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Torre Viasa, el submundo donde se desató toma policial que dejó siete muertos

Lysaura Fuentes | 13 noviembre, 2018

Caracas.- La torre Viasa, un edificio de 14 pisos, enmarcado en tonos grisáceos y estructura de ladrillos, situado frente a la sede del Seniat, cerca de la Defensoría del Pueblo y de la Plaza Morelos, en el municipio Libertador de Caracas, despertó el interés entre los venezolanos este lunes cuando se desarrolló en el lugar una toma policial, que dejó el saldo de alrededor de siete fallecidos y más de 30 detenidos.

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Cuando el reloj marcaba las 12:40 de la tarde de este lunes en un comando de la Policía Nacional Bolivariana (PNB), situado en el casco central de Caracas, recibieron un llamado de alerta que un funcionario de su cuerpo policial, identificado como José Antonio Alemán Canales, había sido herido de proyectil en el rostro por varios hombres, quienes le arrebataron su arma Prieto Beretta, serial P82302Z, en la avenida Bolívar. El funcionario fue trasladado hasta un hospital cercano para ser atendido, mientras que sus compañeros iniciaron una búsqueda de los implicados en el suceso.

Los funcionarios comenzaron a indagar y lograron conocer que estos hombres presuntamente habían ingresado a la torre Viasa, edificación que lleva alrededor de 13 años invadida. Los uniformados solicitaron apoyo de los grupos tácticos de las Fuerzas de Acciones Especiales (FAES), quienes se apersonaron al lugar y tomaron la edificación y sus alrededores. Esta toma resultó con más de siete fallecidos y cerca de 60 detenidos.

Las versiones

Este martes, El Cooperante se acercó a esta edificación para conocer las versiones de sus habitantes luego de aquel operativo que se registró en el lugar. En la entrada a la torre se lograron apreciar a un grupo de personas, a quienes se les pidió el acceso para ingresar al sitio.


Foto: Lysaura Fuentes

Una vez permitido el ingreso se comenzó a escudriñar en una realidad marcada en pobreza y en las vivencias del día del operativo. Lo primero que se observó al entrar a esta torre fue la precariedad e insalubridad de extremo a extremo. Una visión de un lugar que se encuentra invadido y donde subsisten alrededor de 200 familias. 

En cada piso, cada familia tenía algo que contar de ese día. Una habitante de la torre, quien prefirió no identificarse afirmó que los funcionarios “me empujaron mientas tenía a mi bebé en los brazos, bajaron a todo el mundo a la planta baja, y después separaban a los que estaban solicitados o bajo presentación, yo vi cuando los subieron al 11 y los mataron. Me gritaban groserías y me empujaban para que me quedara quieta. Eso no fue un enfrentamiento, ellos les colocaban camisas en la cabeza y les disparaban como unos perros“.

Foto: Lysaura Fuentes

Asley José Flores Rodríguez, de 41 años, fue uno de los murieron durante el operativo en el lugar. Sus familiares afirmaron que fue llevado al piso 11 de la edificación, donde “lo mataron de un disparo y su cuerpo quedó en el baño”. También se encuentra entre los muertos un hombre de 37 de nombre Johany Roca Gil, quien vivía en el piso 13 y según familiares presuntamente era técnico en celulares y cristiano evangélico.

Otro que formó parte de los fallecidos fue Johan Alberto Mijares Izquiel, de 22 años, quien habitaba en el piso 9 y recibió un disparo en el pecho.

Un joven, quien sobrevivió a la toma policial, contó que tuvo que darle sus zapatos a un funcionario para que le perdonaran  la vida. “Me llevaron al piso 11 para matarme, pero le dije al policía que le iba a dar mi laptop para que me perdonara la vida cuando subí ya no estaba, se la habían llevado, luego recordé que tenía mis botas Nike, se las ofrecí y me dejó tranquilo”, dijo.

El sobreviviente afirmó que no tenía antecedentes penales y que se dedicaba al negocio de los tostones.

Foto: Lysaura Fuentes

 

Por su parte, los funcionarios, que llevaron a cabo el operativo en el lugar, alegaron que los fallecidos tenían antecedentes policiales y que les habían incautado siete armas de fuego.

Los tostoneros

En cada piso de la torre se logró detallar que cada familia cuenta con un caldero para realizar tostones, algunos afirmaron que con ello subsisten luego de venderlos en los diferentes puntos de Caracas.

Cuentan que los plátanos verdes son comprados por sacos en San Martín, luego inician el proceso de rallado para convertirlos en tajadas, que pasan por el caldero lleno de aceite y luego son embolsados para venderlos. Cada unidad es vendida en la calle en un aproximado de 40 bolívares soberanos. 

Foto: Lysaura Fuentes

Las marcas de esta labor se observan en cada espacio de la torre, los pisos oscurecidos por la grasa, el aceite en pisos y paredes y las conchas de plátano en cada esquina.

Precariedad

De punto a punto se detalló la precariedad en la que viven los residentes del lugar, a quienes les prometieron que iban a ser reubicados en viviendas de la Gran Misión Vivienda Venezuela (GMVV), una promesa que no se cumplió. Una parte de las personas que residen en este lugar son de la tragedia de Vargas.

Un habitante, quien prefirió no identificarse, manifestó que para poder asearse tienen que acudir a una única llave de agua, que está en la entrada del sitio, y llenan tobos que suben uno a uno a los pisos de la torre, al igual que hacen con las bombonas de gas para poder cocinar.

La  insalubridad también es parte del sitio, excrementos y acumulación de basura en el piso no faltan.

Lo que dicen en los alrededores

La comunidad que hace vida en los alrededores de la torre Viasa temen al hablar de lo que ocurre dentro de la edificación. Afirmaron que han conocido de que algunos de los habitantes de la torre salen a cometer robos en otras zonas y luego ingresan a la edificación a esconderse.

Foto: Lysaura Fuentes

“Siempre se ve a esta gente de la torre salir y luego meterse corriendo luego de cometer un delito en otra zona, los policías saben quiénes son los que cometen delitos de esa torre, ellos no se meten con los que vivimos y trabajamos en los alrededores del edificio, pero si roban en otros lugares como en el puente de Quebrada Honda, eso allá si es horrible. La policía se ha metido como tres veces a esa torre, han mantenido a gente secuestrada, en una oportunidad consiguieron a una persona descuartizada dentro de un ascensor”, afirmó un vecino del sector, quien prefirió no identificarse.

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