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Rusia apoya a Siria y se enfrenta a Turquía ¿Cómo queda Maduro ahí?

Jessica Dirinot | 2 marzo, 2020

Caracas.- Nada fácil la situación internacional del gobierno de Venezuela. Y no precisamente porque más de 50 países, el Grupo de Lima y la Unión Europea reconozcan como presidente legítimo a Juan Guaidó, sino porque entre los pocos países aliados de Nicolás Maduro se ha desatado una crisis que algunos se atreven a pronosticar como una futura guerra entre Siria y Turquía, con el agravante de que Rusia auxilia militarmente a los sirios. Vale decir, tres de los más importantes aliados y defensores del régimen venezolano enfrentados seriamente.

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La situación ha llevado incluso  a que la policía de Turquía detuviera por varias horas a todos los periodistas rusos corresponsales del medio  Sputnik, la agencia encargada de publicar solo buenas noticias a favor de Vladimir Putin.





«Al menos cuatro empleados de Sputnik Turquía, entre ellos el director de la oficina local, fueron detenidos brevemente por la Policía turca sin explicaciones algunas», publicó Sputnik. «La  situación puso en duda la capacidad del Gobierno turco de garantizar la seguridad de los periodistas rusos y sin duda alguna amargó el ambiente de cara a la importante cumbre de los líderes de Rusia y Turquía.»

Según informaron los propios periodistas detenidos, la acción policial se debió a un artículo -que aseguran no fue publicado desde la oficina turca- donde habrían calificado a Hatay como una «provincia robada» por Turquía a Siria.

El rechazo a los rusos en Turquía llegó a episodios violentos donde grupos de personas -muy al estilo de los colectivos del PSUV- intentaron allanar los domicilios de tres periodistas rusos, coreando lemas como «Turquía para los turcos», «Traidores» y «Los rusos son espías».





Y si bien los presidentes de Rusia y Turquía se van a reunir el 5 de marzo presuntamente para bajar las tensiones, la situación bélica continúa y la posibilidad de una guerra abierta que involucre a los tres países amigos de Maduro sigue en pie. A finales de febrero decenas de soldados turcos fallecieron tras un bombardeo de las fuerzas de Bashar al Asad, apoyado por Rusia. A lo que Turquía respondió golpeando decenas de objetivos del Ejército sirio, una acción cuyo resultado aún sigue incierto.

Cabe recordar que desde el año 2009, cuando Nicolás Maduro era Canciller, Venezuela y Siria firmaron proyectos conjuntos, incluyendo un «fondo de financiamiento conjunto que se creará”, según dijo Maduro entonces sin ofrecer detalles sobre su capital inicial. Igualmente firmaron “una minuta de trabajo para la consolidación de la refinería petrolera en Siria”, cuya construcción,  acordada por ambos gobiernos en 2006,  tendría una capacidad para procesar 140.000 barriles al día. Igualmente suscribieron una carta de intención  que incluía la “instalación de una planta de procesamiento con capital sirio y venezolano, que funcionaría en ambos países”.

Proyectos que no se concretaron en nada beneficioso para Venezuela sino, como reveló una investigación del portal NIUS, «en los acuerdos de Pdvsa para proveer petróleo a países como Siria o Irán, el dinero que proviene de estos países nunca pisa suelo venezolano… según la documentación del Tesoro venezolano a la que ha accedido NIUS, en ambos casos Venezuela se comprometió a enviar 20.000 barriles diarios de gasolina terminada.En el caso sirio eso supone la mitad de la consumida en todo el país durante un año ¿El precio negociado? 700 millones de dólares. Sin embargo, y según los acuerdos firmados en 2012, el dinero se queda bloqueado en suelo sirio, por lo que según advierten los documentos internos de la petrolera venezolana, «hay restricciones para su movimiento. Lo mismo pasa con el dinero cobrado en esas fechas al gobierno de Irán».

Pero el papagayo se le enreda al gobierno de Venezuela ya que mientras apoya a Siria -el año pasado el canciller Jorge Arreaza voló a Damasco para firmar «nuevos acuerdos»-,  el presidente Maduro enviaba a sus funcionarios de mayor confianza a llevar oro y traer dinero fresco desde Turquía, quizás para poder pagar parte de la deuda gigantesca que  mantiene con Rusia.

De modo que si el encuentro de Putin con Erdogan no lleva a un feliz desenlace, el gobierno de Venezuela se vería inmerso en un conflicto  de intereses donde tendría que escoger entre el país que le trae cash a cambio de la explotación de oro, y el país que le ha prestado miles de millones de dólares y quiere cobrar a como sea de lugar.