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The New York Times: Venezuela aumenta el precio de su gasolina y agudiza la crisis

Christhian Colina

El Cooperante.- Este país pasa por una aguda escasez de productos y bienes provocada por la crisis económica. Leche, granos, jabón, picante, tampones, medicamentos y lo que se le ocurra solo se consiguen tras largas filas, publica The New York Times.

Pero una de las cosas con la que siempre se podía contar en esta nación petrolera era la gasolina. Los compradores solían dejarle propinas a los encargados de las estaciones de servicio que eran mucho mayores que el costo del combustible con el que llenaban los tanques.

Eso pasó hasta el jueves. Ese día el presidente Nicolás Maduro aumentó los precios de la gasolina en 1300%, por lo que el litro de combustible de bajo octanaje pasó de 0,07 bolívares a 1 bolívar, al mismo tiempo que implementó una devaluación de la moneda largamente esperada.

El aumento equivale a 10 centavos de dólar por litro o 38 centavos por galón (la gasolina premium ahora cuesta 60 centavos por litro), un precio con el que los conductores, fuera de Venezuela, solo pueden soñar. Pero para los venezolanos es un cambio fundamental: pasaron de pagar nada, a pagar algo porque es el primer aumento desde 1995.

“Yo llenaba mi tanque con cinco bolívares. Ahora serán 200 o 300”, se lamentaba un taxista, Juan Olivera. Dijo que le cobraría ese costo a sus pasajeros pero teme que eso exacerbe la alta inflación que se vive en Venezuela, pronosticada en un 720 por ciento para este año. “Ahora todo va a subir y eso empeorará la crisis”, agregó.

Maduro no se mostró nada complacido al anunciar el aumento en cadena nacional. Muy pocos políticos venezolanos se han atrevido a tocar los subsidios a la gasolina. En 1989 hubo protestas y saqueos cuando el gobierno trató de subir los precios.

Por ahora no hay señales de disturbios en Caracas. El jueves hubo largas filas de vehículos en las estaciones para llenar los tanques antes del incremento, pero muchos entrevistados dijeron que ya era demasiado tarde para eso. “Debió aumentarla más”, dijo el contador Alfredo Gallardo y agregó: “Todos podemos pagar más”. Gallardo maneja un Toyota Yaris y recordó que hace poco llenó el tanque con gasolina de 91 octanos y solo le costó “cinco o seis bolívares”, el equivalente a la mitad de un centavo de dólar si se cambia en las calles donde un dólar cuesta casi 1000 bolívares.

Durante años el combustible ha fluido como el agua en este país. De hecho, Ángel Ladino, el operario de un camión de agua potable, apuntó: “Me cuesta mucho más comprar un litro de agua mineral que llenar todo el tanque de mi camión”. El mes pasado la petrolera estatal Pdvsa envió 37.401 litros de combustible a algunos distribuidores locales, lo suficiente para llenar más de 830 autos. El costo fue de 1645 bolívares o 261 dólares según el cambio oficial (son unos 31 centavos de dólar por carro, aproximadamente).

Un viaje de 1930 kilómetros por todo el país costaba dos dólares en gasolina. Los precios del combustible también influyen en las tarifas aéreas; por ejemplo, un pasaje de avión desde Caracas a Puerto Ordaz, una ciudad a casi 500 kilómetros al sureste del país, costaba el año pasado 2640 bolívares (unos 13 dólares).

José Guerra, un exfuncionario del Banco Central de Venezuela quien ahora es un diputado opositor, explica que el aumento de los precios de la gasolina y la devaluación no fueron suficientes y serán de poca ayuda antes las enormes deudas que Venezuela debe pagar y los programas sociales que el gobierno debe mantener. “Venezuela está en riesgo de caer en default”, dijo. “Eso no es un plan económico”.

Gerardo Bolívar, de 35 años, trabaja en una compañía aseguradora y no confía en que el gobierno gaste sabiamente los ingresos. “¿Cuál es el punto de aumentar estos precios si el hampa sigue desbordada y no tenemos suficiente dinero ni comida?”, pregunta.

También está pensando en cambiar el tipo de combustible con el que carga su Fiat, de 95 a 91 octanos, pero eso le preocupa porque la gasolina barata produce fallas en los autos y los repuestos son difíciles de conseguir en Venezuela.

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