del sarampión, la malaria y difteria al resto de los países vecinos.

De acuerdo con las estimaciones ofrecidas por Oletta, más del 80% de los casos de malaria registrados en Brasil son provenientes de Venezuela; más del 85% en Colombia y cerca del 80% en Guyana. “Hay una dinámica en esas fronteras que son muy difíciles de controlar, fronteras abiertas, entonces Venezuela está exportando malaria, pero desde Bolívar y Amazonas se exporta hacia todo el país. Si hace 20 años teníamos malaria en cinco o seis estados, en estos momentos tenemos alerta en 16”, dijo.

El experto alertó que en las condiciones actuales y ante el retraso por parte del Gobierno nacional de garantizar los tratamientos pueden surgir todo tipo de enfermedades porque forman parte de una emergencia compleja. Recordó que Venezuela se encuentra en mora con la Organización Panamericana de la Salud y que, por lo tanto, “pasa a la cola” en la que 30 países también esperan por los medicamentos. “Si no inviertes, abandonas los programas y los tratamientos adecuados, si no diagnosticas a tiempo, que es la clave, estás condenando al fracaso el programa de salud”, sumó.

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