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Rafael Ramírez a Diosdado Cabello: “Me gano la vida igual que los venezolanos que emigraron”

El Cooperante | 7 octubre, 2018

Caracas.- El ex presidente de Petróleos de Venezuela, Rafael Ramírez, evidenció indirectamente cómo se sintió ofendido sobre las recientes declaraciones del presidente de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), Diosdado Cabello, en su programa “Con el Mazo Dando”, donde hizo fuertes señalamientos contra el expresidente de Pdvsa, preguntándose de qué trabaja su ex amigo en el exterior. Ramírez, en su cuenta personal de Twitter expresó que: “Diosdado se pregunta de qué vivo. Antes de ser ministro, trabajé como ingeniero por 20 años. Tengo una profesión (…) Me gano la vida igual que dos millones de venezolanos que han debido emigrar del país” sentenció.

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Diosdado Cabello, durante su programa “Con el Mazo Dando”, transmitido por Venezolana de Televisión (VTV), se preguntó sobre la vida del exiliado, al tiempo que comentó sobre los señalamientos que hizo Ramírez acerca del actual presidente de Pdvsa, Manuel Quevedo, durante una entrevista en exclusiva para un portal web en el que cuestionó el escaso conocimiento de Quevedo en el tema petrolífero.

“En estos días escuché que dijo algo así que Quevedo no sabe nada de petróleo. En realidad Quevedo no sabe nada de robar, eso sí es cierto, soy testigo que Quevedo no sabe nada de robar; y de petróleo ahí está cumpliendo la función que le dio el presidente Nicolás Maduro, pero de robar no sabe”, aseveró Cabello.

Pese a esto Ramírez no sé quedó callado y publicó un artículo de opinión en el portal digital Aporrea, donde denotó su descontento a las jugosas declaraciones de Cabello además de criticar -como ya es costumbre- a su compatriota Nicolás Maduro. Ramírez, en el texto relata como el Gobierno insiste en “ignorar, minimizar o subestimar” el fenómeno de la diáspora venezolana.


“Se van todos los que pueden, pero sobre todo, nuestros jóvenes y profesionales. Es un duro golpe al alma de la patria: cada partida, cada emigrante, tiene una triste historia que contar, una experiencia dura que vivir, un volver a empezar y en muchos casos, implica ser sometidos a todo tipo de maltratos y vejámenes en tierras extranjeras” reza parte del documento.

¿Indignación? Según este chavista “le duele” y “le entristece” saber de las historias de los emigrantes venezolanos. “Aún sigo sin entender por qué el gobierno ha sido tan torpe y cruel en el tratamiento de este grave problema. El madurismo los trata como enemigos, los desconoce, los insulta, los abandona en el exterior. La Cancillería no les brinda protección consular, ni humanitaria en los países donde llegan nuestros compatriotas; mucho menos exige respeto y la garantía de derechos para los nuestros a los gobiernos extranjeros de esos países” dijo.

Y siguió: “Maduro es el primer “Falso Positivo”. Se autoproclama como el “hijo de Chávez”, y lo que ha hecho es barrer con el Gobierno de Chávez, encarcela y persigue a sus ministros, borra su legado, destruye su obra y traiciona sus ideales; también se autoproclama “presidente obrero” y conduce un paquetazo anti obrero, donde se acuerda con la burguesía nacional; mientras la hiperinflación y la megadevaluacion expropian el salario y el trabajo de los obreros, donde se destruye el trabajo”.

Al parecer lo único que sabe hacer este ex funcionario es cubrirse las espaldas; una acción muy utilizada por este régimen y es que, hizo énfasis en la escasez de alimentos y medicinas que desangra a Venezuela. “Se autoproclama “protector del pueblo” y ha convertido al pueblo de Bolívar, al pueblo del 13 de abril, en un pueblo manipulado en su pobreza y necesidades que corre detrás de un Carnet, una “Caja Clap”, de un “bono”, donde sus niños comen basura, sus hijos salen como pueden del país, sus ancianos pasan días en una cola miserable tratando de obtener su pensión, donde los enfermos mueren por falta de medicamentos (…) Manipulan de manera cruel a los más débiles, a los que no tienen otra opción, los maltratan haciendo colas para todo, para que luego se sientan “agradecidos” porque consiguieron uno que otro insumo, “agradecidos” por recibir una Caja de carbohidratos y productos de mala calidad, agradecidos “porque con el salario mínimo ahora me puedo comprar un pollo”, entre otros tristes elementos que han convertido cualquier situación, que hace tan poco tiempo era normal, en un hecho extraordinario, lejos del alcance de las grandes mayorías: comer carne, queso, tomar leche, café, comprar ropa, calzado, mucho menos, un vehículo. Han impuesto como normal una vida de restricciones y privaciones que han provocado una tristeza colectiva. Es un país triste, resignado, sin expectativas”, puntualizó.

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