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Amargura y angustia: Maduro está acabando con la felicidad de los venezolanos

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Ana Rodríguez Brazón.-  Carismáticos y alegres eran los calificativos por los que en el pasado reciente eran reconocidos los venezolanos en el mundo y es que el país figuraba entre los países más felices del planeta. De aquella felicidad que en el 2008 nos hizó ganar el record guiness como los más entusiastas, hoy poco queda, la  escasez, inflación, inseguridad, mala calidad de vida y un sinfín de problemas que han imperado durante el Gobierno del heredero del Supremo pusieron también a estos indicadores en picada.

En 2010, según reportes mundiales, el país se ubicaba en el quinto puesto en un ranking de más de 100 países. Hoy, según World Happiness Report, Venezuela ocupa el puesto 23 por encima de Singapur, lo que habla por si sólo de la poca eficiencia del Viceministerio de la Suprema Felicidad.

“Amargura y angustia por la inseguridad e inflación”

La población está sumergida en un exceso de amargura y angustia marcada por la inseguridad y la inflación. Pasar horas bajo el sol a la espera de un producto mientras funcionarios del Gobierno cargan por la parte trasera del local con la mercancía o ir en la autopista con un carro con cauchos viejos y ver una camioneta último modelo, que en la Venezuela actual solo es asequible para un funcionario del Gobierno,  son situaciones que generan indignación y desesperación, explica a El Cooperante el sociólogo Francisco Coello.

Para el profesor de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), los niveles de desesperación que vive el venezolano son imposibles de calmar. “Ya no le puedes decir a una persona que no tiene como llevar comida a la casa, que vaya a pasear a un parque porque lo pueden a atracar”.

“Antes, la gente se estresaba porque un hijo iba mal en el colegio, porque tenía problemas con la suegra, o porque no le gustaba su trabajo, pero eso se podía solucionar. Ahora ni siquiera puedes ir a un centro comercial, al cine o a comer un helado porque son impagables. Hasta las actividades de recreación están limitadas”, apunta Coello.

“Un duelo entre lo que es y lo que se quisiera ser”

Por su parte, el psicoanalista Adrián Liberman sostiene que los venezolanos actualmente atraviesan por una etapa de duelo, pues han despertado de la creencia de que eran felices. “Es un duelo entre lo que es y lo que se quisiera ser”, expone el especialista, que atribuye a que en los últimos 16 años se ha magnificado este sentimiento debido a la situación del país.

¿Lo peor está por venir?

“En los próximos meses será difícil para la gente recuperar la tranquilidad que caracterizaba el país, con el paso de los días el pueblo se ha hecho más miserable. La única salida para retomar la serenidad es votar y lograr un parlamento con mayoría opositora, de lo contrario el sentimiento de los venezolanos va a estallar como una olla de presión“, sentencia Coello.

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