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Sarampión, la epidemia que ha traspasado fronteras por negligencia gubernamental

El Cooperante | 22 marzo, 2018

Caracas, 22 de marzo.- Calificada como altamente contagiosa y mortal por la Organización Mundial de la Salud (OMS), el sarampión es una enfermedad ocasionada por un virus que la comunidad médica internacional se ha empeñado en erradicar, y es que esta afección, perteneciente a la familia de los paramixovirus, es una bomba de tiempo entre la población infantil mundial.

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De acuerdo con datos aportados por la OMS, la vacunación para prevenir el contagio de este mal, evitó que 20.4 millones de niños murieran entre los años 2000 y 2016, y pese a que en ese último año 89.780 infectados sucumbieron a los efectos del mortal virus, fue la menor cifra registrada desde inicios del segundo milenio. La meta de la organización internacional, es erradicar la muerte por sarampión en un 95% para 2020 o antes de esta fecha, sin embargo, por naciones como Venezuela, este logro podría verse truncado.





Cifras en discusión

Controlada en el territorio nacional en 1997, esta enfermedad ha reaparecido y se ha proliferado con alarmante preocupación en el último año, cuando la crisis económica desatada en 2014, se agudizó. Esto, aunado a la desidia gubernamental y a la negativa de admitir la ayuda internacional, ha generado que en el último año, el sarampión se prolifere desmedidamente.

En días pasados, la Organización Panamericana de la Salud (OPS), reportó que en Venezuela se confirmaron 952 casos de infectados con el virus entre julio de 2017 y enero de 2018, siendo en toda la región americana, el país con mayor número de afectados. Poco después, la OPS emitió un nuevo boletín, en el que destacó que los casos confirmados eran en realidad 886, casi 70 menos que en la primera emisión.

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De estos casos, 82% fueron detectados en el estado Bolívar, y el resto, entre Apure, Anzoátegui, Delta Amacuro, Distrito Capital, Miranda, Monagas, Vargas y Zulia. Asimismo, el boletín epidemiológico enfatizó que 59% de los contagiados, eran niños menores de cinco años. Únicamente en el primer trimestre del año, se detectaron 159 casos en territorio nacional, mientras que en Brasil, se confirmaron 14, “todos en ciudadanos venezolanos no vacunados, cuyas edades oscilan entre 9 meses a 18 años de edad, 10 de los cuales son del sexo masculino”, y en Colombia, el caso de un menor de 14 meses, también venezolano.

No obstante, de acuerdo con el epidemiólogo José Félix Oletta, dichas cifras no son fidedignas, y es que la OPS no estaría emitiendo los datos que reflejan la situación actual.

“Explican este cambio de cifras provisionales a ‘ajustes retrospectivos de la base de datos’, lo que resulta por demás llamativo, por tratarse de una inexplicable reducción de casos confirmados y no de los sospechosos, como sería razonable esperar”, reza parte del último boletín publicado por la Sociedad Venezolana de Salud Pública Red Defendamos la Epidemiología Nacional, en el que se aclara que el número real de afectados por el sarampión asciende a los 2.800, un cifra que ya supera a la del año 2002, cuando Venezuela sufrió la última epidemia de la enfermedad con 2.392 casos confirmados.

¿Qué pasa en Delta Amacuro?

Asimismo, la OPS señala que, con respecto a los casos confirmados, se han registrado dos defunciones, lo que también es desmentido por la ONG, la cual contrasta que el número de víctimas fatales, sería de 20: dos en Bolívar, uno en Distrito Capital y 17 en Delta Amacuro, este último, uno de los estados más afectados, debido, según Oletta, a lo dispersa que se encuentra la población, la cual, en gran parte, pertenece a tribus indígenas, justamente donde se han informado las muertes.

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“Son poblaciones muy lejanas que no tienen acceso al sistema hospitalario, y por tanto, se retrasa el diagnóstico y el tratamiento”, explicó a esta redacción el también exministro de Salud, quien acotó que otro de los factores que contribuye con la rápida proliferación del virus, es el aspecto nutricional, y es que, por lo general, estas tribus, además de estar alejadas de los servicios hospitalarios, cuentan con muy bajos recursos.

“Carecen de vitamina A, derivado de la desnutrición”, a esto se suma la inmunodepresión que genera el sarampión, durante su desarrollo o una vez ya culminada la etapa infecciosa, la cual, dura entre varias semanas y meses, lo que ocasiona que los niños, los más afectados por la enfermedad, sean más susceptible a otras complicaciones.

“Están expuestos a adquirir y desarrollar enfermedades más severas”, sostuvo Oletta, quien detalló que son estos pacientes los más susceptibles a bacterias como el neumococo o estafilococo. Aunado a esto, las deficiencias del sistema hospitalario, tanto infraestructural como en abastecimiento de insumos y personal especializado, incrementan el riesgo de muerte en pacientes contagiados.

Vacunación

Al respecto, el epidemiólogo señaló que el abandono de los programas de inmunización son la principal causa de la proliferación desmedida del sarampión. La OPS advierte en su informe que la principal medida para prevenir la diseminación del virus es la vacunación, un aspecto sanitario deficiente en Venezuela desde 1999, año en el que, de acurdo con el galeno, el país logró controlar la enfermedad, siendo cero el total de casos registrados en el año.

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La campaña de inmunización iniciada en 1994, ya dejaba ver sus frutos en 1997, año en el que se empezó a aplicar la trivalente viral (sarampión, rubéola, paperas), y en el que el país alcanzó la meta calificada como “aceptable” por la OMS, logrando una cobertura de vacunación contra el sarampión de 95%. En 1998, el despliegue, en el que se vacunaron cerca de cuatro millones de infantes, generó más resultados positivos, y es que durante ese año apenas se confirmaran cuatro casos de contagiados.

Desde entonces, Venezuela ha estado muy por debajo de los parámetros recomendados por la organización internacional. Según la OPS, para 2016, Venezuela logró una cobertura total de la vacuna para este virus del 88%, lo que para el especialista en epidemias, supone una gran mentira, y es que entre 2007 y 2017, se calcula que 1.2 millones de infantes menores de un año no fueron vacunados con la primera dosis, mientras que la segunda, se estima que menos del 45% de la población infantil la recibió.

“En consecuencia, tienes una población muy susceptible a esta y otras enfermedades”, apuntó Oletta, quien considera necesario que el Gobierno retome los planes de inmunización y los extienda hasta la edad adulta para así paliar la situación, que se ha prolongado desde el pasado año por “negligencia”, y es que datos aportados por la OMS advierten que los costos de vacunación para el sarampión son extremadamente económicos, siendo menos de USD 1 por dosis lo que se requiere de inversión.

Dicha información fue confirmada por el doctor, quien refirió que para 1997, año en el que estuvo a cargo de la cartera de Salud, el costo por la trivalente era tan solo de USD 0.50. “No hay justificación alguna para que el Gobierno no esté aplicando esa vacuna”, sostuvo.

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Ante esto, Oletta advirtió que Venezuela se ha convertido en un exponencial exportador del virus, una situación sumamente grave pata la región debido a la ola migratoria que se experimenta en la actualidad. Los municipios de Boa Vista y Pacaraima, pertenecientes al estado de Roraima de Brazil, limítrofe con Venezuela por Bolívar y Amazonas, son los más afectados hasta el momento.

La OPS reportó de un total de 14 afectados por sarampión, todos niños venezolanos  no vacunados, sin embargo, la ONG alerta que esta cifra irá en aumento, y es que hay un total de 50 casos sospechosos. A estos, se suman dos detectados en un lapso de 12 horas en Colombia, uno en Medellín y otro en Bogotá, ambos niños menores de los dos años de edad.

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