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Sanciones e implicaciones

Juan Fernández | 30 mayo, 2018

Caracas.- El mercado petrolero ha mostrado una recuperación, con un precio que no se observaba desde noviembre de 2014 y el marcador Brent está en 80 dólares por barril. En la formación del precio actual, la estrategia OPEP-No OPEP de reducir el exceso de inventarios ha tenido resultados; es decir, el mercado se aproxima al rebalance entre oferta y demanda. No obstante, hay dos situaciones de orden geopolítico que vienen afectando el precio fundamentalmente por Irán y Venezuela, en consecuencia, son causas de inestabilidad, ansiedad, incertidumbre con efectos también en el mercado de futuro.

Irán.

La vuelta de las sanciones a Irán por la salida de Estados Unidos del acuerdo nuclear se calcula que impactará el suministro petrolero iraní hasta en 1 millón de barriles diarios debido al efecto de la probable desinversión de compañías petroleras, incluidas las europeas como Total, BP, etc., y a su vez el plan de desarrollo iraní muy apalancando en la inversión externa.

Las empresas e instituciones financieras toman cautela y analizan los efectos de las sanciones estadounidenses, cuya aplicación efectiva estará en plena vigencia en los próximos 5 meses. Además, otra consecuencia que debe ser considerada son las posibles implicaciones de la interrupción del paso de petróleo a través del estrecho de Ormuz, por donde circulan tanqueros que transportan aproximadamente 20 millones de barriles diarios, que en el pasado Teherán amenazó con su bloqueo.

Europa particularmente es un mercado clave para los iraníes, que recibe 30% de las exportaciones, unos 700.000 bpd. Los mercados asiáticos son otros clientes importantes que se verían afectados.


Las autoridades iraníes han venido conversando con sus pares de la Unión Europea intentando buscar el uso masivo del euro como moneda para hacer las transacciones y minimizar el empleo del dólar.

La UE indicó emprender conversaciones con Washington para que no se considere la aplicación de sanciones a los acuerdos comerciales y de inversión previo a las sanciones, así como elaborar una legislación que bloquee la aplicación de una ley en una jurisdicción de otro país, distinta a la de la Unión Europea. Similar a la que se intentó aplicar en Cuba y Libia. Sin embargo, la solución a los negocios en Cuba fue por un proceso de negociación política para las inversiones europeas en la isla.

La mayoría de las empresas que hacen negocios con Irán son conscientes de las restricciones e implicaciones de saltarse las sanciones estadounidenses. El gobierno iraní se prepara y busca opciones con Rusia y China para mantener sus planes.

Venezuela.

En el caso de nuestro país las nuevas sanciones obedecen particularmente al evento del 20-M, cuya consideración fundamental es la ausencia de condiciones democráticas, lo que se traduce en el no reconocimiento del resultado de las elecciones presidenciales, las cuales han sido calificadas de fraude. Las sanciones impuestas por Estados Unidos prohíben y aplican restricciones financieras a operaciones de deuda y de financiamiento comercial del gobierno de Maduro, del BCV, de Pdvsa y de las empresas en las que haya una participación mayor de 50%. Estas sanciones, en nuestra opinión, se irán ampliando al sumarse otros países de la región como ya es el caso de México, el bloque de países de la Unión Europea, el G-7, como una respuesta de rechazo al 20-M.

Pdvsa, según el más reciente boletín de la OPEP, tiene una producción de 1,4 millones de barriles por día, lo cual significa que dejaría de aportar al mercado 500.000 barriles adicionales al convenio de reducción del grupo petrolero, que fijaba el compromiso de Venezuela en 1,9 millones de barriles diarios. Las proyecciones como consecuencia de la crisis de Pdvsa, derivadas de la falta de criterios gerenciales, falta de conocimientos sobre el negocio, salida de personal, corrupción, demandas por incumplimientos de pagos, las acciones de Conoco Phillips, etc., y ahora las nuevas restricciones financieras, hacen prever que la caída continuará inevitablemente e incluso la producción venezolana puede llegar a menos de 1 millón de barriles por día. Sin duda, el escenario económico y social para nuestro país es desolador.

La premisa del interés geopolítico que maneja el régimen sobre Rusia y China como la tabla de salvación para sostener con recursos financieros la supuesta revolución se tropieza con el alto costo económico, precisamente por el escenario de una Pdvsa a punto de desaparecer, y la falta de medidas de cambios estructurales requeridos por la economía. Si combinamos los costos económicos y la presión de los países de la región, es poco probable que le funcione la tabla de salvación de la supuesta revolución.

OPEP y No-OPEP.

La preocupación global por un alza especulativa del precio del crudo es un punto de atención para consumidores y productores. Arabia Saudita, que ejerce el liderazgo en la OPEP, y Rusia, un productor independiente clave del acuerdo para el balance del mercado, reunidos en San Petersburgo, indicaron que están en disposición de aumentar el suministro al mercado en 1 millón de barriles diarios, y de esta manera compensar el descenso de la producción venezolana y la potencial caída de Irán. La respuesta del mercado del solo anuncio, al momento de escribir esta nota, reflejó una disminución de 2 dólares por barril. La propuesta será llevada a la reunión ordinaria de la OPEP en Viena a mediados de junio.

La decisión de flexibilizar el acuerdo para aumentar el suministro obedece también a tres factores:

1.- Cuanto más alto sea el precio del crudo, la producción no convencional (shale oil) y de productores con mayores costos tiene incentivos económicos para seguir incrementándose.

2.- La participación de mercado de la OPEP se volvería a ver disminuida y podría repetirse el ciclo de caída brusca del precio.

3.- Los precios altos también se convierten en incentivos para acelerar el uso de energías alternativas y proyectos de sustitución de motores de combustión por parte de la industria automotriz.

Reflexión final.

En el caso de nuestro país todo indica que continuará la caída sostenida de la producción, consecuencia de la falta de gerencia profesional del negocio petrolero, e insistir con Manuel Quevedo es ver cómo ejecutará el cierre de Pdvsa. A los efectos de la severa crisis económica que vive el país, el modelo económico actual, está probado, no funciona. El régimen de Maduro, que mal gobierna y tampoco tiene la voluntad de corregir ni de hacer los cambios estructurales requeridos, nos lleva a la autarquía económica, contraria a la tendencia de aprovechar las ventajas de ser partícipes de la economía global.

La alternativa para Venezuela es obligatoriamente el cambio de modelo, de lo contrario, será una referencia en las enciclopedias históricas, que dirán: Venezuela, el país con las mayores reservas de petróleo del mundo, pudo ser un país próspero económicamente, fue llevado al atraso por una supuesta revolución cuyo único resultado para los ciudadanos fue generar pobreza. Un país que perdió la oportunidad viendo cómo el mundo en pleno cambiaba del circo energético y se paralizó con un modelo rentista petrolero, en vez de moverse hacia una economía diversificada.

Creo que la mayoría quiere y tenemos la responsabilidad de evitar continuar en la catástrofe actual y cambiar hacia un país generador de valor, con estado de bienestar para los ciudadanos. La esperanza siempre, estamos a tiempo de lograr los cambios para Venezuela, nos toca organizarnos.

Texto inicialmente publicado en El Nacional.

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