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Newsweek Venezuela: Todo un día viendo VTV

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Newsweek Venezuela.- La historia a continuación es sobre aquella la vez que mi control remoto se quedó sin batería sintonizando Venezolana de Televisión y no vi otro canal en todo el día.

Todo comenzó, como dije previamente, cuando el control del televisor se quedó sin batería, no tenía ánimos de recorrer dos o tres lugares hasta encontrar pilas, así que decidí lo que no me parecía mala idea en el momento, ver VTV todo el día para tener el punto de vista que tiene alguien que solo sintoniza la televisión del Estado.

Mi lunes arrancó a las 7:00 am, con un café, algo de frío y el programa “La noticia al día” con el que me iba a informar de la manera en la que el Gobierno considera apropiado informar a la población; al comienzo me parecía que el fin de semana había sido muy buen descanso para mí y para el país, porque solo veía noticias buenas, progreso y medidas con las que el ejecutivo procura que todo se mantenga en ese estado de tranquilidad y bonanza. Un rato más tarde, ya casi 8 de la mañana, cuando me dispuse a revisar las redes sociales, me conseguí con muchas noticias que VTV había pasado de largo: algunos paros de transporte, unos sindicatos molestos y varios homicidios en la capital. Pensé por un momento que ellos evitaban colocar este tipo de noticias un lunes por la mañana para no arruinar nuestro ánimo, y que ya más adelante en el día nos enteraríamos de todo lo acontecido en el país.

A eso de las 10 de la mañana, y luego de desayunar, pensé en encender de nuevo el televisor para ver qué contenido entretenido me ofrecía Venezolana de Televisión; en ese momento –y por primera vez en el día- me topé con el presidente Maduro, quien estaba en una escuela en no sé cuál lugar del país. Supuse que no era Caracas por el paisaje que se veía por la ventana: tal vez estaba en el llano o en oriente, porque no se veían montañas de fondo. En esa escuela el Presidente estaba inaugurando un comedor, situación que en un principio no entendí. Es decir, ¿para qué inaugurar ese comedor casi al terminar el año escolar?, pero supuse que tenía algún tipo de sentido que no le estaba encontrando en el momento. No supe muy bien en qué consistía la inauguración, pero lo que el Presidente sí me dejó claro es que la oposición no iba a impedir que él siguiera inaugurando instalaciones para ayudar al pueblo y que jamás de los jamases iban a poder vencerlo en esa guerra económica que tienen y con la que esperan sacarlo del poder.

Cerca del mediodía, y luego de alrededor de 40 minutos de oír a Maduro decirme de varias formas -y a veces hasta de la misma- que la oposición era la culpable de la falta de productos en el país, apareció el noticiero de Tele Sur, con información internacional para estar informados y conectados con nuestros países vecinos.

Allí me mantuve al tanto de todos los avances de los países latinoamericanos, de China y hasta de Rusia. También me enteré de la campaña que tiene la derecha internacional contra Brasil en lo que a corrupción se refiere, Argentina económicamente hablando, Ecuador en cuanto a libertad de expresión y a Venezuela en casi todos los flancos. Aunque me pareció fuera de lugar que un noticiero sembrara matrices de opinión, porque no eran noticias como tal, supuse que algunas pruebas de esto tendrán. No me mortifiqué demasiado con eso, entonces luego de algunas noticias deportivas sobre la Copa América y de cómo nuestros países iban a darlo todo en el deporte rey, me dispuse a almorzar.

Ya eran las 2 de la tarde, había almorzado, tomado una siesta y malgastado varios minutos en las redes sociales. Prendí la televisión para ver, al menos, una telenovela en VTV como me tenía acostumbrado la televisión nacional desde hace años… pero no, fallé en mi búsqueda. En lugar de una historia de amor, me conseguí por segunda vez en el día al mandatario con, eso sí, una trama de corte novelesco sobre cómo Guyana nos había robado el territorio, se cerraba a negociar y atentaba contra nuestra soberanía. En esto si estuve absolutamente de acuerdo con el Presidente, por lo que me fui al computador, para revisar por internet algunos artículos y estar más empapado en el tema. Luego de leer varios textos me di cuenta que gran parte de la culpa estuvo de parte de nuestro Estado por no haber atendido el problema en el momento que era oportuno y además que Guyana tenía todo el apoyo de los países de Petrocaribe, quienes en teoría son de nuestros más grandes aliados, o al menos eso dicen cuando le damos acuerdos increíbles, en cuanto a venta de crudo se refiere. Esta información me dejó desconcertado porque no era parecida a lo que había oído del Presidente, ¿será que Maduro miente?, no, no, no. ¡Bicho, imposible! Pensé que podría ser que el Presidente no ha tenido tiempo de informarse como yo lo hice, o simplemente llegué tarde a sus declaraciones y él ya había asumido su responsabilidad en el tema.

A las 5 de la tarde, Maduro terminó de dar su discurso de soberanía en unas instalaciones de almacenamiento de comida en donde estaba supervisando que la derecha internacional, la oposición venezolana y ahora al parecer Guyana, intentaba sabotear la distribución de alimentos para afectar su mandato.

Comenzó otra edición del noticiero de Tele Sur, en donde básicamente dijeron lo mismo que pocas horas antes con otros anclas y algunas imágenes distintas de apoyo, en ese momento me aburrí, apagué la televisión y comencé a jugar en el celular. Una hora después, casi sin batería pensé que debía seguir viendo televisión para conocer de lleno cuál es la línea informativa y de programación que el gobierno ofrece en su canal. En ese momento me encontré con “Cayendo y Corriendo”, quedé sorprendido… ojala pudiera decir que gratamente. Durante una hora el host del programa Pérez Pírela, no dejó de burlarse de los presos políticos, algo que me pareció de muy mal gusto, ni siquiera por considerar un tema delicado los presos políticos… sino porque siendo comediante jamás encontré lo que llamamos “punch” dentro de su ¿monólogo?, O sea, la parte en la que la audiencia se tiene que reír.

Después de ese programa de entretenimiento, que por cierto es bastante perverso, apagué el televisor y consideré apropiado ir por pilas para mi control remoto, ya había visto mucha televisión con matrices de opiniones unidireccionales, era momento de ver alguna película en donde Steven Seagal por casualidad estuviese en el sitio correcto, en el momento indicado para salvar el día. Cuando regresé a mi casa, 2 horas después de comprar las pilas, de twittear “Unas pilas ya casi son un sueldo mínimo” y de cenar, encendí el televisor, venezolana de televisión aún estaba sintonizada porque no había cambiado de canal, había un programa llamado “Zurda Konducta” el programa con corte humorístico del canal. Me obligué a verlo, siendo la comedia mi área, pensé que ahí era en donde podría tener mis mayores posibilidades de apreciar o criticar el contenido del canal.

No habían pasado 25 minutos del programa cuando ya habían sugerido en varias oportunidades que Chataing era gay, por un audio del cual no se ha comprobado veracidad y de comprobársela sería gravísimo por ser una llamada entre un preso y su esposa. Al minuto 26 cambié el canal inmediatamente y comencé a buscar algo en la programación que me hiciera aminorar la irritación que me había causado ese nivel de amarillismo periodístico “con corte de humor” en la televisión nacional abierta. Por suerte logré alcanzar un juego de las finales de la NBA, que es de las pocas ligas deportivas que sigo y mientras veía como ambos equipos daban todo por lograr ganarse sus anillos de campeones pensé que si mis días fuesen todos como ese lunes en donde VTV había sido mi única fuente de inspiración solo podrían ocurrir dos escenarios: Tendría una ulcera, alergias en la piel y posiblemente urticaria al ver la sangre fría que tienen en cuanto al manejo de la matriz de opinión o sería un paranoico, casi esquizofrénico, buscando culpables externos en todo lo que gire en torno a mi vida… en lugar de tener aunque sea un poco de autocrítica.

Quiero dejar claro que después de haber pasado por esta experiencia de casi todo un día, me percaté que los televisores tienen unos botones para cambiar los canales manualmente y que no había ninguna necesidad de todo este calvario. Bueno… será para la próxima.

Victor Médina

@Nanutria

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