article-thumb
   

¡Sin triunfalismos! “La oposición verdaderamente está ganando estas elecciones”, por Manuel Rojas Pérez

El Cooperante

Manuel Rojas Pérez. – En el diario Ultimas Noticias leí una declaración de Nicolás Maduro, donde señala que “la verdadera encuesta está en la calle”. Supongo que tal declaración fue una respuesta a la rueda de prensa que la Mesa de la Unidad Democrática brindó a medios nacionales e internacionales en días pasados, donde señalaba que todas las empresas que se dedican a estudiar la intención de voto, destacan que la oposición estaría ganando las próximas elecciones del 6 de diciembre con un margen superior al treinta por ciento de diferencia.

Si nos ponemos a hacerle caso a Maduro, cosa que ya nadie hace en Venezuela ni en el extranjero y nos vamos a escuchar la encuesta que arroja la calle, el resultado es desastroso para el presidente.

Maduro debe saber que es una bravuconada lo que dijo, una forma de intentar subir la moral de los militantes del madurismo ante una derrota monumental que se les viene encima de manera inexorable ¿O por qué inauguró la estación de Metro de Bello Monte –a medio construir, por cierto- en plena madrugada ¡Para que nadie lo viera! ¡Para que no lo pitaran y lo cacerolearan!

Insólitamente, porque ningún presidente en el mundo se esconde para mostrar sus obras, Maduro no quiere aparecer ni mostrando cosas que alguien pudiera considerar positivas para su gestión. Eso habla del nivel absoluto de rechazo del presidente de la República por parte del pueblo. No es un invento mío que Maduro se escondió para inaugurar esta construcción; lo dijo El Cooperante

 

Màs allá de las todos los estudios de opinión y análisis de las empresas encuestadoras, que por unanimidad dicen que el gobierno está perdiendo abrumadoramente las elecciones, incluso las más cercanas al régimen madurista, lo que realmente está hablando, es la calle, a donde Nicolás ni Diosdado pueden ir porque salen con las tablas en la cabeza, abucheados y humilados.

No hay abasto o supermercado donde no haya una queja, una mala cara, un sentimiento de bochorno por haber puesto en la presidencia a semejante incapaz. En nuestros recorridos diarios en sectores populares, donde supuestamente está la fuerza del madurismo, la respuesta es unánime: “esto no se aguanta”. La semana pasada en un automercado en el sector El Pedregal de Chacao, conversábamos con un grupo de señoras que me decían que no conseguían jabón para bañarse en su casa. Agregue a eso cualquier producto de uso diario en las casas. Ese drama nunca antes vivido en Venezuela, amén de que la Mesa de la Unidad está haciendo una campaña sensata y organizada, haciendo propuestas claras al país, lo que está llegando de manera certera a los venezolanos -aunque a muchas personas les cueste reconocer esto- tiene al gobierno contra la pared.

Y difícilmente un “Dakazo” pueda revertir la situación. De ordenar Maduro una rebaja de precios, incluso regalarlos ¿a cuántas personas puede alegrar? Supongamos que mediante un “Dakazo” Nicolás se pone a regalar neveras ¿con qué la van a llenar si no hay comida suficiente? De nada le vale a estas alturas del juego una medida desesperada de ese tipo.

Por eso los sondeos más serios reflejan lo que la calle dice: la oposición venezolana verdaderamente está ganando estas elecciones. Esto lo decimos sin aires de triunfalismos, sino para que sepamos que estamos frente a la oportunidad única de derrotar al régimen de Maduro y que nuestros líderes políticos comiencen a ponerle freno a todas sus medidas autoritarias y retardatarias. Circuitos históricamente chavistas los está ganando la MUD en este momento, a un mes de las elecciones. Zonas donde era inimaginable ganar se está logrando un resultado óptimo: Catia, El Valle y Coche, toda la zona del 23 de enero –que ya casi se ganó en 2010, por cierto-, la zona de Barlovento, los Valles del Tuy, por nombrar solo algunos circuitos del Área Metropolitana y estado Miranda. Pero esto está ocurriendo en todo el país.

Las encuestas hacen a Nicolás intentar otra estrategia: infundir temor en la población. En una declaración malandra, dice que ganará las elecciones “como sea”, ordena pagar con dinero público propagandas con motorizados para decir que ellos están organizados para defender a la revolución, aprieta la tuerca de los presos políticos, cierra el paso a observación internacional, le da más poder a Diosdado. Pero es esa la otra encuesta que también dice que Nicolás está definitivamente derrotado. Porque juego ganado no se tranca, según dice el refrán dominosero, y maduro busca trancar este juego como sea.

La mala noticia para el PSUV es que esas encuestas que grita la calle también dicen que el gobierno no tiene fuerza para suspender elecciones ni hacer ninguna jugada que limite la compuerta de las elecciones. No le queda otra distinta a Maduro y a Cabello sino contarse. Contarse y perder. Contarse, perder y aceptar los resultados.

Como dijo en rueda de prensa Henry Ramos Allup: Si Maduro insiste en que va a salir a la calle si pierde, pues que vaya preparando los zapatos, porque va a perder.

Comentarios

comentarios