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Según el Manual del Exorcista, Venezuela sufre de “Infestación Demoníaca”

Elizabeth Fuentes | 14 agosto, 2018

Caracas.- Después de lo que ocurre en el Zulia con los apagones, en el sur del país con las inundaciones,  la inminente quiebra de Pdvsa y el nuevo precio de la gasolina, quizás  los venezolanos tengamos que echar mano de exorcismos, rezos y oraciones, a ver si el asunto funciona y produce un milagro. De allí que la noticia según la cual el exorcista español  José Antonio Fortea sostuvo que Venezuela necesitaba un Exorcismo Magno, nos llevó a indagar un poco más en el tema para ver  cuán difícil puede ser llevarlo a cabo.

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Según el Tratado de Demonologia y Manual del Exorcista publicado en el blog del sacerdote y exorcista  argentino  Carlos Spahn, lo que sufre Venezuela se llama Infestación, un fenómeno según el cual  un demonio posee un lugar, una ciudad o un país completo.  “La causa de la Infestación suele ser que en ese lugar se hayan practicado con frecuencia ritos  de santería  o satánicos”, aseguran.  Y como bien demostró el periodista venezolano David Placer en su libro “Los Brujos de Chávez”, la santería fue y  sigue siendo una práctica constante en el Palacio de Miraflores y en todos los centros del poder actual.

“Cuando Chávez ingresó en la santería cubana, cada ministro, cada presidente de empresas públicas, junto a algunos gobernadores, lo acompañaron. Fueron decenas de chavistas a La Habana a iniciarse en esta religión… varios grupos de alta jerarquía siguieron a Chávez en la santería, religión cubana que ahora crece de forma vertiginosa en Venezuela…”, dijo David Placer en una entrevista al Diario 16 de España, donde actualmente reside y trabaja.

Placer aseguró también que Nicolás Maduro  había seguido esos ritos:


“Yo accedí a ingresar en el año 2013  al Palacio de Miraflores, y pude observar restos de rituales muy extraños, como la cabeza de un caimán… la espada de Simón Bolívar estaba en uno de los salones del Palacio, adornada con caramelos, pétalos de rosa con miel, supuestamente para endulzar a los espíritus de Bolívar.  Los propios custodios me confesaron sin pudor que en el Palacio se hacían rituales para que bajaran los espíritus de los libertadores, y se les consultaban toma de decisiones. Cuando Nicolás Maduro asumió la presidencia, continuaron estos mismos elementos y hoy en día, todos estos elementos fotografiados años atrás, permanecen en el palacio presidencial. El entorno de Maduro lo confirma, una parte del círculo de Maduro es practicante de la santería cubana.”

En el Manual de Exorcismo que utilizan los expertos aprobados por El Vaticano, aseveran algo que, se crea o no en este tipo de actos, coincide  mucho con la situación venezolana:

“Hay que dejar claro que para que el mal tome las riendas de una sociedad  sin traba alguna,  no es preciso que todos los ciudadanos participen de ese mal. Basta con que un cierto tanto por ciento de esos ciudadanos se envilezcan totalmente para que se alcance una masa crítica cuya fuerza arroje a esa sociedad al abismo. Por ejemplo, basta que el 25% de los habitantes de una nación sea completamente subyugada por el mal, para que esa cuarta parte de la población contamine con bastantes de sus ideas a otra cuarta parte. Nunca una sociedad va a sucumbir al 100%. La parte de los totalmente envenenados por una doctrina será siempre muy inferior a la de los parcialmente intoxicados. Y la parte de los que callarán será incluso superior. “

Según el manual, los demonios pueden concentrarse en un lugar determinado:

“En política los demonios nunca son neutrales, analizan la situación y están seguros de cuáles son las personas que más favorecerán sus estrategias. Ellos  saben muy bien que algunas personas tienen el poder de arrastrar a otras personas, bien  por su poder o por su dinero. Y por lo tanto las fuerzas del mal son conscientes de que esas élites son especialmente deseables”.

Para acabar con la Infestación de un país  se necesita el permiso  de las más alta autoridad eclesiástica del lugar. Y deben acudir al menos tres exorcistas, algunos consultores y los asistentes laicos cuyas oraciones ayudarán en el exorcismo.

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No obstante, se han dado casos excepcionales  donde ante la imposibilidad de obtener la ayuda o el permiso de la iglesia, los cristianos podrían reunirse y rezar una  oración  llamada  Exorcismos Misionales, que  dice así:
Señor, Dios todopoderoso, misericordioso y omnipotente, Padre, Hijo y Espíritu Santo, expulsa de esta casa  toda influencia de los espíritus malignos.

Padre, en el nombre de Cristo te pido que rompas toda cadena que los demonios tengan sobre esta casa.

Derrama sobre esta casa la preciosísima sangre de tu Hijo. Que su sangre inmaculada y redentora quebrante toda atadura que exista sobre esta casa.

Todo esto te lo pedimos por intercesión de la Santísima Virgen María. San Miguel arcángel, intercede, ven en su ayuda.

En el nombre de Jesús ordeno a todo demonio que pueda tener alguna influencia sobre él, que salga para siempre. Por su flagelación, por su corona de espinas, por su cruz, por su sangre, por su resurrección, ordeno a todo espíritu maligno que salga.

Por el Dios verdadero, por el Dios santo, por el Dios que todo lo puede, te ordeno demonio inmundo que salgas en el nombre de Jesús, mi Salvador y Señor. Amén.

La oración debe ser repetida varios días, durante un cuarto de hora o media hora, seguido del rezo de El Rosario.

De modo que solo nos queda rezar y esperar. Y quizás de aquí a Navidad los demonios salgan corriendo de de Venezuela, el mayor de los milagros.

 

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