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Revelan que 93% de hospitales del país tienen área de emergencia inoperativas

El Cooperante | 19 marzo, 2018

Caracas, 19 de marzo.- El sistema de salud venezolano se hunde en un caos mayor, según una encuesta liderada por la Asamblea Nacional (AN), con la mayoría de los hospitales plagados de interrupciones en el suministro de agua, sin la capacidad de alimentar a los pacientes y con la escasez de los insumos más básicos.

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En medio de la aplastante crisis económica que ha causado escasez de medicamentos y la emigración de médicos, el gobierno de Nicolás Maduro ha dejado de emitir boletines semanales sobre la salud. Para llenar el vacío, la AN y un grupo de salud han pedido durante cinco años a los médicos y los trabajadores de los hospitales que informen sobre la situación en sus instituciones.





“El gobierno decidió no informar, ocultar la verdad. La verdad es que todos los días los venezolanos se están muriendo por falta de suministros y medicamentos”, expresó el diputado y oncólogo José Manuel Olivares al presentar los resultados el pasado lunes.

Todos los indicadores empeoraron en 2018 y el sector privado es cada vez más afectado, según la encuesta. Alrededor del 94 por ciento de las unidades de rayos X están fuera de servicio o solo parcialmente funcionales. Alrededor del 79 por ciento de los hospitales tienen un servicio de agua deficiente o inexistente. Solo el 7 por ciento de los servicios de emergencia están completamente operativos.

El Ministerio para la Comunicación e Información no respondió a una solicitud de la agencia de noticias para conocer su posición sobre los resultados obtenidos por la encuesta. La encuesta se realizó entre el 1 de marzo y el 10 de marzo y la información fue extraída de 137 hospitales en 55 ciudades.





Una economía del Estado derruida y los bajos precios mundiales del petróleo, que es la principal exportación de Venezuela, han llevado a una escasez de medicamentos y vacunas, que ha provocado que en el país volvieran enfermedades que una vez fueron controladas, como la difteria y el sarampión.

Los venezolanos que padecen enfermedades crónicas como cáncer o diabetes a menudo se ven obligados a renunciar sus tratamientos. Los pacientes trasplantados que habían recibido una segunda inyección de vida están aterrorizados debido a que los medicamentos contra el rechazo son escasos, lo que aumenta las posibilidades de que su cuerpo rechace el órgano extraño. Los pacientes epilépticos están luchando con las convulsiones debido a la escasez de medicamentos.

En medio del terrible panorama, los pacientes y los grupos de salud han estado presionando para obtener ayuda internacional. Pero el gobierno de Maduro dice que no hay crisis humanitaria en Venezuela y se ha negado a aceptar ayuda.

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