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Ropa, comida y licor: hiperinflación pone en jaque las tradiciones navideñas de los venezolanos

Luis De Jesús | 20 diciembre, 2018

Caracas.- Muchos de los caraqueños en esta época navideña han quedado boquiabiertos al consultar los precios de las comidas tradicionales de estas fechas y también la ropa para los estrenos o los acostumbrados deseos de fin de año. La realidad hiperinflacionaria ha golpeado los bolsillos de muchos venezolanos, quienes en este 2018 se vieron obligados a recortar los gastos para poder completar, por lo menos, el plato navideño.

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Colas y colas. Ese es el escenario que se observa en el bulevar de Sabana Grande, luego de que en días pasados la Superintendencia Nacional para la Defensa de los Derechos Socioeconómicos (Sundde) fiscalizara diversas tiendas de ropa y calzados y ordenara a los comerciantes a vender la mercancía a un precio por debajo del establecido, como parte de lo que llamaron del operativo Fiesta Navideña 2018.

¡Adiós a las tradiciones!

En un recorrido realizado por el equipo de El Cooperante en algunos establecimientos a los que pudo tener acceso, debido a que hay presencia de efectivos de la Guardia Nacional Bolivariana organizando las colas de personas que esperan para comprar a bajos precios, se recogieron los precios de la ropa interior de color amarillo, que suele ser usada como parte de la tradición de fin de año, para la prosperidad y la abundancia del venidero.

Los precios varían. En una tienda, por ejemplo, un boxer para niño de buena marca se consigue en 3 mil 100 bolívares, mientras que uno de otra marca no tan reconocida se ubica en 900 bolívares; la ropa interior para las niñas ronda los mil 800 bolívares. Asimismo, los conocidos cacheteros de mujeres y los boxers para hombres se ubican en 2 mil 500 bolívares.


Los precios de los sostenes también son variados, ya sea por su tamaño, por la calidad o el lugar en donde los vendan. En una tienda se consiguen entre 2 mil 250 bolívares y 3 mil 990 bolívares; en otra están en 2 mil 500 bolívares. La ropa amarilla para el estreno también son otro lujo: las camisas para mujeres no bajan de 5 mil bolívares y para los hombres se consiguen entre 8 mil bolívares y 10 mil bolívares.

Asimismo, los pantalones para mujeres suelen ser más baratos que de los hombres, los precios suelen ser muy variados. En una feria que colocó el Gobierno del Distrito Capital en el bulevar de Sabana Grande, los pantalones para damas están a 9 mil 990 bolívares; en una tienda cercana una de estas prendas es vendida a 16 mil bolívares. Los pantalones para hombres, por su parte, rondan los 18 mil bolívares y los 20 mil bolívares.

Las grandes ausentes

Las uvas, las nueces y las avellanas son los productos ausentes en los mercados recorridos. ¿La razón? Los altos precios ponen entre la espada y la pared a los comerciantes, quienes prefieren no correr el riesgo de perder la mercancía. De acuerdo con algunas referencias, tan solo el kilo de uvas, que también forman parte de la tradición de fin de año, rompieron la barrera de los 20 mil bolívares en algunos lugares del país. Al parecer, pocos podrán comerse las doce uvas en los últimos doce segundos del 2018.

Por otra parte, las aceitunas, las alcaparras y las pasas las venden en la feria de Sabana Grande a precios que no son nada accesibles para un trabajador que gana salario mínimo: el kilo de aceitunas rellenas de pimentón las venden en 14 mil bolívares, las aceitunas con hueso se ubican en 8 mil bolívares; el kilo de pasas en 8 mil bolívares, y el kilo de alcaparras en 3 mil 600 bolívares.

Preparar la ensalada que acompañe a las hallacas y el pan de jamón también es otro desafío para muchos. El kilo de papas se consigue en algunos mercados de la ciudad capital a mil 200 bolívares, aunque en un supermercado se ubicó en 999 bolívares; mientras que el kilo de zanahoria se consigue entre 750 bolívares y mil 300 bolívares en algunos lugares. Quienes acostumbran añadirle manzanas a la ensalada, deberán pagar el kilo en 3 mil 500 bolívares.

En una panadería, el panettone lo venden a 2 mil 200 bolívares y en un establecimiento se ubica entre 3 mil 500 bolívares y 3 mil 405 bolívares. El pan de jamón lo venden entre 3 mil 500 bolívares y 4 mil 500 bolívares.

Bebidas impagables

Como parte de la celebración por Navidad y Año Nuevo, muchos venezolanos se encargaban de abastecerse de licor para compartir con la familia y con los amigos; sin embargo, las bebidas que ahora más se venden en los locales son aquellas que se consiguen a precios que pueden ser accesibles para algunos, como la caña clara o el cocuy, que se consiguen entre mil 100 bolívares y mil 400 bolívares el litro.

El representativo ponche de crema alcanzó un precio estratosférico de 6 mil 700 bolívares y probablemente no esté presente en las mesas de los venezolanos para fin de año. El litro de ginebra Gordon’s se ubica en 4 mil bolívares; la botella de 0.75 de ron Carta Roja está en 2 mil 500 bolívares, mientras que la llamada pata de elefante de este mismo licor se consigue en 4 mil 800 bolívares.

Una botella de vino tinto sobrepasa los 5 mil bolívares; un litro de licor seco de whisky se consigue en mil 500 bolívares. El ron Santa Teresa es probablemente uno de los más costosos que se consultaron: la botella de 0.75 está en 3 mil 500 bolívares, la botella de un litro en 3 mil 560 bolívares y la pata de elefante en 7 mil 800 bolívares; no obstante, esta última se encontró en otro establecimiento en 4 mil 560 bolívares. La sangría de 1.75 litros se consiguió en más de 2 mil 500 bolívares.

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