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La Lupa

Ricardo Cusanno: Quienes critican carta a Biden no tienen propuestas viables

"Nosotros no estamos pidiendo levantamiento de sanciones, hemos dicho que se le de viabilidad a eventuales licencias, si hablamos específicamente del punto sanciones. Y tú eso no lo vas a entregar a cambio de nada, tú eso lo entregas a cambio de conductas que vayan cónsonas con los valores y preceptos democráticos que aspiramos como sociedad y si eso no es así, sencillamente no otorgas ningún tipo de flexibilización. Si incurre o comienza un proceso y siguen incurriendo en la falta, igualmente vuelves a utilizar el instrumento que has usado los últimos cinco años"

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Caracas.-Para Ricardo Cusanno, expresidente de Fedecámaras, el asunto de la carta a Joe Biden podrá tener detalles de forma, pero cree que en cuanto al fondo, la propuesta hecha al presidente norteamericano es viable: retomar las negociaciones y flexibilizar licencias para las compañías petroleras. Y esto incluye según dijo, que haya un marco de libertades también en lo político, pese a que la carta no lo menciona expresamente.

Cusanno se defiende en esta entrevista concedida a El Cooperante de quienes acusan a los "abajo firmantes" -la nueva manzanita de la discordia en Twitter- de promover la carta para favorecer a los tenedores de la deuda venezolana. Ese no es el leitmotiv, asegura. "En Venezuela es muy fácil construir juicios y sentenciar acciones sin ir al fondo del asunto".

Y mira en el año 2024 -como muchos académicos, políticos y empresarios- la oportunidad de una elección libre. Sin partidos judicializados y bajo observación internacional.

Para quienes rechazan la carta a Biden, Cusanno tiene una respuesta: "Me gustaría oír los planteamientos de quienes la critican, que tampoco es que tengan propuestas con viabilidad".

¿De quién fue la idea originalmente de enviar esa carta a Biden?

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Fue una idea concebida por la mayoría de los firmantes y luego se fueron adhiriendo digamos el resto, pero mayoritariamente los firmantes estábamos de acuerdo, era un tema que veníamos discutiendo y hablando con muchísima profundidad, preocupación y responsabilidad.

La carta señala que deben hacerse "negociaciones productivas". ¿Esas negociaciones productivas para ustedes incluyen liberación de presos políticos y devolución de partidos judicializados?

Fíjate, lo primero que hay que decir es que es cierto que la carta tiene una connotación informativa, pero no podemos dejar atrás la actuación de los 25 que firmamos. En los últimos años y específicamente en las últimas semanas. Varios de los firmantes y yo, apenas días antes, habíamos estado en Miraflores donde hablamos de estos temas. 

No podemos ver la carta como un hecho aislado, obviamente cuando hablamos de negociaciones productivas la idea es que Venezuela pueda volver a tener espacios de libertades plenas económicas, políticas y sociales y ahí obviamente, no solo son los temas de desarrollo económico en medio de esta coyuntura de la invasión de Rusia en Ucrania, allí hay una oportunidad para que en el marco de una eventual flexibilización de las sanciones le den motivaciones o dinamismo a la economía venezolana y favorezca al ciudadano. También están incluidos temas fundamentales y transversales para la cotidianidad del venezolano, como pueden ser las detenciones, las herramientas políticas que han sido víctimas de la corporativizacion del sistema judicial. 

Es un consenso que las sanciones no produjeron la crisis, sino que la agravaron. Ahora, la tesis que hemos planteado en El Cooperante es que Maduro aprovechó las sanciones para elaborar una política económica de corte acomodaticio. ¿Qué les hace pensar a los abajo firmantes que el gobierno sacrificaría piezas en el tablero por un alivio de sanciones? Porque el problema aquí no es meramente económico, también es un problema político...

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Claro, como lo he dicho en otras oportunidades, no sé si es por convicción, por coyuntura o hasta por aprendizaje, pero esta es una oportunidad que tiene quien ejerce los símbolos de poder de primero gobernar, que le hemos reclamado siempre que muchas veces no lo ha hecho en favor de todos, sino de una parcialidad y segundo, también planteamos que si bien es cierto y reconocemos que la crisis no viene por las sanciones sino que las profundiza, un eventual desarrollo de licencias tiene que servir no solo a la apertura de la venta de petróleo al mundo occidental, sino que también se deberán adoptar conductas que sean cónsonas con lo que reclaman nuestras instituciones y nuestros procesos constitucionales.

O sea, sería ingenuo actuar para que el eventual ingreso de fondos sea utilizado de la misma forma en la que se utilizó cuando nos llevaron al camino en el que estamos el día de hoy. ¿Y por qué ahora sí y antes no? Yo creo que ahora hay en algunos factores de gobierno y oposición un cierto pacto de sensatez en que Venezuela tiene que buscar un punto de encuentro y después, cada quien desde el punto de vista político lo aprovechará para tener éxito en su visión. El 2024 sin duda alguna es un incentivo para muchos, para que haya un proceso de democratización y de normalización de la cotidianidad venezolana.

En la política como en la vida, el fondo es importante, pero también las formas. Una de las críticas que se hace al documento -y esto lo reconoció Francisco Rodríguez, uno de los abajo firmantes- fue que estos aparecen directamente como representantes de la sociedad civil y eso enfureció a muchísima gente. ¿Tú reconoces al igual que Rodríguez, que esto fue un error que salió costoso? 

A mi entender, creo que hay un error de interpretación y así se diseñó desde los ataques para que fuese más cuestionada la representación, porque estamos firmando desde el punto de vista personalísimo, más allá de que algunos puedan ser hoy representantes de unas instituciones, que no es mi caso porque yo hoy no represento a instituciones. Me represento a mí mismo. Creo que sin duda alguna se ha podido redactar mejor, pero también ha tenido un importante impacto que algunos medios militantes que buscan posicionar con su opinión radical lo que se ha hecho con la famosa representatividad de los abajo firmantes. Pero reitero, todo es mejorable y si hay errores se asumen, pero también hay que entender el entorno en que ocurrió y no podemos dejar el ánimo de los firmantes, que no era tomar la representación total de la sociedad civil.

Tras la publicación del documento hubo mucha especulación, algunos han dicho que el leitmotiv detrás de la carta es lograr el pago a los tenedores de la deuda venezolana. ¿Qué responde Ricardo Cusanno a esos señalamientos?

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Creo que para hacer un cuestionamiento de esa magnitud lo primero que deberían hacer esos periodistas es mostrar la razón por la cual lo dicen. En Venezuela es muy fácil construir juicios y sentenciar acciones, sin ir al fondo del asunto. ¿El motivo de la carta puede tener consecuencias económicas? Seguramente, porque entran aquí todos los operadores petroleros occidentales que en el pasado estaban operando y hoy no lo hacen. Si hay un liberalismo económico, eso puede salvar activos en el exterior y se puede construir una negociación de plan de pagos de deudas.

Pero mucho más importante que eso, se solucionan los problemas estructurales, como por ejemplo, que las regalías que puedan generar una apertura en materia petrolera vayan dirigidas a resolver problemas de salud, educación, de alimentación, de discusiones salariales y de todos los dramas estructurales que vive el país. Al final estarían ganando todos los actores que de una u otra forma están vinculados a Venezuela.

Creo que eso es un juicio de valor extremadamente irresponsable, entre otras cosas porque lo hacen sin ningún tipo de pruebas. La respuesta es que ese no es el leitmotiv de la carta.

O sea, ¿el leitmotiv de la carta entonces sería promover una negociación nuevamente entre Estados Unidos y el gobierno de Maduro?

Entre otras cosas, que haya acercamiento necesario para otros elementos. Para nadie es un secreto que la posición del gobierno norteamericano y la voluntad de la gestión de Nicolás Maduro son catalizadores importantísimos para que se reconstruya la participación de Venezuela en el concierto de las naciones, pero también para que se democratice la vida cotidiana de la nación. No es un secreto que EE. UU. tiene un peso fundamental, pero si esa negociación va exclusivamente para los intereses norteamericanos, vista la coyuntura de la invasión de Rusia a Ucrania también sería un flaco favor para Venezuela.

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Si nosotros logramos alinear los intereses de la realidad norteamericana y los intereses de la realidad de los ciudadanos venezolanos en favor de soluciones que tributen a la negociación y al acuerdo macro de país que tenemos que darnos, estaríamos dando en el clavo del asunto.

¿Qué garantías tenemos de que el gobierno no incurra en las mismas prácticas en las que incurrió Hugo Chávez?

La respuesta es quizás la más simple y sencilla a cualquier pregunta, porque cuando tú llegabas tarde a tu casa y te portabas mal, a ti te ponían un castigo que te iban levantando en relación a tu comportamiento y si te volvías a equivocar te lo volvían a poner. Nosotros no estamos pidiendo levantamiento de sanciones, hemos dicho que se le de viabilidad a eventuales licencias, si hablamos específicamente del punto sanciones. Y tú eso no lo vas a entregar a cambio de nada, tú eso lo entregas a cambio de conductas que vayan cónsonas con los valores y preceptos democráticos que aspiramos como sociedad y si eso no es así, sencillamente no otorgas ningún tipo de flexibilización. Si incurre o comienza un proceso y siguen incurriendo en la falta, igualmente vuelves a utilizar el instrumento que has usado los últimos cinco años. 

Esto no es un planteamiento blanco o negro, que por cierto, me gustaría oír los planteamientos de quienes critican esta carta, que tampoco es que tengan propuestas con viabilidad. Este es un planteamiento para destrancar un juego que le está haciendo mucho daño a la Nación. No es para favorecer a unos o a otros, es para quitar los dramas que ya vivimos desde el punto de vista estructural y además, profundizado por el proceso de las sanciones.

Para Ricardo Cusanno en términos de esa negociación que plantean ¿Qué debe venir primero, gestos de parte del gobierno de Maduro o el alivio de ciertas restricciones hacia el sector petrolero?

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Fíjate, ese es el famoso cuento del huevo de la gallina ¿Qué fue primero? Yo creo que los actores de esa eventual negociación, que por cierto no somos los 25 de la carta, tienen que llegar a un acuerdo. El final de esa negociación te lleva a unos pasos a seguir, y eso se dará unos primeros que otros según sus intereses y según sus voluntades. Desde el punto de vista de los americanos, tal vez dirían que debe ser primero el gobierno que demuestre voluntad democrática y tal vez, el gobierno de Maduro diría que tiene que ser Estados Unidos que muestra primero signos de flexibilización. Pero al final, el problema es que sufre la sociedad. 

¿Cómo caracterizas al gobierno de Maduro? ¿Una dictadura, una democracia imperfecta o un autoritarismo?

Mi caracterización del gobierno es la continuidad de lo que se ha venido planteando desde el punto de vista ideológico desde 1998 y además, cómo actúan los actores que ostentan los símbolos del poder. Sin duda alguna, Venezuela carece de muchísimas libertades constitucionales, así se ha demandado desde el punto de vista humanitario, desde el punto de vista de DD. HH. Lo hemos hecho nosotros desde lo económico, desde los valores republicanos que respaldan la inversión, la propiedad privada, el trabajo digno. Pero más allá de estas conceptualizaciones, de enmarcarlos en un modelo digamos de régimen de gobernanza política u otra, creo que esto no suma a la discusión. 

Lo que sí es cierto es que hay libertades confiscadas, ha habido tropiezos, violaciones, irrespeto a todas esas libertades y lo que se busca es que eso deje de ocurrir y que por cierto, que deje de ocurrir no coyunturalmente, sino que deje de ocurrir en todas las instancias y durante cualquier proceso. Porque si queremos y demandamos como sociedad unas elecciones libres, verificables, competitivas para unos y para otros, también demandaremos que en 2024 se haga un proceso electoral respetando a los perdedores y respetando ganadores.

Hay un detallito que se nos escapa, ya hablando en términos macroeconómicos y de esta política que he calificado como acomodaticia del gobierno. ¿Cuál es la valoración que haces de la Ley de Impuestos a las Grandes Transacciones Financieras (IGTF)? ¿No te parece que esto es como un freno a esa dolarización transaccional que ha contribuido a la desaceleración del ciclo hiperinflacionario? 

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Tú eres economista y seguro manejas esto mucho mejor que yo, pero sin duda alguna, sabes que en momentos donde hay un déficit fiscal importante, este es un tipo de instrumento fiscal que se usa para llenar las arcas del fisco, pero son instrumentos que se usan con una temporalidad específica, que se utilizan con objetivos muy específicos.

Lo primero que digo es que pareciera que esto no está diseñado de esta forma. Tú puedes estar a favor o en contra del tipo de impuesto, y debes ser muy transparente en darle la oportunidad a la sociedad económica, a la movilidad comercial, a las formaciones financieras de que no vayan a la informalidad y lo que preocupa es esto. Porque las grandes empresas, las empresas estructuradas van a cumplir.

Sin embargo, ese pequeño comercio que está hoy en una zona rural en el estado Apure, en Delta Amacuro... que quizás los 1000 dólares que le cuesta la máquina fiscal es lo que cuesta todo su inventario. ¿Es viable que eso ocurra? ¿No será mejor permitir y darle forma, o formalizar lo que venía ocurriendo con las cuentas en dólares dentro del sistema venezolano para que haya más bancarización? El dinero que ingresa a la banca pueda ser usado en capacidades crediticias, para que haya mucha más gente que tribute. Pareciera que esta no es la forma en como va encaminado este impuesto.

 ¿Cómo avizoras el futuro a corto y mediano plazo en Venezuela?

Es complicado porque el corto plazo en Venezuela podría ser una hora, y el mediano plazo podría ser mediodía, pero pareciera que la dinámica de las elecciones de 2024 van a marcar la conducta de los actores políticos en los próximos meses. Siento que estamos en un año de 31 meses, si es que las elecciones presidenciales serán en diciembre de 2024. Pero es un año muy largo, marcado por esa realidad. Unos intentarán mejores condiciones, otros intentarán mejores estrategias para sostener el poder y lamentablemente, si la pugna sigue siendo existencial, de desplazamiento, de no reconocimiento de unos con otros y la no construcción de la existencia democrática eso no será a favor de los treinta millones de venezolanos.

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