article-thumb
   

Rodeada de problemas y deudas: Pdvsa cerró su última estación de servicio en Argentina

El Cooperante | 5 junio, 2019

Caracas.- La estatal Petróleos de Venezuela liquidó la última estación de servicio en Argentina en un remate en la que utilizó sociedades que puedan escapar a futuros embargos. En 2005, la empresa venezolana llegó a ese país con la intención de ser un gran jugador en el mercado local de combustibles, pero lejos de lograrlo, se fue rodeada de problemas, impugnada para operar en ese país y con deudas con exejecutivos.

Lea también: Putin resaltó disposición de Rusia y China para lograr la estabilización de situación venezolana

La compañía estaba en Argentina a través de Petrolera del Cono Sur, una firma que se formó con aporte de la uruguaya Ancap, que tenía estaciones en el país. En 2006 era una sociedad casi en partes iguales, pero en 2010 ya era completamente caribeña. Las banderas que usaron eran la de PDV Sur y Sol.

De acuerdo con la información publicada por el periodista Martín Bidegaray en el medio argentino Clarín, con el desplome de los precios del petróleo, las filiales de la estatal comenzaron a perder gravitación. Sin embargo, su flujo de dólares fue abundante para dar lugar a múltiples investigaciones de corrupción por parte de la actuación de sus funcionarios en filiales extranjeras.

Un gerente de la operación en Argentina habló de coimas a Enarsa, la petrolera estatal dirigida por funcionarios nombrados por el exministro de Planificación kirchnerista, Julio De Vido. Luego, fue cambiando su testimonio y aún se busca esclarecer qué sucedió. Los denunciantes fueron despedidos, según distintas fuentes.

Desde Caracas, Pdvsa le giró dinero a la filial en argentina, aunque los montos disminuyeron a medida de que se profundizaba la crisis económica en Venezuela. Además del acuerdo con Ancap, PDV Sur había alcanzado un convenio con Rhasa, que también le permitió sumar volumen de ventas.

Entre 2013 y 2017, Petrolera del Cono Sur recibió cerca de 90 millones de dólares americanos, pero luego se le cortó el financiamiento. Cuando tuvo que vivir con su propio flujo de caja, la firma colapsó y empezó a desprenderse de estaciones. De las 150 que llegó a tener en su mejor momento, la filial local cedió surtidores, como una forma de mitigar las pérdidas. Sus balances eran rojos y con patrimonio neto negativo, en lo que se vislumbraba como un patrón irreversible, apunta el medio.

En diciembre de 2018, Pdvsa fue eliminada del Registro de Empresas Petroleras – Sección Elaboradoras y/o Comercializadoras, que determina las empresas que pueden despachar combustible en el país. No cumplía con los requisitos mínimos contables porque no contaba con capital y no presentaba balances ante la Comisión Nacional de Valores.

Había cedido casi todas las estaciones. De las importantes, solo le quedaba una en San Isidro, con buenos volúmenes de facturación. A tal punto que algunos se interesaron porque la consideran atractiva. La venezolana habría conseguido algunos millones de dólares por esta transacción.

La operación tiene sus complicaciones debido a que Pdvsa arrastra deudas con proveedores y ejecutivos. El dinero que consiguió puede ser afectado por embargos, según creen los acreedores de la petrolera. En 2005, Pdvsa trató de dar su salto más significativo, que era la adquisición de la red de 600 estaciones de Shell en el país.

Juan José Aranguren, extitular de la petrolera anglo-holandesa en Argentina, confirmó que esa fue la razón por la que Shell fue tan presionada por el gobierno kirchnerista y organizaciones de piqueteros vinculadas al chavismo, pero logró salir de esa situación y sus surtidores terminaron en manos de la brasileña Raizen.

Comentarios

comentarios