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Time: Cifras de muertes y contagios por Covid-19 en Venezuela serán la más altas del mundo

Reinaldo Villanueva | 21 marzo, 2020

Caracas.- En el mundo no se detienen los esfuerzos por tratar de contener el Covid-19, una enfermedad declarada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como «enemigo de la humanidad». Los gobiernos de 162 países enfrentan un verdadero desafío social, económico y político. Venezuela no escapa de eso, y según expertos tanto la tasa de mortalidad como la propagación de la infección puede ser peor que en otros lugares.

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La profesora de medicina especializada en enfermedades infecciosas de la Universidad Johns Hopkins en Baltimore y directora de América Latina en el Centro Johns Hopkins, Kathleen Page, considera «probable» que el número de contagiados y fallecidos rebasen las cifras de otros países, incluyendo Europa, una de las zonas más perjudicadas por la enfermedad, refirió un reportaje del portal estadounidense, Time, con la firma de Ciara Nugent.





Para Page la cuarentena implementada por el régimen de Nicolás Maduro no da indicios de éxito. «Incluso con un gobierno autoritario, hay un orden limitado que pueden imponer en un lugar como Venezuela donde, a diferencia del bloqueo de China, la gente no puede sobrevivir tanto tiempo en sus hogares», agregó.

En reiteradas oportunidades los profesionales de la salud venezolana no solo han denunciado la carencia de insumos médicos para atender a los pacientes en los hospitales de la nación sino también la falta de higiene en las instalaciones y servicios tan básicos como agua.

«Para aquellos que están gravemente enfermos, es difícil para mí imaginar, dada la situación actual, que con ir al hospital mejorará», precisa Page. «Me temo que Venezuela tendrá una de las tasas de mortalidad más altas del mundo por esta enfermedad».





En el medio de comunicación vaticinan que la vulnerabilidad de Venezuela ante el Covid-19, «podría provocar una nueva ola de personas que intentan huir del país, siguiendo a casi 4,5 millones que lo han hecho desde 2015.», ocasionando nuevos retos tanto para Colombia como Brasil, quienes cerraron sus fronteras como medida de prevención.

«Ciertamente va a ser duro»

En materia económica el panorama no parece ser más alentador, puesto que, se pronostica una contracción en Venezuela de hasta del 40%, indicadores parecidos a los del año 2019, advirtió Raúl Gallegos, director para la región andina en Control Risks y autor de Crude Nation. «No sería sorprendente si alcanzáramos esos niveles nuevamente este año», manifestó Gallegos.

Gallegos expresó que aunque en la economía Maduro «logró detener parte del daño con una serie de movimientos pragmáticos», la caída del precios del petróleo y llegada de la pandemia será algo «duro».

El director para la región andina en Control Risks vaticinó que la medida de cuarenta puede convertirse en una justificación para evitar que las personas ejerzan protestas antigubernamentales. «El Gobierno obtendrá un nuevo nivel de control bajo esta crisis. Las libertades que pierde el pueblo venezolano, no van a volver a corto plazo», aseguró.

«En otro sentido, sin embargo, el régimen de Maduro probablemente cederá parte de su control sobre Venezuela. Según los investigadores de Insight Crime, los grupos del crimen organizado han crecido a un ritmo exponencial en los últimos años. El gobierno en conflicto ha permitido que las industrias ilícitas, incluido el tráfico de drogas y la minería ilegal de oro, prosperen para comprar apoyo entre la élite y las instituciones, incluidos los militares», aclaran en Time

A pesar de los escenarios presentados, para Moya-Ocampos, analista de riesgos, en Venezuela está cambiando las cosas están cambiando rápidamente, y es posible que Maduro aún pierda el apoyo militar.

«El fallido llamamiento de Maduro al FMI sugiere que China y Rusia, sus principales patrocinadores internacionales, también se niegan en privado a brindar una ayuda significativa», enfatizó.

«Habrán indicado a los militares que no hay financiación internacional sin la oposición en la mesa». Si realizan una toma de control, le daría al líder de la oposición y al futuro presidente interino, Juan Guaidó, su tan deseada oportunidad de presentar argumentos para nuevas elecciones.

Sin embargo, para que los militares tomen tales medidas, se requeriría un «disparador», y probablemente no será nada para celebrar. «Estamos hablando de bajas masivas por el coronavirus, el colapso del sistema de salud y un aumento de los disturbios civiles en forma de saqueo», argumenta Moya-Ocampos.